martes 31 de marzo de 2009

"EL DIABLO ENAMORADO", DE JACQUES CAZOTTE



En la imagen, retrato de juventud de Jacques Cazotte.


Mientras se lee esta entrada, invitamos al lector a disfrutar de una deleitosa música que, a buen seguro, lo introducirá en el ambiente de la época que tratamos en esta modesta aproximación a una novela del siglo XVIII:

http://www.youtube.com/watch?v=RKvd4tMkFHc

Rondeau des Indes Galantes, de Jean-Philippe Rameau

JACQUES CAZOTTE: VIDA, TEURGIA, LITERATURA Y DESENLACE CONTRA-REVOLUCIONARIO

EL APRENDIZ DE BRUJO CONVERTIDO EN CONTRA-REVOLUCIONARIO.

Jacques Cazotte nació el 17 de octubre de 1719 en Dijon. Una guillotina jacobina cercenó su cabeza en la Plaza del Carrousel, era el día 25 de septiembre de 1792. Parece que sus últimas palabras fueron “Muero como he vivido: fiel a Dios y a mi Rey”. Los años que van de 1719 a 1792 comprenden una existencia rica en peripecias y experiencias tanto aventureras como de otros órdenes. Ingresó en la Marina Real y obtuvo el grado de comisario, con dicha dignidad fue destacado a las Indias Occidentales, rechazando allí un ataque británico al fuerte de Saint-Pierre (Martinica, 1759). Uno de sus hermanos llegó a ser Obispo de Châlons.

Hijo de un notario borgoñés, Cazotte había estudiado con los jesuitas. Y aunque murió como un contra-revolucionario, segándole la vida el vil instrumento jacobino, Jacques Cazotte había ingresado allá por 1775 en la Orden de “Los Elegidos de Cohen”, fundada en 1754 por Joaquín Martínez de Pasqually, entre cuyas logias destacaron los Filaletas, los Iluminados de Aviñón y la Academia de los Verdaderos Masones de Montpellier.

La secta a la que perteneció Cazotte seguía y practicaba las “enseñanzas” ocultistas de Martínez de Pasqually, comprendidas en su obra “El Tratado de la Reintegración de los Seres a sus originales virtudes, poderes y cualidades”, ampliadas por las de Louis Claude de Saint-Martin. Martínez de Pasqually –que al parecer descendía de “marranos españoles”- reunió en su doctrina elementos provenientes del swedenborgismo, del sufismo, de la gnosis y de la cábala judaica. Entre los más renombrados discípulos de Martínez de Pasqually cabe destacar al Barón de Holbach, Duchautenan y, con particular dedicación a la teurgia, el más arriba mencionado Louis Claude de Saint-Martin, por otro nombre llamado “El Filósofo Desconocido”. La secta se aplicaba a conducir a los adeptos a la iluminación que, según ellos, se lograba al entrar en contacto con las fuerzas ocultas de la naturaleza: evocación mágica, prácticas espiritistas y estudios ocultistas eran los pilares de esta secta masónica que trabajaba más en el “plano interior” que en el “plano exterior”.

Ilustración de época de "El diablo enamorado".
Desde 1775, decimos, Cazotte se aplica al estudio del ocultismo y a la par, a las prácticas mágicas. Puede que de esas artes adivinatorias procedan las “profecías” que se le atribuyen, dadas a conocer por Jean-François de La Harpe. No hemos podido leer las “profecías” de Cazotte, pero Sir Eduardo Bulwer Lytton, en su enigmática novela “Zanoni”, nos reproduce un resumen de las mismas en el capítulo VII de dicha novela: allí nos pinta el novelista e iniciado británico una tertulia de ilustrados franceses, entre los que estarían La Harpe, Condorcet, Malesherbes y el mismo Cazotte. Son los años previos al furor revolucionario en Francia, pero en la atmósfera ya se respira lo que uno de los personajes expresará diciendo: “Indudablemente, la gran revolución marcha hacia su fin a pasos agigantados, como dice Montesquieu en su inmortal obra”. Cazotte que permanecía reservado, es interpelado por sus contertulios. Así contestó Cazotte, según Bulwer Lytton:

Me preguntáis por el efecto que la revolución producirá sobre nosotros, sus más ilustrados y desinteresados agentes. Voy a responderos. Vos, marqués de Condorcet, moriréis en una prisión, aunque no por la mano del verdugo. En medio de la tranquila felicidad de aquel día, el filósofo llevará consigo el veneno en vez del elixir”.

Condorcet le dice: “Pobre Cazotte. ¿Qué tienen que ver las prisiones, los verdugos ni los venenos con la era de la libertad y de la fraternidad?”.

-Al grito de libertad y fraternidad, las cárceles se llenarán y caerán centenares de cabezas. –contestó Cazotte.

Champfort, que estaba allí, le pregunta por su destino. Cazotte le espeta: “Os abriréis vos mismo las venas para preservaros de la fraternidad de Caín. Para vos, venerable Malesherbes; para vos, Aimar Nicolai, y para vos, docto Baily, ¡vero levantar el cadalso!... Y entre tanto, ilustres filósofos, vuestros asesinos hablarán de filosofía.”

Las profecías atribuidas a Cazotte sobre el destino que les depararía la Revolución a aquellos agentes filosóficos se consumó, también para él previno la muerte que le aguardaba. Unas cartas que Cazotte enviara a su amigo Pouteau, en las que expresaba su angustia por el destino del Rey de Francia, fueron interceptadas por los revolucionarios, fue prendido en el verano de 1792, encarcelado e interrogado por Fouquier-Tinville. La hija de Cazotte, protegiéndolo con su propio cuerpo, lo libró de las matanzas de principios de septiembre de 1792, pero puesto en libertad, nuevamente fue apresado y guillotinado el 25 de septiembre de aquel mismo año.


En la ilustración, Jean-François La Harpe.

LE DIABLE AMOUREUX

Pero no está en nuestro ánimo ofrecer una biografía completa de este escritor francés que, como tantos contemporáneos suyos tuvo tan fatídico final, no nos cabe la menor duda: ese final fue su penitencia por una vida que, seducida por la masonería y la magia, lo apartaron durante años de la Santa Religión. Hemos leído su obra “Le diable amoureux”, deliciosa novelita que Cazotte compuso en 1772. La novela es una profunda metáfora de la época. La trama tiene como protagonista a un caballero español, Don Álvaro de Maravillas, que sirve al Rey de Nápoles. Interesado por la cábala, es conducido cierta noche por unos “iniciados” a unas cuevas de Portici, realizando un ritual de invocación demoníaca. Belcebú se le manifiesta, bajo la forma de camello grotesco; ante tan horrible visión, el aprendiz de brujo pide al demonio que éste adopte una forma menos impresionante, convirtiéndose en perro para más tarde convertirse en una hermosa mujer, Biondetta.

No es de extrañar que un adepto como Cazotte supiera que, según el “Zóhar”, la serpiente del Edén era una especie de “camello volador”, además el camello es considerado animal impuro en el “Levítico”. Esta forma de camello que elige Cazotte para su personaje impactará más tarde en Charles Baudelaire que en sus “Diarios íntimos” aludirá a Cazotte diciendo aquello de: “El camello de Cazotte, camello, demonio y mujer.”


Ilustración de época de "El diablo enamorado".

EL DIABLO ES DETERMINISTA, SEGÚN CAZOTTE.

Cazotte nos presenta al diablo dotado de unas inmensas orejas, lo que nos insinúa que el Maligno dispone de un afinado órgano auditivo para escuchar al hombre, y así presentarle las tentaciones. Pero, como apuntaba Ernst Jünger, tal vez uno de los pasajes más significativos sea el discurso que Biondetta dedica a su enamorado Álvaro, cuando éste se arruina jugando a los naipes, y el “diablo enamorado” pretende iniciarlo en los secretos matemáticos que, según el mismo diablo, rigen el mundo:

Sí; aparte la prudencia, se puede aprender a jugar a los juegos de suerte, que vos llamáis equivocadamente juegos de azar. No hay azar en el mundo; todo ha sido y será siempre una serie de combinaciones necesarias que sólo pueden entenderse mediante la ciencia de los números, cuyos principios son, al mismo tiempo, tan profundos y tan abstactos que no se pueden aprehender si no es con la guía de un maestro; pero hay que saber encontrarle y ganar su afecto. Sólo con una imagen puedo pintaros ese conocimiento sublime. El encadenamiento de los números marca la cadencia del universo, regula los que llamamos acontecimientos fortuitos y los presuntamente determinados, obligándolos con péndulos invisibles a producirse cuando les corresponde, desde los hechos importantes que suceden en las lejanas esferas hasta los miserables y pequeños golpes de suerte que hoy os han despojado de vuestro dinero.”

Lo que gobierna el mundo, según Biondetta (el diablo) no es el azar, sino un sistema de necesidades bien equilibradas. “En el universo –nos dice Jünger a tenor de este pasaje- los acontecimientos se configuran de acuerdo con una ley numérica secreta, y eso es lo que hace que se pueda calcular el futuro” (“Radiaciones”, París, 9 de agosto de 1942.)

Pitagorismo y determinismo físico-matemático se dan la mano en este pasaje. Ahora entendemos la anécdota legendaria que se atribuye a Laplace, cuando Napoleón le preguntó que en el libro “Mecánica celeste” no había encontrado ninguna mención a Dios. Laplace le contestó a Napoleón: “Sire, no he tenido necesidad de tal hipótesis”. La época moderna, fraguada en el Renacimiento, racionalista e ilustrada, fue borrando a Dios de la naturaleza.

Jacques Cazotte, hombre de acción y contemplativo, sucumbió a la tentación de descorrer la cortina que oculta la dimensión espiritual, cometiendo el pecado de ver más allá del presente, asomándose con las artes mágicas al porvenir. El futuro le reservaba la guillotina: y con mucha probabilidad, bajo la forma de ese instrumento mortífero, Dios ofreció a Cazotte y a muchos otros aristócratas y religiosos su redención, tras haber coqueteado en los tiempos de ese Siglo de las Luces (oscuras) con la masonería, que siempre será decir la Revolución Satánica.


Retrato de vejez de Jacques Cazotte.

lunes 30 de marzo de 2009

EL CORAZÓN MANDA



Fachada de la Casa de los Tiros, Artesonado de la Cuadra Dorada.

LA CASA DE LOS TIROS: EL CORAZÓN MANDA... Y LA CUADRA DORADA


Pasear Granada se ha convertido en uno de mis esparcimientos favoritos. Siempre se habla de la Granada mora y judía -pero, ¡qué poco se conoce la Granada cristiana, repoblada por españoles tras su toma en 1492! Íbamos deambulando por el Realejo, antigua Granada de los Judíos, cuando nos topamos con la enigmática fachada de la llamada "Casa de los Tiros". Se trata de la antigua residencia palaciega de los Gil Vázquez-Rengifo, pero los mosquetones que encaramaron en sus almenas provocó que, a buen seguro, los granadinos la apodaran "Casa de los Tiros".



En la fachada principal se contempla una espada que toca con su punta un corazón, y junto a él podemos leer: "Él manda". A diferentes niveles se pueden ver una serie de esculturas que representan héroes griegos. Entre ellos: Hércules, Teseo, Jasón y Héctor.



Hasta 1.921 esta Casa perteneció a los Marqueses de Campotejar, y más tarde fue a parar a manos del Estado.


Construida allá por el siglo XVI, presenta todas las hechuras de otros tantos palacios granadinos contemporáneos a su edificación. Actualmente, como sede cultural, se la aprovecha para exposiciones de "arte moderno". (Entramos a una de esas exposiciones, pero -como comprenderá el lector- ni mi femenina compañía ni yo pudimos soportar tanta fealdad como la que los "artistas modernos" pueden producir en cantidades industriales, pues a estos artistas se les deja improvisar y dar rienda suelta a su espontaneidad impunemente.)




Volvíamos nuestros pasos a la calle, cuando la boca de una puerta llamó poderosamente nuestra atención. Unas escaleras nos invitaban a subir. De los muros colgaban retratos de algunos de nuestros Reyes de España, todos de la Casa de Austria; lo que era un argumento para subir indudablemente. Y cuál fue nuestra sorpresa cuando, tras ascender las espaciosas escaleras, todo nos conducía a una cámara que llevaba por nombre el de "La Cuadra Dorada". La Cuadra Dorada se sitúa sobre el zaguán y es la estancia más bella del palacio, sin ninguna duda. La techumbre de la Cuadra Dorada muestra un alfarje con efigies humanas intercaladas: son los héroes que hicieron España que, desde el techo artesonado, nos contemplaban en aquella especie de Constelación de los Héroes hacedores de nuestra Reconquista.


Allí, en la Cuadra Dorada, volví a tomar conciencia de los secretos maravillosos que esconde la ciudad de Granada, soslayados por el turismo típico y tópico, vedados al turista, pero que el viajero franquea cuando se deja interpelar por el corazón, pues como reza el lema de ese Palacio: "Él [el corazón] manda". Y, en el caso de Granada, lo que a ella me lleva siempre es el corazón, que lo tengo allí.


Para quienes tienen ojos y ejercen el oficio de admirarse callejear las ciudades de España no es un pasatiempo. Nuestros encuentros siempre nos llevan a abrir las cámaras del tesoro de nuestros antepasados, de la genuina España que, por más que se empeñen, no podrán adulterar los programas turísticos oficiales. Este fin de semana, gracias al corazón, abrimos la Cámara Dorada, y quería compartir este hallazgo con nuestros lectores. Y, como siempre: Gracias, corazón, pasear contigo es descubrir que no nos podrán esconder por más tiempo España.

NO EXISTE EL DERECHO A MATAR


EXISTE EL DERECHO A VIVIR Y PREGUNTAR... ¿CÓMO ESTÁN USTEDES?


Con la venia del Maestro Gelimer, un aficionado quiere decir esto:


Escuchaba esta tarde a una presentadora de la SEXTA. La dicha estaba dando el noticiario de las 15:00 horas de la tarde, diciendo una sarta de memeces, pero la mejor era el titular que avanzaba la noticia:


"Esta mañana, en Madrid , la derecha se manifiesta en contra de la nueva ley del aborto".


Con un par, señores, así mismo anunciaba la SEXTA las manifestaciones en pro de la Vida que se han realizado en toda España.


El titular está más que mediatizado, pues es mucho decir que exista Derecha en España. No obstante, tiene su cara positiva: cualquiera podría enteder lo siguiente:


"La izquierda socialista y comunista a favor del asesinato de los fetos inocentes, no se manifiesta en Madrid en contra de la nueva ley a favor de su exterminio."


Lo que no me explico es porqué después de haber emitido semejante noticia en semejante canal se(c/x)tario, no han concluído con el famoso grito de guerra del "clan" de la familia Aragón, ya saben todos ustedes, ese de: "¿...Cómo están ustedes, niños?"


Pero una cosa sí: Fofó tenía gracia, Milikito la tiene prestada, él sabrá a qué mataderos de fetos le debe la "gracia" que hoy soltaron en esa cadena impresentable llamada la SEXTA.
Nota: ¿Qué cargo tiene Milikito en la cadena SEXTA?
Por cierto, aquí en este blog ninguno nos consideramos de "derechas", para eso hay que ser del PP, ser rico y ser tonto.

jueves 26 de marzo de 2009

GALTON EN ESPAÑA: LA II REPÚBLICA ESPAÑOLA FOMENTÓ LA EUGENESIA

En la imagen: Sir Francis Galton.

NOTAS SOBRE EUGENESIA


Era primo segundo de Charles Darwin, y se llamaba Francis Galton. Galton nació en 1822 y murió en 1911.


En su obra Natural Inheritance (1889) introdujo el estudio estadístico de las variaciones biológicas y de la herencia. Es considerado el padre de la moderna Eugenesia.


A partir de 1871, coincidiendo con la publicación de El origen del Hombre de su primo Darwin, Galton se aplicó al estudio de la herencia. Sus observaciones acerca de la herencia de la sangre inyectada en los conejos, de las manchas tricolores en la piel de los galgos, de la estatura y de otros caracteres en la especie humana, le llevaron a rechazar la teoría que Juan Bautista Lamarck había aportado sobre los caracteres adquiridos. Galton terminó también rechazando la teoría de la pangénesis darwinista.


En su obra más arriba mencionada llega, por inducción estadística, a la ley de la regresión filial, sosteniendo que la descendencia de progenitores notables en estatura, talento, etc., retrocede hasta volver al término medio de la especie; y además a la ley de la herencia ancestral, en virtud de la cual cada progenitor contribuye en un cuarto de la herencia total; cada uno de los cuatro abuelos, en dieciseisavo y así... El abogado inglés Karl Pearson confirmó el teorema con una precisión matemática gracias a sus métodos biométricos.


Fue Galton el que inventó la teoría de la "eugénica" y fundó el Eugenics Laboratory de Londres en 1904. Pearson y Weldon habían fundado en 1991 el periódico Biometrika, dedicado al estudio de los problemas biológicos y al adelanto de los métodos estadísticos. Pearson sería, con el tiempo, director del Laboratorio fundado por Galton.


Las ideas eugenéticas de Galton fueron calando en Occidente. Siempre se ha llamado la atención sobre las barbaridades que, en nombre de la mejora racial, cometieron los nazis aplicando la Eugenesia. Se conoce mucho menos la implantación de la Eugenesia en España. Por ejemplo, el año 1934 se celebraron las I Jornadas Eugénicas Españolas de Genética, Eugenesia y Pedagogía Sexual... Ya ven ustedes, no sólo a la Alemania nazi le interesaba la mejora de la raza. Nuestros republicanos también parecían interesados en esa búsqueda del "Hombre Superior".


En España no faltaron eminentes eugenetistas. Es el caso del Dr. Enrique Diego-Madrazo y Azcona (1850-1942), de origen cántabro. Cirujano y catedrático de Clínica Quirúgica, ya desde sus inicios estudiantiles empieza a coquetear con estas ideas, por aquel tiempo muy en boga. Decide convertirse en un pedagogo y lleva a la práctica sus ideas pedagógicas, a la vez que las difunde en sus ensayos y obras de teatro.

En 1903 publicó un ensayo regeneracionista ¿El pueblo español ha muerto? Impresiones sobre el estado actual de la sociedad española. En este libro denuncia las múltiples deficiencias de la enseñanza en sus diferentes grados... ¡Qué diría en nuestros días este bendito de Dios! Pero no paró ahí. Mostró sus inclinaciones eugénesicas otros libros más elocuentes, dedicados específicamente a asuntos educativos, como Introducción a una ley de Instrucción Pública y Pedagogía y Eugenesia.


En 1904 escribe Cultivo de la especie humana. Herencia y educación. Ideal de vida, de matiz eminentemente eugenista.

Dramaturgo y generoso mecenas del teatro, llevó a las tablas sus delirantes ideas sociales y pedagógicas, haciendo propaganda de la eugenesia en sus obras. Sus ideas eugénicas y regeneracionistas se plasman también en la construcción en 1910 de su Escuela Modelo en Vega de Pas.


La Eugenesia fue derivación del evolucionismo darwinista. El veneno de Darwin no consiste en la vulgar afirmación que hace provenir al ser humano del mono. La ponzoña darwinista consistió, más bien, en reducir los aspectos finalísticos de la naturaleza al dominio de la ciencia, reemplazando un finalismo teológico por una teleología científica. El peligro de la Eugenesia no consiste en la voluntad de mejorar la raza, poniendo medios para ello; su malignidad está en querer enmendarle la plana a Dios, generando seres humanos supuestamente más perfectos.


POST DATA:

No obstante, la ley de la regresión galtoniana la podemos comprobar en la generación española actual... Siendo descendientes de una raza noble, leal hasta la muerte y fiera como leones... Se ha convertido en una raza degenerada que desprecia a sus mayores y los abandona, asesina a los fetos antes de nacer, que vive en un abyecto hedonismo, revolcada en su propia vomitera y que se cree superior por vivir en el año 2009 en vez de hacerlo en el año 1808. Claro, el "hombre superior" que buscaban los republicanos españoles de 1934 ya está aquí... Es nuestro contemporáneo: un español amnésico, apátrida y ateo.


Como bien dijera Unamuno... "Lo malo no es venir del mono, sino volver a él".

miércoles 25 de marzo de 2009

A LA MEMORIA DE UN PASTOR ALEMÁN



SU LEALTAD FUE SU HONOR

Alguien –no sé ahora si fue Arthur Schopenhauer- dijo que “Cada vez que conocía más a los hombres, más amaba a su perro”. Sin embargo, aunque el perro nos ha acompañado desde los más remotos tiempos, todavía empleamos la palabra “perro” como insulto... Nunca me he explicado por qué no empleamos otra palabra para expresar el desprecio: por ejemplo, "progresista". Y es que, junto al caballo, el perro es uno de los animales más nobles que Dios nos ha dado como compañero. Y, a veces, ante el espectáculo nauseabundo de las traiciones y las infidelidades, cuán deseable sería para tantas relaciones humanas esa limpia lealtad canina que tantos perros han mostrado, lo mismo da a sus anónimos amos que a sus dueños famosos.

En la Edad Media, en aquella época gloriosa de las luces vítreas del gótico, los nobles se mandaban esculpir en las estatuas yacentes de sus sepulcros, con sus fieles compañeros... Aquellos perros que les habían acompañado, proporcionándoles tantos momentos inolvidables y dándoles tan apreciable compañía.

Los perros son la estampa de la lealtad. En estos tiempos de egoísmo y, por lo tanto, de infidelidad no es de extrañar ver a los perros abandonados por las ciudades. Pero, a pesar de esta época -no nos engañemos, tan mala y tan buena como cualquier otra- todavía permanece la lealtad de los buenos amigos como tú, amigo Yago.

"Volverán banderas victoriosas", cantabas, amigo falangista; mientras yo cantaba el Oriamendi. Pero, tú y yo, teníamos muy clara una cosa... Y la seguimos teniendo tan clara como antaño: si todos los patriotas españoles nos uniéramos, por encima de nuestras diferencias de ideario, cambiaríamos esto. Si nos uniéramos, ni los gaviotos del PP -tibiazos- aspirarían al gobierno, ni los capullos del PSOE trajinarían más con todo lo más sagrado. Me cuentas que tu perro, mientras vivía, era tan inteligente que les ladraba a los "gaviotos" tanto como a los "socialistas". Y te diré que tu perro no sólo era leal, sino más inteligente que muchos españoles.

Eres uno de nuestros mejores amigos, y recuerdo aquella noche en que, siguiendo un viejo ritual, nos convertíamos en “hermanos de sangre”: lo demostraste con creces en las horas guerreadoras de aquella mocedad salvaje que compartimos, aquellos años en que combatíamos -alegres y temerarios, como Cruzados; y, por mucho que hayan pasado los años -tú en el Finisterre de nuestra amada España- todavía sigues demostrando aquella misma amistad y lealtad a este viejo amigo tuyo que, sabedor del duro golpe que ha supuesto la muerte de tu pastor alemán –Breogán-, dedica esta entrada a ese gran amigo perdido. Pues hay perros que se hacen querer más que algunas "personas". Desde la Bética te las pongo, para que las leas en la Galicia, sueva y céltica, que recorrimos juntos, montando guardia bajo los luceros, sobre las Murallas de Lugo.

Vayan, pues, estas palabras a la memoria de tu perro "Breogán", magnífico ejemplar de una de las razas más nobles de entre todas las caninas.

-Y, desde la Bética, quiero gritar un: ¡Santiago y Cierra España! -que sabré correspondido con tu: "¡Cierra, Cierra!" -como otrora, cuando combatíamos a los que no merecen el nombre de "perros", pues el perro es noble animal.

sábado 21 de marzo de 2009


ANGÉLICO MOZART

Hoy seremos breves. Que las obligaciones así nos lo mandan. Y hoy, combinando deberes con audición musical (pues la índole de los "deberes" lo permiten), quiero hablar de Mozart, del para mí "Angélico Mozart". Su "Don Giovanni" -con libreto de Lorenzo da Ponte- es una experiencia rayana con lo celestial. No es de extrañar que Søren Kierkegaard quedara hechizado por esta Ópera, de tema tan hispánico y que, en manos del gran genio de Salzbugo, fue elevado a las más altas cimas del Arte, haciéndonos tan dichosos nuestros oídos. ¿Quién le diría a Tirso de Molina que su "El Burlador de Sevilla" daría para tanto? El Don Juan, personaje controvertido donde los haya, seductor fatal y machista irredento, ha traído cola... Más que Fausto, y hasta diríamos que más que Hamlet.


Hoy, cuando el mundo está intoxicado acústicamente (enmugrecido por el involucionista tamtam de la selva que vuelve), escuchar Mozart es toda una actividad contra-revolucionaria. Sin embargo, ya lo sabemos: Mozart fue masón, sí... ¿Y eso nos ha de privar de la maravilla de su música? Quitadme allá el abantal, la escuadra y el compás... A la hoguera con ellos; pero dejadme la obra de Mozart. Fue masón, sí. Pero también se dice, aunque no se le quiere dar mucho bombo y platillo (ahora que de música hablamos), que a Mozart lo "asesinaron" sus "hermanos masones", hijos de la misma Viuda de Hiram. Si mal no recuerdo, en uno de los funerales de Estado -retransmitodos por TV-, con motivo del sepelio de unos soldados españoles (caídos lejos de la Patria en misiones que nos tendrían que importar un pito) sonó música de Mozart. Supongo que fue el gobierno -ya era el Gobierno Zapatero, claro- el que eligió, como música que honorara los cadáveres de esos Caídos, la "Música para un Funeral Masónico" (K 477) de Wolfgang Amadeus Mozart.


¿Asesinaron los masones a Mozart? Tampoco lo sabemos -ya digo que eran rumores- y, por ignorar la verdad histórica nosotros callaremos, pues, ni siquiera contra esos pérfidos enemigos del legítimo Trono y del único y verdadero Altar, queremos nosotros levantar falso testimonio. Algún día descubriremos quién nos mató a Mozart, pues la muerte de Mozart nos dejó en profunda tristura: el intermediario entre las Musas y la humanidad, muerto y enterrado -bien se ve en la magnífica película "Amadeus"- en una fosa común. Mozart, Mozart... ¿Por qué amo tanto tu música, Wolfgang Amadeus? Será por ser la más noble expresión de una Humanidad, la de ese siglo tan vidrioso que fue el XVIII, que corría a su desastre.


Dios te pague, amigo Mozart, perdonándote las que tenga que perdonarte y contratándote de Chantre en el Cielo. Dios te lo pague por las horas de gozo que nos has regalado. Gracias, Mozart. Ni la podredumbre de la Logia pudo enturbiar la luz divina que brilla en tu música.

miércoles 18 de marzo de 2009

NIETZSCHE FRENTRE AL MATRIMONIO






CONTRA LOS TIEMPOS MODERNOS Y CONTEMPORÁNEOS... NIETZSCHE TAMBIÉN


Pedro Lombardo, basándose en la fórmula Justinianea, adaptó la definición de la institución matrimonial de este modo: “matrimonium est viri et mulieris maritalis coniunctio inter legitimas personas, individuam vitae consuetudinem retinens” (El matrimonio es la unión marital de varón y mujer entre personas legítimas, que retiene una comunidad indivisible de vida).

A vueltas con Nietzsche, otra vez a vueltas con él, merece la pena que reparemos en la defensa, clarividente y contundente, que del matrimonio realizó el más iconoclasta de los filósofos. Muy poco conocido, Nietzsche se planta frente al matrimonio y denuncia la decadencia de esta institución, insinuada ya en sus tiempos por el romanticismo que "prestigió" el adulterio, las relaciones inconvenientes y el feminismo. Por más que se repitan hasta la saciedad las frases más provocadoras de este filósofo (“El matrimonio acaba muchas locuras cortas con una larga estupidez”), hay que profundizar en la obra polifónica del pensador teutónico para hacerse una cabal idea de la reverencia que el matrimonio le inspiraba a este grande solitario. En “Crepúsculo de los ídolos” Nietzsche rectifica ese aforismo, tan socorrido por los amantes del diletantismo filosófico y la frivolidad, yendo en derechura a las razones que, ya en el siglo XIX, afectaban a la institución matrimonial.

Crítica del modernismo: Nuestras instituciones no valen nada: en esto está conforme todo el mundo. Pero la culpa no es de ellas, sino nuestra. Como todos los instintos de que han provenido esas instituciones se han extraviado, ellas, a su vez, se nos escapan porque no acertamos a adaptarnos a ellas. En todos los tiempos, la democracia ha sido la forma de descomposición de la fuerza organizadora. En mi libro “Humano, demasiado humano” califiqué ya a la democracia moderna y sus paliativos, tales como el imperio alemán, de una de tantas formas de la decadencia de la fuerza organizadora. Para que haya instituciones es necesario que haya un género de voluntad, de instinto, de imperativo antiliberal hasta la maldad; una voluntad de tradición, de autoridad, de responsabilidad, cimentada sobre siglos, de solidaridad encadenada al través de los siglos, desde el pasado al porvenir, in infinitum. Cuando esa voluntad existe se funda algo, como el imperio romano o como Rusia, la única potencia que tiene hoy esperanzas de alguna duración, que puede esperar, que puede prometer algo; esa Rusia, que representan la idea contraria de la miserable manía de los pequeños Estados europeos, de la nerviosidad europea, que ha entrado en su período crítico con la fundación del imperio alemán. Todo el Occidente carece de esos instintos, de donde nacen las instituciones, de donde nace el porvenir. Se vive al día, se vive muy deprisa, se vive sin responsabilidad alguna, y esto precisamente es lo que se llama libertad. Todo lo que hace que las instituciones sean instituciones, es despreciado, odiado, descartado; se creen los hombres nuevamente en peligro de esclavitud, en cuanto se oye la palabra autoridad. La decadencia del instinto de evaluación de nuestros políticos, de nuestros partidos políticos, llega hasta preferir instintivamente lo que precipita el fin.

Testigo de ellos es el matrimonio moderno. Aparentemente ha perdido toda su razón de ser, aunque esto no es una objeción contra el matrimonio sino contra el modernismo. La razón del matrimonio residía en la responsabilidad jurídica exclusiva del hombre. De esta manera había un elemento preponderante en el matrimonio, mientras que ahora cojea de ambos pies. La razón del matrimonio consistía en el principio de su indisolubilidad, lo cual significaba no poco frente al azar de los sentimientos, de las pasiones, de los impulsos del momento. Consistía también en la responsabilidad de las familias en cuanto a la elección de los esposos. Con la indulgencia creciente hacia el matrimonio por amor se han destruido las bases mismas del matrimonio, todo lo que le erigía en institución. Jamás se ha fundado una institución sobre la idiosincrasia; por eso, lo repito, no se puede fundar el matrimonio en el amor. Se funda sobre el instinto de la especie, sobre el instinto de la propiedad (mujer e hijos eran una propiedad), sobre el instinto de dominación que se organiza en la familia creando una pequeña sociedad que necesita de hijos y herederos para conservarse fisiológicamente ha perdido toda su razón de ser, aunque esto no es influencia, de la riqueza, para preparar dilatadas misiones, una solidaridad del instinto en los siglos. El matrimonio, como institución, contiene ya la afirmación de la forma de organización mayor y más duradera. Si la sociedad, considerada como un todo, no puede fiarse de sí misma hasta las generaciones más remotas, el matrimonio carece de sentido. El matrimonio moderno ha perdido su significación; por consiguiente, se le suprime
”.

(Crepúsculo de los ídolos, Pasatiempos intelectuales, XXXIX)

El matrimonio está fundado para Nietzsche, como para el pensamiento tradicional, en la indisolubilidad, “lo cual significaba no poco frente al azar de los sentimientos, de las pasiones, de los impulsos del momento”. La razón que halla Nietzsche como explicación de la decadencia de esta institución en los tiempos modernos es “la indulgencia creciente hacia el matrimonio por amor”. Y la decadencia de la institución matrimonial viene envuelta en un movimiento al parecer irreversible que precipita a las multitudes a un cataclismo. Enfermas de debilidad, las muchedumbres, atiborradas de ideas igualitaristas y degeneradas, confunden la libertad con el veneno y rechazan toda autoridad. El matrimonio, como una de las instituciones más vitales de la sociedad humana, no ha escapado a las insidias de esta decadencia nihilista.




Haremos bien en entender lo que Nietzsche denomina “matrimonio por amor” como “matrimonio por amor-romántico”. Es, en definitiva, el amor romántico –producto del romanticismo mórbido- lo que está minando la institución matrimonial a los ojos de Nietzsche. Sobre el amor romántico, grotesca caricatura del amor auténtico y, en último extremo, sobre el narcisismo y egotismo en que se funda ese espejismo de amor no puede sostenerse una institución que aspira a perdurar; pues “los sentimientos, las pasiones y los impulsos del momento” son tan inconstantes que están condenados a la más precoz o tardía extinción y alteración. El enamorado romántico no cuenta con la realidad del “otro”; lo idealiza y, tras los hechizos de la idealización, la realidad vuelve por sus fueros mostrándonos la precariedad de la criatura que, habiendo idealizado, habíamos convertido en objeto de nuestro presunto “amor”. Sólo una voluntad fuerte y -claro está, para un católico y no para Nietzsche- la gracia de Dios actuando en el matrimonio sacramental, pueden ayudarnos a sobreponernos de las diarias decepciones. No es el amor el que destruye el matrimonio, podríamos corregirle a Nietzsche; pero sí que una idea degradada de “amor-romántico” es hogaño la que conduce a tantas parejas al matrimonio. Cuando al matrimonio se llega así –con la falsa idea de quién es el otro, al que decimos amar- es fácil pronosticar que al menor cambio de humor, a la más mínima contrariedad… Eso que llamaban “amor” se quiebre en mil pedazos y se llegue a un mayor o menor desenlace estrepitoso, pero siempre traumático.

Es así que la mala educación –la que no forma en virtudes, la que no modela la voluntad- es la culpable del fracaso matrimonial. No es, pues, a la institución matrimonial como tal a la que hay que culpar del dolor que producen los fracasos matrimoniales –culpar al “matrimonio” de su propia frustración sólo pueden hacerlo los progresistas en su idiotez o maldad irredentas. Hay que buscar las causas de la ruptura matrimonial en el déficit de virtudes teologales que presentan los cónyuges, en la falta de fe, de esperanza y de amor que había en ellos. Y, en términos humanos, habría que ir a buscar la causa del fracaso matrimonial de tantos y tantas en esa pusilanimidad en que nuestros contemporáneos se han instalado, debilidad que es continua tentación para todos cuantos vivimos en esta sociedad disoluta y decadente del Occidente laicista.

El pasaje de Nietzsche, prolijo y enjundioso, creo que merecía la pena. Tenemos comprobada la experiencia de que Nietzsche es un pensador sugerente. Nietzsche es, creemos, algo así como una espada afilada: pero no olvidemos nunca que las espadas afiladas hay que cogerlas por la empuñadura… Sólo los idiotas la empuñarían por la hoja.

domingo 15 de marzo de 2009

NADA QUE NO SE PUEDA ARREGLAR...


DESDE LA ESPERANZA CRISTIANA


A la muerte de su mujer, C. S. Lewis escribió unos cuadernos que son fruto de sus reflexiones ante tamaña pérdida. El libro fue traducido al español por Carmen Martín Gaite, bajo el título “Una pena en observación”. Este libro –que recomiendo- constituye uno de los libros por los que C. S. Lewis merece ser más y mejor conocido. Un pasaje llamó mi atención, había leído algo parecido en otra parte. El fragmento de Lewis que captó mi atención era este:

Dos convicciones totalmente diferentes me atenazan. Una es la de que el Eterno Cirujano es aún más inexorable y las posibles operaciones aún más dolorosas de lo que nuestras más rigurosas fantasías pueden sospechar. Pero la otra es la de que “todo va a salir bien, muy bien, y cualquier problema imaginable se va a arreglar”.”

Ernst Jünger era el otro autor, otro de nuestros preferidos, que había escrito algo semejante. En su obra “El libro del reloj de arena”, Jünger escribió:

Tanto en la vida individual como dentro de la cultura hay un optimismo que es más hondo que el optimismo del progreso. Consiste en la confianza de que solucionaremos nuestros problemas, aprobaremos el examen. Mostraremos lo que somos, nuestro carácter se perfilará en esa proyección temporal que denominamos historia y la luz y la sombra serán repartidas con justicia.”

Este optimismo del que nos hablan tanto C. S. Lewis como Ernst Jünger, ¿dónde arraiga? En un caso y en otro, ambos nos enseñan que las pérdidas pueden ser superadas. El sentido de ese optimismo es, como afirma Jünger, “más hondo que el optimismo del progreso”. Ni el progreso, ni la utopía pueden deparar mayor serenidad a quien posee ese "optimismo", que no es ingenuidad. Ese optimismo es más hondo por enraizar en las virtudes teologales: fe, esperanza y caridad.

Lewis murió cristiano. Jünger murió católico. Creo que arreglaron todos sus problemas.

VENTOSIDADES QUE HICIERON HISTORIA



EL PEDO DE LA DISCORDIA

Lo cuenta Flavio Josefo. Corría el año 50 d. C. cuando los judíos celebraban la Pascua y acudían al Templo. Los legionarios romanos vigilaban a los díscolos judíos desde las alturas inmediatas al Templo de Salomón. Uno de estos legionarios -todo indica que era asturiano por la buena fabada de la que había dado cuenta-, no se le ocurrió otra gracia que levantarse el manto y, desde la altura a la que estaba apostado, apuntando su trasero a los judíos... Tronó un fenomenal pedo irreverente. El dato de su naturaleza astúrica no está contrastado por los especialistas. Pero la noticia es fidedigna, transmitida por Flavio Josefo y recordada por Ernst Jünger en sus "Diarios".

Los más jóvenes de los judíos, no sabesmos si no sufriendo la afrenta o no sufriendo las emanaciones hediondas de aquella ventosidad, se abalanzaron sobre la guarnición romana y asesinaron al romano del muelle flojo. El disturbio fue tan morrocotudo que se hizo necesario enviar la infantería que, causando un pánico indecible, cargó contra la multitud, provocando la huída espantosa de la espantada muchedumbre que, arrollándose y aplastándose los unos a los otros, vinieron a perecer en gran cantidad: 30.000 murieron, dicen algunas fuentes. 3.000, rebajan la cifra otras. Pero lo que no cabe la menor duda es que aquel pedo fue el más mortífero de la historia. Y tendría que catalogarse entre las primitivas armas químicas.

EL PEDO, SEGÚN LA AUTORIDAD DE QUEVEDO.



Si la risa es salud, la obra de D. Francisco de Quevedo es una botica repleta de fármacos contra el espíritu de la pesadumbre. Quevedo, tan irreverente como aquel legionario romano del Templo, compuso un poema al pedo, que es gloria de nuestras letras -el poema, claro:

Alguien me preguntó un día
¿Qué es un pedo?
y yo le contesté muy quedo:
el pedo es un pedo,
con cuerpo de aire y corazón de viento
el pedo es como un alma en pena
que a veces sopla, que a veces truena
es como el agua que se desliza
con mucha fuerza, con mucha prisa.

El pedo es como la nube que va volando
y por donde pasa va fumigando,
el pedo es vida, el pedo es muerte
y tiene algo que nos divierte;
el pedo gime, el pedo llora
el pedo es aire, el pedo es ruido
y a veces sale por un descuido
el pedo es fuerte, es imponente
pues se los tira toda la gente.

En este mundo un pedo es vida
porque hasta el Papa bien se lo tira
hay pedos cultos e ignorantes
los hay adultos, también infantes,
hay pedos gordos, hay pedos flacos,
según el diámetro de los tacos
hay pedos tristes, los hay risueños
según el gusto que tiene el dueño.

Si un día algún pedo toca tu puerta
no se la cierres, déjala abierta
deja que sople, deja que gire
a ver si hay alguien que lo respire.

También los pedos son educados
pues se los tiran los licenciados,
el pedo tiene algo monstruoso
pues si lo aguantas te lleva al pozo
este poema se ha terminado
con tanto pedo que me he tirado.

Esperando haber hecho pasar un agradable rato al lector, reciba nuestros saludos atentamente y, permítanos recordarle que si un pedo no se puede evitar, haga todo lo posible por fingir que no ha sido usted el que provoca que todos se tapen las narices.

sábado 14 de marzo de 2009

DE LO QUE NO SE PUEDE HABLAR...



En la foto: Ludwig Wittgenstein.
¿HAY QUE CALLAR?

"El genio judío es sólo un santo. El mayor pensador judío es sólo un talento. (Yo, por ejemplo.)

Creo que hay una verdad si pienso que, de hecho, mi pensamiento es sólo reproductivo. Creo que nunca he descubierto un movimiento intelectual, siempre me fue dado por algún otro. Lo único que he hecho es apresarlo apasionadamente de inmediato para mi labor de aclaración. ASí, han influido sobre mí Boltzmann, Hertz, Schopenhauer, Frege, Russell, Kraus, Loos, Weininger, Spengler, Sraffa. ¿Podrían ponerse como ejemplos de capacidad judía de reproducción a Breuer y a Freud? Lo que descubro son nuevas metáforas
.

(...)

Podría decirse (sea correcto o no) que el espíritu judío no es capaz de crear ni una hierbecilla ni una pequeña flor, pero que su índole es copiar la hierba o la flor que han crecido en otro espíritu y producir así una imagen amplia. Esto no es la mención de un vicio y todo está en orden mientras quede completamente claro. Sólo se vuelve peligroso cuando se confunde la manera de la obra judía con la de la no judía y en especial cuando lo hace el creador de la primera, lo que es muy natural (...)

Es típico del espíritu judío entender mejor la obra de otro que él mismo."

Este pasaje es de Ludwig Wittgenstein, y puede encontrarse en "Aforismos. Cultura y valor".

Es curiosa esta confesión de Wittgenstein, uno de los genios judaicos mejor dotados de la filosofía del siglo XX. El prejuicio del que Wittgenstein se hace eco aquí, al afirmar que la raza judía no es "creadora", sino "reproductora"... Sólo lo había leído en "Mi lucha" de Adolf Hitler. Por cierto, Hitler estuvo en el mismo colegio que Wittgenstein. Mientras que Hitler era un pésimo estudiante, Wittgenstein era más aplicado... Pero en esto parecían estar de acuerdo.

Afirmar semejante disparate racista no es de extrañar en Hitler, pero ¿en un judío como Wittgenstein? Pensando en su propia genialidad o en la de algunos de sus correligionarios, como el tan denigrado Baruch Spinoza, ese prejuicio se desbarata. La raza judía es un gran pueblo, pero también Luzbel era un gran ángel antes de rebelarse y caer.

Lo que no me gusta de los judíos es que, después de 2.000 años, sigan esperando al Mesías. Lo que no me gusta de los judíos es su inagotable capacidad de rencor. Por ejemplo, el rencor que, desde 1492, nos guardan a los españoles por haberlos expulsado de España. Son datos que el historiador maneja, sin advertirlo tal vez o, lo que es peor, advirtiéndolo y no pudiéndolo expresar con la libertad que sería de esperar.

Pero, como bien escribiera Wittgenstein, en su "Tractatus":

"Wovon man nicht sprechen kann, darüber muss man schweigen"

En español: "De lo que no se puede hablar hay que callar".

jueves 12 de marzo de 2009

EL REPROCHE DE UN ATEO





Leedlo, escuchadlo... Y pensadlo:

"No su amor a los hombres, sino la impotencia de su amor a los hombres es lo que a los cristianos de hoy les impide -quemarnos a nosotros." ("Más allá del Bien y del Mal", F. W. Nietzsche)

El amor -lo sabía hasta un ateo- exige la corrección. Todo aquello que se malea, ha de ser enderezado. Un pusilánime, un impotente, siempre soslayará el uso de la fuerza para enderezar lo que se tuerce. El amor, cuando no es una caricatura, no puede soslayar el uso de la fuerza. Pero -¡cuidado!- absténganse todos aquellos que no sean santos... Ahí es donde fallamos, amigos míos. Seamos santos, y el más poderoso amor se convertirá en odio perfecto a todo lo que se opone a Dios. Como San Miguel Arcángel, como San Elías... Como los Cruzados, como todos los contra-revolucionarios que en el mundo han sido.

lunes 9 de marzo de 2009

VARONES FRONTERIZOS



Torreón de Alcalá la Real, fotografía de P. Ximénez

JUAN DE ARJONA EL DE LAS FASAÑAS.

Así lo cuenta D. Juan de Callaba y Zerrato, a finales del siglo XIX.

"En otra época, y para probar la decisión de los cristianos pobladores de Alcalá la Real, teniendo los moros su campamento en el sitio que llaman hoy Las Pilillas (...) y noticiosos los cristianos de que se fraguaba cierta traición (en la que estaba mezclado uno de los capitanes de Alcalá) para entregar la fortaleza, dispusieron nombrar un vigía que velando alrededor del castillo, diése parte al momento que observare a cualquiera, y ver si es amigo o se trata de hostilidad. Existía entre otros hombres de valor, uno conocido por Juan de Arjona, el cual estando de caza en el Portillo del Espinar, encontró siete moros que llevaban un cautivo, les dijo que le diesen libertad, los moros viendo la arrogancia de aquella petición contestaron con el desprecio, insistió Arjona y lo trataron de loco.

Entonces enfurecido, coge el arco y descarga sobre ellos una y otra certera ballesta; mató a seis huyendo el otro que temía igual suerte, y libertó al cristiano que, según antecedentes, era natural de Martos, cuya familia manifestó a Arjona su profunda gratitud. En esta atención y siendo proverbial el valor y honradez de Juan de Arjona, se dispuso nombrarle para el indicado objeto; aceptó y disfrazándose de moro, llegó a internarse en el referido campamento donde existían varias hogueras y algunos aunque pocos moros. Enteróse de la conversación, y en este estado, aparece de repente una fuerza considerable de moros y con ellos un cristiano el cual al momento de conocerlo dió el grito de "á él que malogra la invasión". Acometido el Arjona de una manera brusca, por el pronto pudo escapar de las garras del enemigo. Y lleno de fe, entusiasmo y heroismo, coge un poco de esparto del que tenían los moros junto a una hoguera, préndele fuego en ella, y con la velocidad de un rayo lo eleva sobre una encina; vista la amenaza o señal de aviso por los centinelas del castillo, tocan los clarines, pónese la guarnición sobre las armas y ya los moros vieron destruidos sus planes y esperanzas.

Prisionero el Arjona, fue conducido a Granada y presentado al Rey moro que enterado de la ocurrencia y oidas las arrogantes contestaciones de aquel héroe, le dio libertad, antecedentes respectivos a la traición y los traidores, y encargo especial de que si aquella su noble acción no la premiaban los cristianos, volviera a Granada y sería remunerado su valor y heroísmo.

Fue premiado en Alcalá, haciéndolo Enrique I hijodalgo, con otros privilegios, y quedándole el sobrenombre de Juan de Arjona el de las fasañas: la encina donde puso la almenara, conocida por La Encina del Hacho, la cual, aunque decrépita, se conservó hasta hace unos treinta años en que hombres poco amantes de los recuerdos y glorias de su pueblo, dispusieron destruirla
."

Lo reproduce Antonio Guardia Castellano en un libro de 1913, de donde el Magister Gelimer lo tomó prestado.

miércoles 4 de marzo de 2009

LO INDECIBLE EN RILKE




"Las cosas no son todas tan palpables y decibles como nos querrían hacer creer casi siempre; la mayor parte de los hechos son indecibles, se cumplen en un ámbito que nunca ha hollado una palabra; y lo más indecible de todo son las obras de arte, realidades misteriosas, cuya existencia perdura junto a la nuestra, que desaparece".

Extracto de la Carta de Rainer Maria Rilke a Franz Xaver Kappus, París 17 de febrero de 1903.

"Naturalmente, ha de saber usted que siempre me dará una alegría con todas sus cartas, y debe ser indulgente con la respuesta, que quizá le deje más de una vez con las manos vacías; pues, en el fondo, y precisamente en las cosas más profundas e importantes, estamos indeciblemente solos y, para poder aconsejarnos uno a otro o ayudarnos, tienen que lograrse muchas cosas, debe coincidir toda una constelación de cosas, para que algo salga bien por una vez."

Extracto de la Carta de Rainer Maria Rilke a Franz Xaver Kappus, Viareggio, 5 de abril de 1903.

martes 3 de marzo de 2009

BENDICIONES EN UNA CRIPTA



Retrato de Fray Leopoldo de Alpandeire. En la otra fotografía: El Ministro General de los Capuchinos, Fr. Mauro Jöhri, ora ante la tumba de Fr. Leopoldo -foto extraída de la página que recomendamos para conocer mejor la vida y milagros de Fray Leopoldo: http://www.frayleopoldo.org/inicio.htm




Arrinconada en una de las esquinas de la Plaza del Triunfo de Granada se halla, tan discreta como recogida, la cripta de Fray Leopoldo de Alpandeire.




Todas las ciudades que se precien tienen un santo. Granada tiene dos sobresalientes de la santidad que la santifican: San Juan de Dios y el Venerable Fray Leopoldo de Alpandeire.

No vengo a contarles la santa vida de este hombre de Dios. Pueden leerla, espero que lo hagan, en mejores páginas que este blog. Pero sí quiero decirles que, si van a Granada, se pasen ustedes por allí. El sepulcro de Fray Leopoldo de Alpandeire es un hontanar de bendiciones que, a raudales, agracian a quien desciende las escaleras para tocar la tumba de este santo varón.

Era algo que quería compartir con ustedes. Otro día contaré lo que nos sucediera en la Cuesta de los Chinos que a la Alhambra encamina, ascendiendo por aquella vereda, rodeados de la espesura de aquellos parajes y en la mejor compañía que ustedes pueden imaginar.

El viaje a Granada ha sido muy bendecido. A Dios gracias.