Don Juan de Austria, pacificador del Reino de Granada
EJERCICIO PARA LA ANÁMNESIS HISTÓRICA
Granada, año de 1568.
“En este dicho año de quinientos y sesenta y ocho, a veinticuatro días del mes de diciembre, víspera de la Navidad de Cristo Dios nuestro, en la noche se levantaron los moriscos del reino de Granada, y la causa del levantamiento, fue lo primero por haberles mandado que no hablasen algarabía, sino lengua castellana y que vistiesen traje castellano, lo cual a ellos era muy duro y pesado de llevar, y lo otro porque a don Fernando de Valor, morisco y veinticuatro de Granda, le quitó un alguacil una daga, lo cual habían todos los moros sentido en sumo grado, porque lo tenían por cabeza y señor, atento que descendía de alta prosapia, y disimulando este agravio, los moros algunos días propusieron la venganza de los de Granada, y todos y para más bien atraer los negocios a su cómodo efeto, fingieron querer hacer un hospital en el Albaicín, para que se curasen los enfermos, y con aquella astuta cautela, hacer una muy buena casa, a donde se juntasen todos los moriscos, a hacer sus conciertos y tratos de ribillon, y se juntaron muchas veces, a aquél nefando cónclave para concluir a aquella pasión, que tan arraigada la tenían en sus corazones, y allí juraron por rey y señor a don Fernando de Valor, y luego escribieron muchas cartas a todos los moriscos del reino, y los demás ducados y marquesados, hasta el reino de Valencia, animándoles a ellos, prometiéndoles muchos bienes y riquezas de los cristianos, puniéndoles por delante la libertad que ternían, felice y dichosa.
Ansímismo escribieron muchas cartas, a muchos reyes moros de Berbería, pidiéndoles su favor y ayuda, ofreciéndoles muchos bienes y riquezas del reino de Granada, y de toda España, lo cual alcanzarían con mucha facilidad, porque ellos eran más de trescientos mil moros en España y con su ayuda sería presto, puesta en su poder, y ansí todo esto determinado y concertado como se habían de levantar, comenzó a se levantar toda el Alpujarra, loa noche de Navidad del dicho año, matando cuantos cristianos hallaban en las iglesias en maitines, haciendo grandes sacrificios en los sacerdotes con inumiosas muertes, corrompiendo muchas doncellas, y particularmente en Oxixar, que es cabeza del Alpujarra, adonde acaeció un caso el más estraño y horrible que los nacidos han oido ni visto, y fue que aquellos sacrílegos saxones presinaron a un prior de allí, con una navaja muy aguda por la cara, y sienes y cabeza, haciéndole la señal de la cruz, haciendo mucho vituperio de la ley cristiana, tiniéndola en muy poco, y prendieron al escribano y a su mujer, y a él le amarraron a un palo junto a la iglesia, y estando allí atado, truxeron a su mujer, y se echaron con ella en su presencia cuantos moros quisieron, por dalle mayor dolor, siendo como era una señora muy principal, y hecho este lividinoso caso en su presencia, luego le dieron muerte al escribano, con un género de tormento, cual suelen aquellos bárbaros inhumanos hacer con los cristianos, y fue, que le cortaron todos sus miembros uno a uno, por más le agravar el dolor y hecho este estrago, tomaron el camino de Granada para se levantar con los del Albaicín, y cayó tanto número de nieve, que no pudieron allegar a Granada, y ansí se volvieron a sus lugares, y otro día de noche, primer día de Pascua, entraron en Granada, los moros del Alpuxarra por la puerta Fajaláz ques en el Albaicín cantidad de trescientos moros armados, y mataron a la guarda de la puerta, y le cortaron un brazo, y entraron en la plaza larga, y pregonaron el Alcorán y le rompieron la botica a un cristiano, y si lo hallaran muriera sin duda…”
Del libro "Sumario de prohezas y casos de guerra ..." de Juan de Arquellada, respetando la grafía original del texto.
Granada, año de 1568.
“En este dicho año de quinientos y sesenta y ocho, a veinticuatro días del mes de diciembre, víspera de la Navidad de Cristo Dios nuestro, en la noche se levantaron los moriscos del reino de Granada, y la causa del levantamiento, fue lo primero por haberles mandado que no hablasen algarabía, sino lengua castellana y que vistiesen traje castellano, lo cual a ellos era muy duro y pesado de llevar, y lo otro porque a don Fernando de Valor, morisco y veinticuatro de Granda, le quitó un alguacil una daga, lo cual habían todos los moros sentido en sumo grado, porque lo tenían por cabeza y señor, atento que descendía de alta prosapia, y disimulando este agravio, los moros algunos días propusieron la venganza de los de Granada, y todos y para más bien atraer los negocios a su cómodo efeto, fingieron querer hacer un hospital en el Albaicín, para que se curasen los enfermos, y con aquella astuta cautela, hacer una muy buena casa, a donde se juntasen todos los moriscos, a hacer sus conciertos y tratos de ribillon, y se juntaron muchas veces, a aquél nefando cónclave para concluir a aquella pasión, que tan arraigada la tenían en sus corazones, y allí juraron por rey y señor a don Fernando de Valor, y luego escribieron muchas cartas a todos los moriscos del reino, y los demás ducados y marquesados, hasta el reino de Valencia, animándoles a ellos, prometiéndoles muchos bienes y riquezas de los cristianos, puniéndoles por delante la libertad que ternían, felice y dichosa.
Ansímismo escribieron muchas cartas, a muchos reyes moros de Berbería, pidiéndoles su favor y ayuda, ofreciéndoles muchos bienes y riquezas del reino de Granada, y de toda España, lo cual alcanzarían con mucha facilidad, porque ellos eran más de trescientos mil moros en España y con su ayuda sería presto, puesta en su poder, y ansí todo esto determinado y concertado como se habían de levantar, comenzó a se levantar toda el Alpujarra, loa noche de Navidad del dicho año, matando cuantos cristianos hallaban en las iglesias en maitines, haciendo grandes sacrificios en los sacerdotes con inumiosas muertes, corrompiendo muchas doncellas, y particularmente en Oxixar, que es cabeza del Alpujarra, adonde acaeció un caso el más estraño y horrible que los nacidos han oido ni visto, y fue que aquellos sacrílegos saxones presinaron a un prior de allí, con una navaja muy aguda por la cara, y sienes y cabeza, haciéndole la señal de la cruz, haciendo mucho vituperio de la ley cristiana, tiniéndola en muy poco, y prendieron al escribano y a su mujer, y a él le amarraron a un palo junto a la iglesia, y estando allí atado, truxeron a su mujer, y se echaron con ella en su presencia cuantos moros quisieron, por dalle mayor dolor, siendo como era una señora muy principal, y hecho este lividinoso caso en su presencia, luego le dieron muerte al escribano, con un género de tormento, cual suelen aquellos bárbaros inhumanos hacer con los cristianos, y fue, que le cortaron todos sus miembros uno a uno, por más le agravar el dolor y hecho este estrago, tomaron el camino de Granada para se levantar con los del Albaicín, y cayó tanto número de nieve, que no pudieron allegar a Granada, y ansí se volvieron a sus lugares, y otro día de noche, primer día de Pascua, entraron en Granada, los moros del Alpuxarra por la puerta Fajaláz ques en el Albaicín cantidad de trescientos moros armados, y mataron a la guarda de la puerta, y le cortaron un brazo, y entraron en la plaza larga, y pregonaron el Alcorán y le rompieron la botica a un cristiano, y si lo hallaran muriera sin duda…”
Del libro "Sumario de prohezas y casos de guerra ..." de Juan de Arquellada, respetando la grafía original del texto.
2 comentarios:
La verdad no es contar el fin de una historia sino el principio el centro y el final.La situacion morisca era humillante,sino lease la vida del criminal cardenal cisneros, y el bautismo forzado de los musulmanes de granada,que entregaron la ciudad que nunca fue vencida sino por la falta de viveres.
Visitante anónimo, voy a dejar tu comentario por haber sido expresado con un lenguaje que no usa de solecismos.
En cuanto a eso que dices al principio sobre "la verdad", mejor lo dejamos. Por lo que veo no llegaríamos a ningún acuerdo nunca. Llamar "criminal" a Cisneros ya es declarar de qué lado estás, a qué bando defiendes.
No obstante, me gustaría saber la opinión que te merecen las salvajadas cometidas por los moriscos. Con tu comentario parece que tratas de justificarlos.
Pero si la Historia oficialista y oficiosa, vendida al poder, se calla estos crímenes, nosotros no los vamos a callar.
Te aseguro que la brutal estela de asesinatos, violaciones, martirios y salvajadas que cometieron los "moriscos" será puesta al descubierto en este blog, poco a poco. Y en otros espacios, para que los lectores puedan tener a mano una versión mucho más real de la Historia de España.
No te descubro nada si te digo que aquí no compartimos en absoluto la versión pseudohistórica que se ha hecho oficial: ese mendaz triculturalismo que arruina las mentes y las almas de España. Y que tan a riesgo ponen el futuro de España.
Para acabar, quisiera decirte que la verdad, lo que es la verdad, no está nunca de parte de quien la oculta.
Recibe, no obstante nuestras discrepancias, un saludo.
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