
FRANCISCO FRANCO BAHAMONDE, HIJO ADOPTIVO DE LIBRO DE HORAS Y HORA DE LIBROS
Hartos estamos de que el nombre del General Franco sea blandido por los progresistas y los neo-progresistas (ha dos días franquistas de pro) con el propósito de esgrimirlo a diestro y siniestro, para celebrar sus autos de fe pública: fe en la democracia total(itaria) y en el Tribunal del Puto Oficio de la Corrección Política, con la salmodia de las mojigaterías melodramáticas y la letanía de las manicomiales mariconerías. No éramos franquistas, y nos lo están poniendo en bandeja.
Hasta el gorro frigio -y la boina roja- estamos nosotros de tanta sesión espiritista: invocaciones al espíritu de Franco, que no sabe/no contesta: pues goza de la gloria de Dios. Por más que se le nombra, Franco no comparece ante la mesa camilla de los espiritistas de todos los gremios: desde el juez tendencioso al de los histeriadores oportunistas, pasando por toda la casta de profanadores de tumbas que medran a la sombra de Zapatero -el Enterrador de fetos y el Desenterrador de muertos.
En la undécima Estación de Penitencia (nos tememos que no será la última. Y a título post-mortem: pues no hubo "cojones" de hacérselo en vida) sus sayones y verdugos, fariseos deicidas y franquicidas virtuales, aprovechando que el difunto hizo mutis por el foro, vuelven a expoliarlo.
Y en esas, cuando ya no quedaba ni estatua ecuestre, ni sedente, ni canijo el rótulo de rúa alguna que lo nombre, nos lo despojan ahora de los títulos que la Villa y Corte de Madrid le concediera en vida, a no dudar que para oficiosamente atraerse su generalísima benevolencia. Otros concejales fueron -tan gallardos y gallardones como los actuales- los que le otorgaron los títulos de "alcalde honorífico de Madrid", "hijo adoptivo de Madrid" o "Medalla de Oro de Madrid". Y estos mandriles -queríamos decir ediles- de la hora presente (los mismos que banquetean con el Matarife de Paracuellos del Jarama) salen con estas tonterías y loquerías, como si no hubiera cosa más importante que hacer en Madrid ni en toda España que abominar de Franco Trismegisto: Franco, Franco, Franco -nos lo invocan, y si antaño eran los brazos alzados, hogaño son puños en alto: para herirle, quebrantarlo... Y desollarle los zancajos y la carnemomia de la calavera. Pero el cadáver de Franco ni siente ni padece, por mucho que porfíen los obstinados y protervos maleantes de toga, viles y cobardes hijos de la vergüenza que sus padres tenían y no pudieron heredar.
Los cobardes así pagan, tal y como ingratos. Y a quien cría cuervos -Franco-, le arrancarán los
ojos que no le comieron la tierra. Los desagradecidos... Ya sabemos lo que el refrán sentencia de su natalicio. Y sobre la madre de más de alguno -con mando en plaza-, no seremos nosotros los que extendamos la sombra -líbrenos Dios- de la sospecha sobre su honestidad... Por mucho que sus hijos las pongan en las esquinas con el bolso.
Y nosotros, mientras a Franco "otros" le quitan el título de Hijo Adoptivo de Madrid, le ofrecemos -algunos de nosotros somos nietos de los que perdieron la guerra civil- el título de Hijo Adoptivo de este blog. Esperamos que cunda el ejemplo y los administradores de otros blogs, en queja por tanto escarnio de ultratumba, hagan lo propio.
Nombramos -sí. Sin sonrojos ni sonsoles- solemnemente Hijo Adoptivo de LIBRO DE HORAS Y HORA DE LIBROS a D. Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo Franco Bahamonde, de profesión español. Cuyos méritos son los de haber sido Caudillo victorioso de una guerra contra la delincuente francmasonería y el estalinismo genocida de la II República "Española". Y le otorgamos, ante Dios y la Historia, el título de Hijo Adoptivo de LIBRO DE HORAS Y HORA DE LIBROS por los méritos que en él concurren, sobre los cuales destaca entre todos el de haber tenido un par de cojones (lo que siempre les faltó y faltará a sus enemigos) para tener a raya a los mierdecillas que ahora le discuten sus títulos.
Y el que no le guste, que mire a otro lado.
Dado en lo que queda de España, a 1 de Julio de 2009.
LAVS DEO
6 comentarios:
Mi más enhorabuena por esa decisión. Muchos complejos es lo que hay en España porque se quitan honores a hombres que han levantado este país mientras se mantiene la estatua de un sanguinario presidente que quiso someternos al comunismo soviético. Lo más triste de todo es que la mayoría de los que han aprobado esto, tanto del PP como del PSOE, son hijos de los que alzaban, y bien alto, el brazo desde muy cerquita del Caudillo.
Viva España!
JMQ
Quisiera limitarme a un comentario que hice en una entrada más abajo, no comprendo todavia con las perrerias que Franco hizo a los carlistas como hay tradicionalistas que lo apoyan.
Pero, no es mi intención dar una lección de historia, por que seguro que ustedes son más eruditos que yo, pero hay que recordar que:
Franco participo en golpe de estado del 36 a ultima hora, sacando de las casillas al propio Director del golpe el general Mola, por su indecisión.
La muerte de Sanjurjo y Mola más tarde, propiciarón su llegada al poder pese a la negativa del general Cabanillas.
En toda La guerra civil bailo al son que le marcaba el General republicano Vicente Rojo, irritando al propio Mussolini, ya que la guerra hubiera terminado mucho antes si no la hubiera dirigido el incompetente de Franco.
En fin la historia al final nos pone a todos en nustro lugar y gracias a Dios el lugar de Franco sera el de hijo adoptivo de este blog.
Por cierto Franco no tenia dos cojones como aqui se dice, le faltaba un huevo.
Un saludo, ah por cierto un recuerdo de vuestras madres que estan con la nuestras en la misma esquina, y son mças baratas.
Varias cosas te han sobrado, anónimo.
Con la buena exposición que estabas haciendo, vas y la cagas. Pero, a fin de cuentas, se nota que desde dónde hablas -pues te has dado por aludido.
Vamos a dejar a las madres, que bastante tienen ellas con este gobierno ZP que les facilita el aborto. Y considera que:
-Aquí no somos franquistas. Pero estamos hasta los cojones -sin que falte ni uno del par, hablando mal y pronto- de la satanización que se está haciendo de este personaje histórico.
-Y sí, nos gusta provocar; porque estamos hartos de ser provocados.
En cuanto a tu exposición era muy buena, solo te sobró el final: lo del testículo de Franco (pues habrá que ver en qué documentos forenses te inspiras); en cuanto a las madres, pues sí que tienes que vivir del Estado para sentirte identificado con ese comentario, pues si fueses como nosotros, tendrías claro que sólo los que cobran de este Estado pueden ser abogados de los hijos de puta de un bando u otro, ¿no te parece?
Un saludo sin segundas.
Ahora yo. Tampoco soy franquista, ni facha, ni falangeta, ni sucedáneo, pero el anónimo no tiene ni puta idea: Antes de llegar la Guerra Civil, Franco ya era el general mas joven de Europa, digo yo, que algo tendrían que ver sus méritos como ya demostró en la guerra de África, revelándose como un gran estratega y militar brillante, además que no se le puede achacar cobardía alguna pues fue herido en combate siempre al frente de sus hombres...hasta ahí, el militar. Que luego puteó a los carlistas, pues puede ser, pero eso ya es otro tema.
¿Que Franco tenía un huevo o era trípode? Pues qué coño importa eso, ¿acaso sería yo mas gilipollas por tener un solo huevo. Me gustará presentarte a un amigo que ya es padre de tres hijos, para demostrate nenaza, lo hombre que es con un solo testículo.
Por último, que tú no sepas quién es tu padre no implica que el resto no lo sepamos. Cree el ladrón (en este caso el hijo de puta) que todos son de su misma condición.
Ante todo he de reconocer que el Maestro Gelimer tiene razón, mis últimos comentarios en mi anterior intervención en este blog sobraban, pero sinceramente me deje llevar por el tono de los comentarios también desagradables, del autor del articulo.
Al estimado Reke Ride me gustaría recordarle como llegó Franco al generalato. Tampoco quiero entrar en discusión, con usted por algunos de sus comentarios.
Franco tras ser herido en el asalto de la Loma de las Trincheras, en monte Biutz, le valió el ascenso a comandante por méritos de guerra.
Los generales que malamente dirigían la Guerra de África necesitaban apremiantemente héroes para disimular el desastre en que se habían metido. “Franquito”, como llamaban todos a aquel menudo oficial, daba bien el perfil. Era muy joven, casi con cara de niño, pero muy serio y, desde luego, valiente. Le propusieron nada menos que para la Laureada de San Fernando, la más alta condecoración al valor.
Pero los estatutos de la orden eran muy estrictos y la petición fue rechazada. Para compensar el fiasco, los generales decidieron algo inaudito, ascender a Franquito a comandante.
Franco sólo tenía 23 años. A esa edad lo normal era ser teniente.
El temprano ascenso tuvo otras consecuencias en el carácter del personaje. Como se había convertido en una celebridad, Millán Astray, le fichó para su recién creada Legión. Allí se convirtió en el Comandantín. No era sólo por su juventud, sino porque físicamente no daba la imagen de un comandante legionario. Era bajito, tendía a la obesidad y su cara era de expresión blanda, meliflua. Por si fuera poco, tenía la voz atiplada.
Así surgió la leyenda del castrado. Su falta de virilidad aparente se convirtió en una constante en las burlas, las caricaturas y los chistes que, incluso antes de convertirse en dictador, corrían sobre él.
Su etapa de comandante de la Legión le hizo desarrollar esa falta de piedad que señalan los historiadores cuando, tras la Guerra Civil, firmaba sentencias de muerte para antiguos compañeros y amigos que habían permanecido leales a la República.
En febrero de 1926,, Franco dio otro salto providencial. Apadrinado por Alfonso XIII y en el ambiente propicio de la dictadura militar de Primo de Rivera, fue ascendido a general con 33 años recién cumplidos. Era algo sin precedentes en los ejércitos europeos desde las conmociones de la Revolución Francesa.
En España raramente llegaba un militar al generalato antes de los 50 años; los más brillantes, los que ascendían por méritos de guerra, en la cuarentena. Si Franco hubiera seguido esa pauta profesional, al estallar la Guerra Civil habría sido teniente coronel o todo lo más, coronel. Aunque hubiera tenido un papel importante en la rebelión, no habría podido ser designado su jefe supremo por la Junta de Generales que, en el primer momento, asumió el mando en la España sublevada.
Un saludo.
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