domingo 27 de enero de 2008

TRADICIONISTAS DEL SANTO REINO


Retrato de época de D. Juan Montijano Chica, recién salido del Seminario.

DON JUAN MONTIJANO CHICA

Don Juan Montijano Chica nació en Torredonjimeno el día 29 de julio de 1.899. Fue en el curso de una de las muchas misiones que aquí predicó el Siervo de Dios P. Tarín que, gracias a las bendiciones recibidas, Juanito Montijano se determinó a ser sacerdote. A la edad de once años ingresaba al Seminario Conciliar de San Felipe Neri de Baeza. Allí cursó estudios eclesiásticos obteniendo las más brillantes calificaciones para ser ordenado sacerdote el 17 de diciembre de 1.921 por el Obispo de la Diócesis de Jaén, D. Manuel Basulto Jiménez, el que posteriormente sería vilmente asesinado por las milicias de exterminio de 1.936. Allí conocería al poeta Antonio Machado, del que tantas anécdotas tan sabrosas me llegó a contar. ¿Sabían ustedes que D. Antonio Machado era tan despistado que le tocó una vez la lotería y había perdido el décimo? ¿Sabían que era tan descuidado en sus clases que sus alumnos eran capaces de freír huevos en unos infiernillos que se llevaban para el caso? Pues anécdotas como estas las sabía D. Juan Montijano.

D. Juan era hijo de D. Juan Montijano Molina que era secretario de la Comunión Tradicionalista y fundador y presidente de la sección de la Adoración Nocturna de Torredonjimeno fundada en 1906, D. Juan Montijano tuvo a mano en su casa "El Siglo Futuro" y otros periódicos de prensa tradicionalista.

D. Juan Montijano fue nombrado capellán del asilo de ancianos, párroco en Campo Redondo (cuando fue destinado tan lejos de su pueblo, se cuenta que el pueblo tosiriano se alzó en tumulto reivindicando que el joven sacerdote se quedara entre ellos, en su Torredonjimeno natal). Luego estuvo como párroco en Escañuela, en Bélmez de la Moraleda, en Fuensanta de Martos... para con el tiempo volver al terruño.

Pero amén de su ministerio sacerdotal, D. Juan Montijano Chica destacaría muy tempranamente como periodista y escritor. Empezaría su carrera periodística al marchar en 1.925 como voluntario, en calidad de capellán castrense del Hospital Móvil de la Columna Saro, a la Campaña de África. Desde el famoso Desembarco de Alhucemas, estratégicamente comandado por D. Miguel Primo de Rivera, el capellán y corresponsal de guerra enviará sus crónicas al diario tradicionalista de la capital del Santo Reino, "El Pueblo Católico", dirigido por el también poeta y docto tosiriano D. Francisco de Paula Ureña y Navas.

También desempeñaría nuestro sacerdote la tarea docente durante muchos años, siendo titular de la cátedra de Historia de la Civilización y de Historia de la Iglesia en el Seminario Conciliar de Jaén, y convirtiéndose en un especialista en Historia Eclesiástica. En octubre de 1947 el Papa Pío XII le nombró Canónigo, con dignidad de Arcipreste, de la S. I. Catedral de Jaén, siendo secretario de los Obispos don Rafael García y García de Castro y de don Félix Romero Mengíbar.

A lo largo de 50 años D. Juan Montijano desarrolló una incansable labor periodística en la prensa provincial y nacional: las páginas de "Diario Jaén", "ABC", "Diario de Ávila", etcétera, dan buena cuenta de su pluma que le haría merecedor de varios premios literarios. También fue promovido por sus méritos a cargos académicos en algunas instituciones culturales de considerable prestigio como son el Instituto de Estudios Giennenses, la Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba, el Cuerpo de Cronistas Oficiales de España, y el Centro Europeo de Escritores sobre Órdenes Monásticas.

Pero de toda su obra escrita lo que más huella ha dejado entre nosotros sus paisanos fue, sin duda, la "Historia de la Ibérica Tosiria", primer intento de contemplar la Historia de la ciudad turdetana desde sus más remotos orígenes hasta las entrañables estampas lugareñas de finales del siglo XIX y principios del XX. Más o menos logrado, "Historia de la Ibérica Tosiria", con todos sus defectos por haber sido escrita en su senectud, ha indicado a las jóvenes generaciones tosirianas los señuelos de nuestra vasta historia. La Asociación Cultural CASSIA y la revista ÓRDAGO han sido las únicas instituciones tosirianas que a fecha de hoy han preservado su memoria y su legado, publicando en el año 2000 parte de las valiosas "Memorias" de D. Juan Montijano Chica.

Tuve el honor y el privilegio de conocerlo en su vejez, pudiendo decir que se convirtió en mi Maestro. A D. Juan Montijano son muchos paisanos los que le deben la carrera, pero con la transición política la ingratitud y la malevolencia de muchos renegados –ahora se llaman “apóstatas”- quisieron amargar sus últimos años de vida en su pueblo. El anciano cura fue torturado y perseguido durante la guerra civil, pero pudo salvar su vida huyendo a tiempo a Granada, zona a salvo del exterminio rojo. Con la transición política algunos que le debían mucho se emplearon, del modo más desagradecido, a fabricar calumnias sin cuento y el sacerdote murió prácticamente en el ostracismo que sólo un puñado de amigos –entre los que tengo la honra de contarme- hacíamos lo posible por atenuar. Su pueblo, que tendría que haberle rendido gratitud por lo que por nuestra Historia y tradiciones hizo, pasó indiferente ante sus postreros años. Pero su labor no cayó en vano, pues en 1998 la Asociación Cultural CASSIA y la revista ÓRDAGO se crearon, fieles al tesoro de la tradición que nuestro cronista y tradicionista local tanto había amparado de la ignorancia ambiental inducida por las izquierdas locales.

Después del fallecimiento del nonagenario sacerdote y cronista, en el año 1988, el recientemente desaparecido y honorable médico D. Rafael Ocaña Contreras movilizó a la opinión pública tosiriana para que se le otorgara a una calle el honor de llevar el nombre del último Cronista Oficial de Torredonjimeno, D. Juan Montijano Chica. Más de 2.000 firmas de sus vecinos, gentes de bien de toda condición e ideología, personas que le trataron y le conocieron, dejaron bien claro que no querían que su memoria se olvidase. Sin embargo, la negativa de la máxima autoridad municipal de aquel momento, Miguel Anguita Peragón, alcalde de Torredonjimeno que se presentaba por las listas del PCE (sin ser propiamente comunista), impidieron el merecido honor.

Como bien escribiera D. Rafael Ocaña Contreras (q.e.p.d.), D. Juan Montijano fue “el roble, bajo cuyas sombras se han cobijado varias generaciones de amantes de las tradiciones y viejas glorias del Santo Reino”.

La cerrazón de los políticos más sectarios, cuyos turbios manejos quisieron borrar el preclaro nombre de Don Juan para la Historia de Jaén, no hay podido damnificar la memoria de un sacerdote de Cristo y un sabio del Santo Reino de Jaén a quien tanto le debemos sus conterráneos. Y que merece ser contado en el Panteón de los Ilustres del Santo Reino de Jaén.

1 comentarios:

Un Toxiriano en Malaga dijo...

Don Juan ,no tiene una calle con su nombre en Torredonjimeno ;pero el sigue recorriendo sus calles y plazas con cada paso de los Toxiranos que lo recuerdan y que firmaron esa petición .El elenco de nombres que adornan nuestras calles ,grabados en una placa es grande ,tanto que a veces recurren a inmensas dosis de imaginacion para grabarlos ,o repiten algunos que ya constan en miles de pueblos o ciudades ;sin embargo hay cientos de vecinos que fueron importantes en sus respectivas villas y de los que no se acuerdan en los plenos de sus ayuntamientos .
Y es que para ser concejal además de ser honrado ,se debería demostrar ser "versado" ,al tomar el acta ,examen de cuarto y revalida .Y los de hoy en dia ,muchos ni lo uno ,ni lo otro .