domingo 31 de mayo de 2009

VEN, SANTO ESPÍRITU...



Y RENUEVA LA FAZ DE LA TIERRA

http://www.youtube.com/watch?gl=ES&v=WMK5MnZaoks

A JESUS SACRAMENTADO

Adóro te, devóte, latens déitas,
quæ sub his figúris vere latitas.
Tibi se cor meum totum súbiicit,
quia te contémplans totum déficit.


Visus, tactus, gustus in te fállitur,
sed audítu solo tuto créditur;
credo quidquid dixit Dei Fílius:
nil hoc verbo veritátis vérius.



In Cruce latébat sola déitas,
at hic latet simul et humánitas;
ambo tamen credens atque cónfitens,
peto quod petívit latro pœnitens.


Plagas, sicut Thómas, non intúeor,
Deum tamen meum te confíteor;
fac me tibi semper magis crédere,
in te spem habére, te dilígere.

O memoriále mortis Dómini!
Panis vivus, vitam præstans hómini;
præsta meæ menti de te vívere,
et te illi semper dulce sápere.


Pie pellicáne, Iesu Dómine,
me immúndum munda tuo sánguine: cuius una stilla salvum fácere
totum mundum quit ab omni sælere.


Iesu, quem velátum nunc aspício,
oro, fiat illud quod tam sítio;
ut te reveláta cernens fácie,
visu sim beátus tuæ gloriæ.
Amen.

Traducción:

Te adoro con devoción, Dios escondido, oculto verdaderamente bajo estas apariencias. A ti se somete mi corazón por completo, y se rinde totalmente al contemplarte.

Al juzgar de ti se equivocan la vista, el tacto, el gusto, pero basta con el oído para creer con firmeza; creo todo lo que ha dicho el Hijo de Dios; nada es más verdadero que esta palabra de verdad.

En la cruz se escondía sólo la divinidad, pero aquí también se esconde la humanidad; creo y confieso ambas cosas, y pido lo que pidió el ladrón arrepentido.

No veo las llagas como las vio Tomás, pero confieso que eres mi Dios; haz que yo crea más y más en ti, que en ti espere, que te ame.

¡Oh memorial de la muerte del Señor! Pan vivo que da la vida al hombre; concédele a mi alma que de ti viva, y que siempre saboree tu dulzura.

Señor Jesús, bondadoso pelícano, límpiame, a mí, inmundo, con tu sangre, de la que una sola gota puede liberar de todos los crímenes al mundo entero.

Jesús, a quien ahora veo escondido, te ruego que se cumpla lo que tanto ansío: que al mirar tu rostro ya no oculto, sea yo feliz viendo tu gloria. Amén.

GLORIA A DIOS PADRE, A DIOS HIJO Y A DIOS ESPÍRITU SANTO

"Todo cuanto las criaturas del cielo y de la tierra poseen en el orden de la naturaleza y en el de la gracia, proviene de Él del modo más íntimo y espiritual"

(De Spiritu Sancto, San Basilio)

"Más tarde, al llegar de nuevo el gran Apóstol [San Pablo] a la ciudad de Éfeso, halló algunos discípulos que habían aceptado ya la fe cristiana y les preguntó: "¿Habéis recibido el Espíritu Santo al abrazar la fe? Ellos le contestaron: "Ni siquiera hemos oído si existe el Espíritu Santo" (Act 19, 1-2)

Aunque pareciera increíble después de veinte siglos de cristianismo, si San Pablo volviera a formular la misma pregunta a una gran muchedumbre de cristianos, obtendría una respuesta muy parecida a la tan desconcertante que le dieron aquellos primeros discípulos de Éfeso. En todo caso, aunque les suene materialmente su nombre, es poquísimo lo que saben de Él la inmensa mayoría de los cristianos actuales
."

(El gran desconocido. El Espíritu Santo y sus dones, Antonio Royo Marín)

"El Espíritu Santo recibe acertadamente el apelativo de "Consolador". Cuando las acogemos, etas llamadas del Espíritu que nos iluminan y nos empujan a obrar, vierten en nuestro corazón, además de luz y fuerza, una especie de bálsamo de descanso y de paz que con frecuencia nos colma de consuelo. Incluso en el caso de que su objeto fuera de escasa importancia, esas llamadas, al proceder del Espíritu divino, participan del poder que Dios tiene para consolarnos y colmarnos.

Por sí sola, una gotita del bálsamo del Espíritu Santo puede llenar nuestro corazón de un contento mayor que todos los bienes de la tierra, porque participa de la infinitud de Dios."

(En la escuela del Espíritu Santo, Jacques Philippe)

Ven, Santo Espíritu... Y renueva la faz de la tierra.

sábado 30 de mayo de 2009

ESBIRROS DE SATANÁS CONTRA LA CRUZ



Santísimo Cristo de los Favores, en Granada.

DESTRUIR CRUCES EN TIEMPOS REVUELTOS


Leyendo estos días la magnífica hagiografía de San Juan María Vianney, el Santo Cura de Ars, escrita por Francis Trochu, me encuentro con este pasaje, relativo a la persecución anticristiana que se desató con la Revolución francesa:




"En los caminos no había más que los pedestales de los cruceros: unos hombres habían venido de Lión para derribar las cruces. En casa era menester esconder cuidadosamente los crucifijos y las imágenes piadosas. Tan sólo, en los verdaderos fieles, el santuario de los corazones se conservaba inviolable." ("El Cura de Ars", Francis Trochu)




Me ha llamado la atención, por esas cosas que pasan cuando se leen varios libros a la vez, hallarme con esta otra cita que concierne a la desaparición de una artística Cruz que había en Granada, erigida entre los años 1616 por la devoción del vecindario. Esta monumental Cruz de la Victoria -así se llamaba- estaba labrada en alabastro y jaspe y estaba sobre una hermosa peana, ubicada en la plazoleta que había frente a la iglesia de la Victoria. Este fue su fin:




"En septiembre de 1845 los militares instalados en el antiguo convento de la Victoria [de la ciudad de Granada] derribaron la cruz sin dar previo aviso a las autoridades municipales, que erróneamente detuvieron como responsables a los propietarios de la exclausatrada iglesia."




En ese entonces -1845-, los militares que cometieron este acto vandálico eran, en su mayoría, progresistas y masones.




Podríamos pensar que la ciudad de Granada, gracias a pertenecer a la zona nacional, escapó de los atentados anticristianos contra el patrimonio eclesiástico. En efecto, desd 1936, la ciudad estuvo bajo control nacional. Si bien es verdad que es de lamentar la muerte de García Lorca, podemos decir que la ciudad de Granada conserva mucho de su esplendor monumental. No queremos imaginar lo que hubiera sido de sus iglesias en caso de estar bajo zona roja. Pero la ciudad no escapó al terror rojo en los meses previos al estallido de la Guerra Civil. En el mismo libro de Granada, voy y me encuentro esto:




"Los atentados anticlericales no serán una mera expresión de protesta primitiva como a veces se ha querido ver, sino una campaña en ocasiones bien planificada para desacralizar los espacios urbanos y expulsar al clero. En los ataques cometidos contra bienes religiosos pueden distinguirse varias modalidades según el grado de planificación y su carácter destructivo. Los elementos más vulnerables, como cruces y hornacinas, fueron objetivos preferentes y fáciles de destruir. Las cruces eran derribadas casi siempre en acciones premeditadas que llevaban a cabo grupos reducidos de personas que mediante una soga anudada al extremo superior de la cruz tiraban de ella aprovechando la oscuridad de la noche."




"Guía de la Granada desaparecida", Juan Manuel Barrios Rozúa.




Los revolucionarios, de cualquier parte y de cualquier época, odian la Cruz. Si a la luz de sus obras no nos hacemos cargo de ello, no sé en qué estamos pensando como cristianos. Los revolucionarios son agentes de Satanás. No hay vuelta de hoja, por muy fuerte que suene a los oídos más blandos, así es.


DÓCILES A LAS MOCIONES DEL ESPÍRITU SANTO



CUANDO LA TRAICIÓN TIENE SOTANA, EL ESPÍRITU SANTO SE SIRVE DEL REQUETÉ


El 17 de abril de 1897 D. Victoriano Guisasola y Menéndez venía como Obispo de la Diócesis de Jaén para suceder a D. Manuel María González y Sánchez. En el año 1899, D. Victoriano creó el seminario de San Eufrasio en Jaén, iniciando la construcción del monumental edificio según los planos de D. Justino Flores.



En la imagen, D. Victoriano Guissasola, obispo de Jaén que hostigó a los carlistas más fieles a la Santa Iglesia.

D. Victoriano era liberal, muy afecto al podrido sistema canovista que había impuesto en el trono de España a la línea ilegítima de Isabel II tras el Sexenio Revolucionario. A buen seguro que su ascenso a la jerarquía eclesiástica le venía como recompensa por su adscripción al sistema impostor del caciquismo, como premio a su contemporización con el sistema, galardón otorgado por los políticos de la Restauración -dignos antecesores de los que luego vinieron en 1978.



Retrato del heroico combatiente carlista castillero, D. Rufino Peinado... Convertido en tiempos de paz en director de los periódicos "El Libertador" y, más tarde, de "El Combate".
Cierto episodio de su estancia en la Diócesis de Jaén nos cuenta el veterano combatiente carlista de Castillo de Locubín, D. Rufino Peinado y Peinado. Después de combatir en el norte, ser vencido y conocer el exilio en Francia, D. Rufino regresa a la patria chica y se instala en Jaén capital. Jaén está dividida en aquellos entonces en dos grandes facciones que agrupan muchas tendencias y etiquetas políticas más concretas: los liberales y los carlistas. El clero de Jaén y sus pueblos milita en su mayor parte en las filas del carlismo, pero no faltan los oportunistas y los Iskariotes. Así nos cuenta D. Rufino uno de los sucesos en que se puede ver que, pese a la vileza de algunos sacerdotes cobardes y convenencieros, la Santa Iglesia Católica pervive, gracias al impulso del Espíritu Santo que tantas veces se sirve de los seglares católicos -como el mismo D. Rufino- para burlar a los sacerdotes indignos.

"Mientras mis actividades principales eran las qeu he referido, también hice periodismo en Jaén. Allí fundé y dirigí otra "Semana Católica", y más adelante un diario, "El Libertador", que luego cambió de nombre y se llamó "El Combate".

Aunque siempre me he creído pacífico, sobre todo después que curé del sarampión guerrero, don Quijote se mezcla a menudo en mis cosas, y así me salieron aquellos retumbantes titulares. Verdaderamente no sabría decir a quién pretendíamos libertar, ni lo que hubiera que combatir en Jaén.

La "Semana Católica" no hay que explicar lo que representaba; tampoco necesito decir que el diario era carlista rabioso. La economía de estas publicaciones fue muy pobre, aunque no llegaron a costar dinero a quienes las patrocinaban. A mi salida de Jaén, la dirección de "El Combate" pasó a la familia Sáenz.

Había peste de periódicos en el Jaén de entonces, y todos se mantenían de las amistades y compromisos políticos, como malvivieron los míos. Los había de todos los colores: "El Liberal", "El Pueblo Católico", "La Regeneración", "Lábaro Andaluz", "El Látigo Rojo"..., desde el negro neo-rabioso, hasta el de escándalo y chantaje.

"El Libertador" murió airadamente en aras de la libertad, y en el curso de unos instantes le sustituyó "El Combate". Nombrado para la mitra de Jaén el señor Guissasola, parece que la debía a sus amistades en la fracción liberal, y a ser alfonsino viejo. Quiso hacer de "El Libertador" su instrumento, pero la presencia en su redacción del canónigo Morrondo, y mi dirección, le daban un tufo de carlismo que no gustaba a Su Ilustrísima. Había, pues, una lucha sorda entre el obispado y nuestro periódico, paralela a la que se desarrollaba entre el Cabildo Catedralicio y el prelado.

Cierto día, Morrondo leyó, en un periódico católico de Valencia, un artículo virulento titulado "Obispos liberales, Obispos arrianos", dirigido contra la hornada de obispos que había sacado el gobierno Canalejas, entre ellos el nuestro. Como no me fiaba de Morrondo ni de sus intenciones, envié el artículo a la censura del cura de San Bartolomé, que era el censor de la diócesis, quien me lo devolvió diciendo que aún se odían decir más cosas sin incurrir en entredicho. Con este seguro publicamos el dichoso artículo, haciendo constar al pie su procedencia; mas, no bien llegó a manos del obispo, se armó un escándalo mayúsculo.

Su Ilustrísima convocó una junta de teólogos que examinaran el caso nefando. La presidía Morrondo, y entre los convocados se encontraba el cura de San Bartolomé. No obstante la presencia de los responsables del enredo, la venerable reunión acordó la excomunión del periódico, y el oficio en que se me comunicaba la pena venía firmado por Morrondo. Era la venganza del Obispo contra nosotros: que muriera a manos del propio instigador, uno de los puntales del carlismo jaenero y del periódico.

Enterado a tiempo de lo que ocurría, y usando un ardid de periodista viejo, cuando todos esperaban el "mea culpa" salió a la calle "El Combate", con una cabeza anunciando ser fiel continuación de "El Libertador", que dejaba de publicarse por razones que no era menester explicar. Quedaron chasqueados Su Ilustrísima y susno menos ilustres teólogos, presididos por el que incitara a publicar el artículo, y asistidos por el que autorizó la publicación de él. Aunque por mis años y experiencia conocía la baja talla moral y la servil cobardía de buena parte del clero, el lance me dejó la boca amarga para mucho tiempo."

D. Rufino, el director de "El Libertador", había sido inducido a publicar el dicho artículo por el cura Morrondo. D. Rufino, prudente de él, llevó el artículo al cura censor de San Bartolomé para no incurrir en nada que pudiera faltar al respeto debido al Señor Obispo. El cura de San Bartolomé dio su consentimiento. Después, tanto Morrondo como el cura censor, reunidos con el Señor Obispo quisieron estrangular la vida del periódico "El Libertador", auténtica voz del catolicismo íntegro que ellos no podían representar por sus intereses bastardos.

Sin ningún género de duda, la rápida salida de "El Combate" en sustitución de "El Libertador" fue una moción del Espíritu Santo que no quiso que la Santa Causa pereciese por estas intrigas del demonio. Y es que algunas veces el demonio se viste con sotana.

Pero las conspiraciones de sus secuaces no pueden obstaculizar el empuje de una obra, cuando esa obra es de Dios y Dios Espíritu Santo la inspira. Pidamos insistentemente al Espíritu Santo que no deje nunca de inspirar vocaciones sacerdotales, fortaleciendo a nuestros sacerdotes para que sean Santos y Dignos Sacerdotes de Jesucristo Nuestro Señor, y nunca servidores del maligno -por idolatrar las modas y las novedades, o por la razón que sea.



jueves 28 de mayo de 2009

PENTECOSTÉS... ACCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO, HOY COMO AYER



DE LA CONSTANTE ASISTENCIA DEL ESPÍRITU SANTO PARÁCLITO EN LA HISTORIA DE LA IGLESIA MILITANTE

Preparamos la Festividad de Pentecostés. Es por ello que queremos incrementar nuestra adoración al Espíritu Santo Paráclito, Tercera Persona de la Santísima Trinidad.

Dedicaremos en estos días una serie de textos para atisbar la acción del Espíritu Santo en la Historia de la Cristiandad. De esta forma vamos a comprender que el Espíritu Santo Paráclito nos acompaña, reconfortándonos, consolándonos y guiándonos por las más tormentosas vicisitudes de la Historia.


Queremos que el lector barrunte, como nosotros, las profundas maravillas de Dios y sus misericordias para con la Iglesia Militante, la que no se doblega ni claudica a los chantajes y amenazas de la Revolución satánica e igualitarista.

Nuestra primera aproximación versará sobre una de las tradiciones francesas que, por avatares de la historia y Providencia del Altísimo, vino a ser española en el siglo XIX. Vamos a dar noticia de una de las Órdenes de Caballería francesas menos conocida: la Orden del Espíritu Santo.

LA SANTA AMPOLLA Y LA ORDEN DEL ESPÍRITU SANTO




En el grabado se puede ver el momento en que, al ser bautizado Clodoveo por San Remigio, el Espíritu Santo bajo forma de paloma desciende con la Santa Ampolla del óleo celestial.






El 7 de octubre del año 1793 el ciudadano Rohl cumplía una siniestra comisión. Había sido delegado por la Convención con el objeto de apoderarse de una reliquia que se hallaba en Reimas. A tal propósito se desplazó hasta allí y, una vez en sus manos, el ciudadano Rohl procedió a destruir públicamente la Santa Ampolla. En efecto, el esbirro revolucionario Rohl llevó a cabo su maligna misión en las gradas del monumento a Luis XV de Francia en Reims. Aquel agente revolucionario cometió el sacrilegio que le habían encomendado sus superiores y, blandiendo con saña un martillo, hizo añicos la Santa Ampolla. Aquel acto execrable era efectuado en una ciudad emblemática para la historia cristiana de Francia y, por ende, significativa para la monarquía francesa. Por eso, por su abolengo monárquico y cristiano, Reims sería castigada durante los tiempos modernos, siendo marginada por los revolucionarios que, pese a su importancia histórica y comercial, no le condecieron a esta ciudad el ser sede de la prefectura departamental.


La ciudad de Reims era la ciudad en que había sido bautizado Clodoveo, en la Navidad del año 496. Clodoveo recibió las aguas del bautismo de manos del Obispo San Remigio. Aquella Santa Ampolla que destruyó aquel día de octubre ese infame Rohl era una reliquia antiquísima, vinculada a la cristianísima monarquía de Francia, pero, por si fuese poco, también era una reliquia cuya aparición venía envuelta en el prestigio del milagro.

Y es que no podemos soslayar que, según la tradición veneranda, aquella santa ampolla llegó a manos de San Remigio cuando éste se hallaba oficiando el bautizo de Clodoveo. Ante la multitudinaria ceremonia bautismal de Clodoveo Dios quiso manifestarse asombrando a todos los concurrentes y así fue como una paloma descendió del cielo, portando la Santa Ampolla en su pico, ampolla que contenía el óleo sagrado para ungir al Rey Clodoveo. Aquella paloma fue identificada por los testigos con el Espíritu Santo que, bajo signo sensible, se manifestaba en Reims como otrora lo hiciera en el Jordán cuando Jesús fue bautizado por San Juan Bautista. Para que no quedara duda alguna del origen celestial de aquella santa ampolla de bálsamo diremos también que aquel óleo primitivo bajado del cielo -no lo olvidemos, el año 496- no padeció mengua en el largo transcurrir de los siglos, pese a ser empleado en cada una de las unciones de los legítimos Reyes de Francia.



Cuenta Georges Duby que allá por el año 1100, "los mejores maestros estaban en la ciudad en la que el óleo de la santa ampolla, que empezaba a tener fama de milagroso, consagraba a los reyes: en Reims, en el monasterio de Fleury-sur-Loire, cerca de Orleáns, donde se conservaban las reliquias de san Benito, donde se escribió el panegírico de Roberto el Piadoso y donde Felipe I se haría sepultar..." ("La época de las catedrales. Arte y sociedad, 980-1420".)



Retrato de Enrique III de Francia, fundador de la Orden del Espíritu Santo.


En 1578 Su Cristianísima Majestad Enrique III de Francia funda la Orden de Caballería del Espíritu Santo. Como distintivo de la flamante Orden Militar se adopta una Cruz de Malta, cantoneada con flores de lis y con una representación del Espíritu Santo bajo forma de paloma en su centro. La elección de esta insignia no era arbitraria, se hacía, como no podía ser menos, en virtud de la tradición que apuntaba a la aparición milagrosa del Espíritu Santo en la ceremonia bautismal de Clodoveo que hemos contado más arriba. La Cruz de la Orden del Espíritu Santo colgaba del cuello de los caballeros pertenecientes a dicha Orden de Caballería como medalla sobre el hábito de la Orden (atavío consistente en un manto de terciopelo negro). El Rey de Francia nombraba hasta un máximo de cien caballeros que, para pertenecer a esta Orden, tenían que demostrar tanto su prosapia noble como su credo católico por tres generaciones como mínimo. Por sus vínculos familiares con la Casa Real de Francia, algunos miembros de la Casa Real de España pertenecieron a esta Orden del Espíritu Santo, y también podemos constatar la similitud de la insignia de la Cruz de la Real Orden de Carlos III -más secularizada, eso sí- con la de la Cruz de la Orden del Espíritu Santo.

En la imagen superior: Medalla de la Orden del Espíritu Santo.

Desde Enrique III, los Reyes legítimos de Francia se sucedieron en el Maestrazgo Soberano de la Orden del Espíritu Santo hasta el malhadado Luis XVI. Tras la Restauración, fue Carlos X el legítimo Maestre de la Orden del Espíritu Santo. Pero Carlos X fue destronado y el legítimo sucesor y pretendiente nunca reinó, aunque sí mantuvo el Maestrazgo de la Orden.

En la foto: Enrique de Borbón, pretendiente legítimo al Trono de Francia y Conde de Chambord

Este Maestre fue, tras la defunción de Carlos X, su nieto Enrique de Borbón, titulado Conde de Chambord, a quien asistían todos los derechos para ser coronado Rey de Francia. No pudo subir al Trono, pero el Conde de Chambord fue legítimo Maestre de la Orden del Espíritu Santo.


Retrato de Carlos VII, legítimo Rey de España y legítimo Maestre Soberano de la Orden del Espíritu Santo.

El Conde de Chambord murió sin descendencia. Y por eso mismo, la sucesión en el Soberano Maestrazgo de la Orden del Espíritu Santo recayó en la línea legítima de los Reyes de España. O sea, el Maestrazgo de la Orden del Espíritu Santo correspondió por legitimidad a la línea carlista española. Así es como S. M. Carlos VII asumió el Maestrazo Soberano de la Orden del Espíritu Santo y como tal actuó. Por esa razón Carlos VII pudo otorgar el collar de la Orden del Espíritu Santo al marqués de Cerralbo, fiel servidor de Su Majestad y de la Causa de la Santa Tradición. Desde entonces la línea legítima de los Reyes de España -los carlistas, se entiende- es la digna heredera del Maestrazgo de la Orden del Espíritu Santo; lo que significa que la francesa Orden del Espíritu Santo, por lo tanto, tuvo que refugiarse en la Casa Real Legítima de España.

PARA FINALIZAR...

Nos imaginamos al ciudadano Rohl, sudoroso y satisfecho, tras cometer su diabólica misión. Con el martillo en la mano, el enviado de la Convención contemplaría los restos de la Santa Ampolla: no quedaba ni una gota de óleo santo... Todo había sido derramado sacrílegamente al romper la ampolla a golpe de martillo. Pero el ciudadano Rohl, en su celo sacrílego y en su furor satánico, ignoraba que aunque había dado cumplimiento a los malignos deseos de sus conmilitones jacobinos, parte del celestial y santo óleo había quedado a salvo. El clero que custodiaba aquella sagrada reliquia había sido avisado con antelación y, antes de que el ciudadano Rohl llegara a apoderarse de la Santa Ampolla, los clérigos pudieron salvar secretamente una porción del santo óleo, para conservarlo a escondidas, con la esperanza de volver a emplearlo en las futuras unciones de los monarcas franceses, cuando las turbulencias revolucionarias fuesen aplacadas.

El Espíritu Santo Paráclito se mostró como firme consolador de los buenos, y los malos -nuevamente- fueron burlados y vencidos, como siempre serán burlados y vencidos por quien, siendo Un solo Dios es Trino en sus Personas: Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal... Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo que reina por los siglos de los siglos.

Amén.

EUROPEO EL QUE VOTE


VOTA, TONTO DEL BOTE

El corral está revuelto. Las gallinas, más putas que las ministras, cacarean esperando que el gallo las cubra. ¿Se celebran elecciones europeas? ¡Pues mira qué bien! Acabo de ver el estúpido programa de los 59 segundos... Como si quieren ser los 59 terceros o los 59 cuartos... Me da exactamente igual. No tengo amigos en Europa, ni quiero tenerlos. No hablo inglés, ni quiero hablarlo. Me importa un pito el marco europeo, y el alemán también.

Y me pregunto yo: ¿Qué tengo yo que ver con Europa? Lo que el Duque de Alba... En los Países Bajos.

Me importa un bledo la temperatura en Berlín, me resbala el horario de autobuses en Londres, se me da un ochavo las atracciones de Disney en Francia. No tengo ningún amigo europeo, ni lo quiero tener -que son dos cosas.

¿Qué es la Europa? Yo se lo voy a decir a ustedes, pues me dan náuseas los horizontes que me ofertan desde esa Europa misérrima y degradada, pues abomino de Lutero y las demás herejías, pues odio el liberalismo económico tanto como el político y, ya puestos, enterraría a paletadas a Montesquieu -en eso estoy de acuerdo con Alfonso Guerra- tanto como a John Locke... A Voltaire no lo enterraría, lo incineraría en una hoguera... A Jean Jacques Rousseau lo recluiría en un manicomio y, en fin, a toda la cuadrilla de filibusteros que los alaban los desterraría a Madagascar.

Europa me da asco. Así de sencillo. Y si me lo ponen, los europeos también me dan asco. ¿Votar a las europeas...?

Si al menos nos rigiera Carlomagno, Carlos I de España y V de Alemania... Pero no caerá esa breva. Nos vendrán a "gobernar" (lo de "gobernar" es un decir) señores con corbata y chaqueta, esposa adúltera y querindonga con piso y jaguar: en fin, una gavilla de maleantes lustrosos, engreídos y agnósticos/ateos... En el mejor de los casos, unos pusilánimes tolerantes y democráticos que le untan con betún los zapatos a los que patean lo más sagrado, unos charlatanes profesionales y políglotas. Voten, voten ustedes, y con mucha probabilidad pondrán en las poltronas de Europa a mafiosos, proxenetas, abortistas, masones, comunistas reciclados en ecologistas y, con mucha suerte -pensarán los amigos del "mal menor"- algún que otro elemento centro-derechista.

Más tontos que un bote... Eso demuestran ser todos los opinadores televisivos y radiofónicos que se empeñan, en sus tediosas tertulias, ilusionarnos con este espectáculo pirotécnio y deplorable, consistente en la elección del Asno de Buridán: ¿voto a un inútil de izquierdas o voto a un inútil de derechas? El Asno de Buridán fue más listo que el votante europeo: se murió de hambre. Más serviles que una servilleta son al tratar de convencernos, con sus peroratas y soflamas, de la presunta importancia de ser europeos, mientras los enemigos de la grandeza y el genuino ser de Europa se apresuran a borrar las fronteras históricas, para convertirnos a todos en una muchedumbre de consumidores amnésicos... "Ciudadanos" sumisos sin Dios (pero con Arquitecto del Universo), ni Patria (pero con Estado Mundial), ni Fueros (pero con Constituciones del Anticristo.)

Tonto el que no vote -dicen los tertulianos de la tele y de la radio. Pues bien: tonto del bote el que vote. Yo no votaré: que vote la amante mantenida del europarlamentario, cornudo consentido y adulterino, pues, a fin de cuentas, la puta de lujo es que la que vive de todo este circo deprimente.

Y mientras tanto, esperemos el retorno del Rey: Carlomagno, Arturo, Don Sebastián o Felipe II.

martes 26 de mayo de 2009

DE LA SECRETA CONGREGACIÓN DE SAN DIONISIO AREOPAGITA



Creemos estar en lo cierto si afirmamos que es la primera vez que hace acto de aparición pública una respetable congregación católica, de carácter discreto. Compuesta por un número indeterminado de miembros, esta CONGREGACIÓN DE SAN DIONISIO, ha vivido latente desde hace siglos, transmitiéndose celosamente los saberes teológicos que se atesoran en el Corpus Dionisiacum. El Hermano Juan, jerarca de la misma, se puso en contacto con un miembro de este blog, expresando que era llegada la hora de manifestarse, pues no podía sufrirse por más tiempo la manipulación que de la Obra de San Juan de la Cruz hacen personajes como Juan Goytisolo y otros llamados literatos "españoles". La inteliguentsia gnóstica e igualitaria, los llamados "intelectuales orgánicos" formados por el marxismo y la masonería, tergiversan sin rubor alguno la impoluta obra teológico-mística de San Juan de la Cruz, sugiriendo e incluso afirmando temerariamente que las fuentes místicas de las que se sirve el santo carmelitano proceden de tradiciones extra-católicas (sufíes y cabalísticas, dicen esos petimetres). Con ello infieren un grave daño a los fieles católicos, relativizando la sagrada doctrina de la Santa Iglesia Católica, contenida en la obra del Doctor de las Nadas. En correo privado, el Hermano Juan nos ha pedido que publiquemos esta breve relación que nos hace llegar, para arrojar luz sobre los orígenes de la mística sanjuanista. Nos congratulamos de que la Congregación haya pensado en este blog para expresarse, tras años y años en el anonimato y el silencio.


"Cuando nos referimos al deseo amoroso, bien se trate del divino, del angélico, del espiritual, del animal, del natural, debemos entender que es una fuerza o facultad unificante y entrelazadora que, sin duda, mueve a los seres superiores a cuidarse de los inferiores y a mantenerse en comunión los que son iguales y a que los inferiores tiendan hacia los más altos y relevantes".


"Himnos amatorios", obra perdida del Maestro Hieroteo, varón santísimo. Pasaje citado por Dionisio Areopagita en "Los Nombres de Dios".

En la más alta escuela de espiritualidad mística floreció Dionisio, discípulo de Hieroteo. San Gregorio Magno lo llamó "antiguo y venerable padre". Los legados del emperador bizantino Miguel Gago trajeron a Luis el Piadoso (Ludovico Pío), hijo y sucesor de Carlomagno, el manuscrito del "Corpus Dionisiacum". Era el día 8 de octubre del año 827, víspera de la fiesta de San Dionisio, obispo de París, cuando el códice procedente de Constantinopla se instalaba solemnemente en el monasterio de Compiègne. Para confirmar la sacralidad de esta obra magna de la Teología Mística, cuenta la tradición que aquella noche histórica en que el texto fue recibido en Compiègne se obraron dieciséis curaciones milagrosas.

Agentes satánicos de la Revolución Francesa quisieron apoderarse del "Corpus Dionisiacum", pero milagrosamente el códice se conservó y hoy es uno de los tesoros de la Biblioteca Nacional de París.

San Buenaventura escribió: "Lo que San Agustín es para el dogma y San Gregorio para la moral, San Dionisio es para la mística: el maestro incuestionable".

En sus aguas bebieron los maestros Hugo y Ricardo de San Víctor. Más tarde, San Alberto Magno comentó las obras de San Dionisio, que lo menciona 1200 veces en su obra, tanta era su admiración por la obra de San Dionisio que se cuenta que San Alberto "Tenía el Corpus Dionisiacum de París como libro de cabecera". El Doctor Angélico, Santo Tomás de Aquino, discípulo de San Alberto Magno, que en el colosal monumento filosófico-teológico "Suma Teológica" nos lo menciona 562 veces. El linaje espiritual de San Dionisio se prolonga en el Maestro Eckhart, en Tauler, en Juan Ruusbroec, en Juan Gersón, en Nicolás de Cusa, en la Legión de los Cartujos, con Dionisio de Rijkel, Vicente de Aggsbach, Hugo de Balma, Ludolfo de Sajonia... Y en España, Francisco de Osuna, Bernardino de Laredo, Francisco Ortiz, Maestro Ávila, fray Luis de Granada, Bartolomé de los Mártires y nuestro San Juan de la Cruz.

Considérese, pues, cuán descaminados van los interesados que atribuyen a la mística del Siglo de Oro español orígenes andalusíes -islámicos- o sefardíes. Todos cuantos atribuyen a la altísima poesía mística de San Juan de la Cruz un origen sufí lo hacen por ignorancia de San Dionisio Areopagita, o por lo que es más grave: con la malicia de enturbiar con ponzoñas las aguas prístinas de la doctrina católica de la obra del Descalzo de Fontiveros. La figura de San Juan de la Cruz ha sido y es manipulada por gentes sin escrúpulos que, reclamando un origen converso del santo, pretenden distorsionar la integridad doctrinal de su Obra Poética y Teológica, haciéndola deudora de tradiciones que no podemos admitir como válidas.

La crítica destructiva pudo poner en tela de juicio la identidad del autor que se oculta tras el nombre de Dionisio Areopagita. Por eso actualmente se publican sus obras bajo el nombre del "Pseudo Dionisio", pero lo que no podrán lograr jamás será impedir que el Corpus Dionisiacum siga inspirando las más encumbradas experiencias místicas. Esas que, pasando por las etapas de la zarza ardiente (purgación), atravesando la nube (iluminación) y llegando a la tiniebla (el misterioso y oculto conocimiento de Dios) obtiene la auténtica contemplación mística, según el itinerario místico de San Gregorio Niseno.

Autor de este texto: Hermano Juan, Doctor en Teología y Gran Maestro de las Criptas de la Congregación de San Dionisio Areopagita.

LOS ESPÁRRAGOS DE SAN JUAN DE LA CRUZ




Con qué poco se contentan los santos. Qué pronto anda Dios para satisfacerlos. Así se desprende de este episodio de la vida terrena de San Juan de la Cruz. Nos lo cuenta Fr. José de Jesús María. Sucede poco antes de su tránsito a la gloria en la ciudad de Úbeda.


"Enviole el prior de La Peñuela con un donado, para curarle, a Úbeda, e hizo esta jornada con notable fatiga por haber ya días que estaba enfermo y así muy flaco y tan desganado de comer, que había muchos días que no podía atravesar bocado; y así iba tan débil, que no podía tenerse en el jumento. Fueron tratando cosas de Dios por el camino, para aliviar con esto los dolores y engañar el cansancio y llegando cerca de la puente del Río Guadalimar, le dijo el hermano donado: A la sombra de la puente descansará Vuestra Reverencia un poco y con la alegría de ver el río, podrá comer un bocado. Respondiole nuestro Santo Padre: De muy buena gana descansaré, que llevo necesidad de ello; pero tratar de comer, es excusado; porque de cuantas cosas tiene Dios criadas, no apetezco nada, sino es una de que ahora no es tiempo, que son unos espárragos.


Llegados al río, apeole el donado del jumentillo y sentándose a la sombra de la puente, junto al agua, continuaron sus pláticas de Dios, a que les daba nueva ocasión la claridad del agua y la frescura de la ribera y estando en esto vieron junto a sí, sobre una peñuela, un manojo de espárragos atados con su mimbre.


Espantose tanto de esto el Hermano donado (por ser a los primeros de septiembre, en cuyo tiempo no se sabe que cosa es ver espárragos en aquella tierra) que el Santo Padre, por quitarle la admiración y para que no le tuviese por cosa misteriosa, como le parecía, le dijo -Alguno lo debió dejar por olvido o habrá ido a buscar más; mire por ahí si parece el dueño, porque no los llevemos sin licencia.


Dió vuelta el donado por aquellos cerros y no viendo nada, se volvió donde el Santo Padre estaba. El cual le dijo: Pues no hallamos al dueño, ponga sobre la misma piedra donde estaban los espárragos un cuarto, que es lo que parece que valen, para que el dueño halle allí el precio de su trabajo, cuando venga.


Con esto se partieron, llevando sus espárragos que no causó poca novedad en el convento verlos en aquel tiempo".


Aquellos espárragos reconfortaron la maltrecha salud del andariego carmelita descalzo, del Doctor de las Nadas, que con espárragos providenciales repostó. Nadie lo vio, Fr. José de Jesús María no lo cuenta, pero es tradición apócrifa que aquella moneda -un cuarto- que mandó poner San Juan de la Cruz, la recogió un ángel... Y se volvió a cumplir la parábola de la pobre viuda.

domingo 24 de mayo de 2009

DEAMBULATORIAS



NOTAS DEAMBULATORIAS Y SUELTAS DE GRANADA
Jaén tiene aeropuerto, sí señor. Como les digo. Así consta en los rótulos: Aeropuerto Granada-Jaén "Federico García Lorca". Ha sido una de esas descaradas maniobras propagandísticas del politiqueo sub-despeñaperrero, diseñado y expelido por los magníficos publicistas del PSOE. Ya sabrán ustedes, a estas horas, que aunque lo contrario de santa, la patrona de la propaganda ha sido y es la Serpiente del Edén, cuando en aquel memorable episodio de la protohistoria humana, viniera la muy puta de la bicha a susurrarle a nuestros primeros padres: "...y seréis como Dios". Eva -como era del Barrio de la Chana, en Granada- no dijo esta boca es mía... Adán -como era del Barrio de la Magdalena, en Jaén- puso punto en boca. Y el Aeropuerto Granada-Jaén "Federico García Lorca"... Fue inaugurado, en su día. Y por la carretera Bailén-Motril, el pasajero terrestre puede ir leyendo en los hitos del camino el letrero: "Aeropuerto Jaén-Granada"... Con un poco de empeño, llegará a tiempo de embarcarse en un avión.
Pero odio -no diré que me aterrorizan- los aviones, así que no fui hasta Granada, a montarme en esos aparatos. Pues el hombre está hecho para andar, y eso hicimos: andar por Granada. Que yo fui a Granada a volar de otra forma.
Andorreando -y no era Andorra- las rúas de Granada en las postrimerías de este Mes de María, cuando las flores exhalan sus aromas, a uno se le ocurren cosas. Nos dejábamos caer ladera abajo, de la Alhambra al caserío granadino, y hete aquí que por el paseo que se abre paso flanqueado de frondoso bosque, vamos a darnos de frente con una estatua. Un atlético varón sujeta de los cuernos lo que -en mis limitados conocimientos zoológicos- doy por cabra montesa. Sobre un monolito el busto de un hombre de florida barba, de mirada concentrada, prototipo de la sobria y leal raza española que Granada ha dado al mundo: Ángel Ganivet.
La lápida nos revela que el monumento está erigido a la memoria de Ganivet. La placa se encabeza con el emblema de Granada -dicho emblema representa, como todo el mundo sabe, la fruta cuyas semillas comió Perséfone y es motivo que se repite copiosamente en la edilicia local-, con este símbolo se sustituye iconográficamente el solariego topónimo de la Ciudad-Sepulcro que atesora las reliquias de los Reyes Católicos.
Callejear Granada, en este tiempo primaveral, es un goce que tonifica los sentidos con la única pega de tener que esquivar a los turistas.
Entramos, como viene siendo costumbre en nuestras visitas, en la Iglesia de San Gregorio el Grande que tiene de manifiesto el Santísimo Sacramento. Ante el mismo Dios hecho Hostia Sagrada, rezan quietas y en silencio, todo vestidas de blanco como novias perpetuas las adoratrices Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Inmaculada. Y es que allí tienen su palomar esas almas sosegadas que, ante el Esposo montan guardia como las vírgenes prudentes y fieles del Evangelio, dispuestas con las lámparas para el día de las Bodas Místicas. Las Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Inmaculada fueron fundadas por la almeriense María Rosario del Espíritu Santo Lucas Burgos (que subió al cielo el 5 de Enero de 1960), y por la que hay que rezar mucho para que la tengamos pronto en los altares.
En la cúpula de esta iglesia, pinturas al fresco: en el centro de la cúpula se aprecia una representación del Libro de los Siete Sellos, del que habla el Apocalipsis, con el Cordero Pascual reposando sobre él:
"Vi a la derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos. Vi un ángel poderoso, que pregonaba a grandes voces: ¿Quién será digno de abrir el libro y soltar sus sellos? Y nadie podía, ni en el cielo, ni en la tierra, ni debajo de la tierra, abrir el libro ni verlo."
Arrodillados, rezábamos ante el Cuerpo Sacratísimo de Jesucristo que desde la Custodia reina en el silencio religioso. Él puede abrir el Libro de los Siete Sellos.
Nos íbamos ya. Y el silencio sagrado fue truncado. Una ruidosa pandilla de chicas jóvenes entró en el templo, armando un jaleo de mil demonios -que monta tanto como el que tanto montan cinco verduleras. Y no eran extranjeras... Estas ruidosas piezas eran españolas. De un tiempo a esta parte, las gentes se muestran cada vez más chabacanas. Y no se respeta ni los templos.
Cerca del Paseo de los Tristes, sentados a la vera de la Fuente de Siloé, vemos pasar el mundo. Las palomas zurean y los transeúntes pasan sobre el río Darro. Es una tarde de domingo. Podría haber sido esta misma tarde, no vaya usted a pensarse. Las tardes dominicales siempre se me han hecho cuesta arriba, por lo tediosas. A saber si será por ese algo que tienen los domingos, cuando todo parece que se acaba... Y hay que ver la pereza que da volver a comenzar...
Era una tarde de Domingo. Podría ser la de este mismo domingo de la Ascensión del Señor que hemos dejado atrás. Pero a diferencia de las tardes domingueras de toda mi vida, la compañía que tenía, era la hora del crepúsculo, transformó la nostalgia de los domingos en una alegría que me río yo de los aviones.
Y ya saben ustedes. Si hacen caso de la serpiente edénica, por ende resultará que la Alhambra está tanto en Granada como en Jaén. Pero los domingos en Granada, con quien yo me sé, son lo dicho y... la dicha.
Amén.

TRADICIONISTAS DEL SANTO REYNO DE JAÉN


D. ANTONIO ALCALÁ VENCESLADA


D. Antonio Alcalá Venceslada nació el año 1883 en Andújar (Reino de Jaén) y murió en la ciudad de Jaén en 1955. Estudió en Málaga y en el Colegio de los Agustinos de Jaén, donde ya apuntó por su talento poético. Prosiguió sus estudios en las Universidades de Granada y de Sevilla, licenciándose en Derecho y en Filosofía y Letras. En 1915 ingresó en el Cuerpo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, y trabajó en la Universidad de Santiago de Compostela, para más tarde regresar a Jaén, tras pasar por Cádiz y Huelva.


Colaboró con la prensa de principios del siglo XX: El Diario de Galicia, ABC, Blanco y Negro, Andújar, El Guadalquivir, La Regeneración, Don Lope de Sosa y Paisajes o El Norte Andaluz. Asiduo de los círculos culturales de la época, ahondó en las costumbres y el folclore, recopilando estampas costumbristas y letrillas populares en obras como “De la solera fina” (Jaén, 1925), “Coplas Andaluzas” y “Cuentos de Maricastaña” (1930) o “La flor de la canela” (Andújar, 1946).


También desempeñó cargos políticos, como el de teniente alcalde de la ciudad de Jaén. Pero la obra más indeleble de su labor filológica y etnológica se cifra en el “Vocabulario Andaluz”, publicado en 1934, y que le valdría el reconocimiento de la Real Academia de la Lengua. Parece ser que fue el ilustre cervantista y folclorista sevillano, D. Francisco Rodríguez Marín, quien impulsó a Alcalá Venceslada a realizar esta ambiciosa obra. Era el mismo polígrafo de Osuna, D. Francisco Rodríguez Marín quien le llamaba cariñosamente a D. Antonio: “el bizarro folclorista andaluz”.


En “Vocabulario Andaluz”, D. Antonio Alcalá Venceslada recogió unas 18.000 palabras utilizadas en Andalucía. “Vocabulario Andaluz” fue publicado por vez primera en 1933, en la imprenta La Puritana de Andújar. Pero ésta no sería la versión definitiva, sino que el autor la amplió posteriormente en 1951. "Vocabulario Andaluz" está considerado como el primer repertorio léxico más completo publicado sobre el habla andaluza. En la edición de 1951, Alcalá Venceslada aumentó el número de entradas léxicas, superando en cantidad y técnica, las que había reunido en 1933: de las 4.245 entradas de 1933 el “Vocabulario Andaluz” pasaría a 17.547. El conocimiento de la dialectología y de otros vocabularios regionales y dialectales propició una mejora en el resultado final de esta obra. Entre 1950 y 1955, Alcalá Venceslada se dedicó a documentar 700 vocablos de su “Vocabulario Andaluz” en las obras de insignes poetas béticos como Antonio Machado y Federico García Lorca. “Vocabulario Andaluz” es un diccionario de referencia, por lo que no pasa de moda; por eso mismo será que ha venido a ser reeditado en varias ocasiones, la última por la Universidad de Jaén y CajaSur. Alcalá Venceslada recibió, gracias a este lexicón el premio Conde de Cartagenera por dos veces, y la Real Academia Española de la Lengua le nombró académico por Andalucía.


Fue Consejero del Instituto de Estudios Giennenses y profesor del Instituto Virgen del Carmen de la ciudad de Jaén.
Tradicionista que con amor recogía el acervo popular, registrándolo para nunca perderlo, católico sencillo de fe arraigada, D. Antonio Alcalá Venceslada falleció en Jaén en 1955. Fue discípulo, según nos refiere un amigo de este blog, del poeta D. Francisco de Paula Ureña Navas.

sábado 23 de mayo de 2009

JESUCRISTO Y SU PINTOR



Cuando Diego de Velázquez pintó un Crucificado, cuenta una piadosa leyenda que el gran pintor tuvo una locución auricular. Jesucristo le preguntó:

-¿Dónde me viste, Diego, que tan bien me pintaste?

El pintor contestó:

-En mi corazón, Señor, en mi corazón.

EL RIESGO DE SABER DEMASIADO...


León Trotsky en su lecho de muerte.

O TROTSKY, LA PLUMA, EL PIOLET Y EL ESTILETE

En Coyoacán, Ciudad de México, era el 21 de agosto de 1940 cuando fallecía Lev Trotsky. Stalin, su enemigo jurado, ordenó a Jotov la muerte del intelectual revolucionario oponente. Jotov era el agente soviético en México. El encargado de Stalin contrató a dos sicarios comunistas, españoles de origen catalán: Caridad y su hijo Ramón Mercader, para llevar a efecto los planes de Papaíto Stalin.


Resultaba que Trostky era inquilino de un palacete –residencia preferida por los mandos comunistas de todas las latitudes y épocas. Ramón Mercader se introdujo en el círculo íntimo del líder marxista, tras camelarse a una de las secretarias de Trotsky, una tal Silvia Ageloff. Con el pretexto de que leyera un escrito suyo, Mercader se acercó a Trotsky y, mientras este leía atentamente, el catalán le clavó una pluma en la cabeza (algunos dicen que un piolet de montañismo.) Trotsky gritó horrorosamente. Era tarde para él cuando llegaron sus guardaespaldas. Murió un día más tarde. Stalin conseguía deshacerse de un enemigo inteligente y, a la vez, se desvanecía con Trotsky la amenaza que pesaba sobre Stalin de ser presentado ante el mundo en una biografía, la que estaba redactando el malhadado Trotsky.


Muchos años antes, todavía en la U.R.S.S., corría el año 1923, Lev Trotsky había escrito “Literatura y revolución” -un ensayo en que ofrecía un repaso de las tendencias artísticas rusas del momento, desde un enfoque (como no podía ser menos) marxista. En el capítulo correspondiente a “La escuela formalista en poesía y el marxismo”, Trotsky anatematizaba las posiciones del formalismo ruso por considerarlo reaccionario y contrario a los postulados estéticos del marxismo soviético. Atacando a Jacobson, uno de los representantes del formalismo, y tomando pasajes literales del mismo Jacobson, Trotsky escribió allí:


Es evidente que todo esto está escrito por un alumno brillante de la escuela secundaria con la más clara y “autónoma” intención declavarle un plumazo a nuestro profesor de literatura, insigne pedante”.”


(En negrita, la cita textual de Jacobson que Trotsky reproduce.)


Si en vez de ser un piolet, fue con una pluma como Mercader lo asesinó en 1940, las palabras de Jacobson que reproduce Trotsky en este pasaje se mostraron proféticas.


También se cuenta que, antes del año 1000 d. C., el egregio filósofo medieval Juan Escoto Eriúgena, retirado al monasterio de Malmesbury, fue asesinado por unos alumnos que le atravesaron con sus estiletes.


Jacobson, como formalista, hubiera pensado que en caso de ser piolet, estilete o pluma... lo importante era la Forma. Para eso era un formalista, decimos nosotros.

jueves 21 de mayo de 2009

SOBRE CÓMO COMBATIR EL ERROR




UN TEXTO PARA MEDITAR Y APLICAR, DEJÁNDOSE DE MILONGAS.

No faltan buenas personas que, ante tanto error, mentira y falsedad, crean conveniente la defensa pública y frontal de la fe católica frente a aquellos que la impugnan o buscan mitigar su exigencia, confundiendo sus nociones fundamentales y primarias.


*

Pero desgraciadamente, este saludable deseo inicial va acompañado de un error respecto a cómo ejecutar esta defensa: en efecto, muchos católicos creen que el atacar a la persona que sostiene un error es una falta de caridad; se juzga que lo más que los católicos pueden es atacar a los argumentos, pero siempre dejando a salvo la buena voluntad de la persona que impugna la fe.

*

Entendemos estos reparos pero debemos decir que los mismos son motivados por un concepto inexacto de la caridad cristiana y un desconocimiento de las reglas de la propaganda (y contrapropaganda) de la fe. Y hacemos notar que los santos no escatimaron esta “ascética del látigo” incluso con los mismos autores de errores y herejías, cuando fue necesario.

*

Como anticipándose a esta inquietud, el Padre Félix Sardá y Salvany escribió para los católicos de su tiempo –finales del siglo XIX– estas líneas, que ponemos a vuestra disposición a fin de esclarecer estas cuestiones:

*

XXIII.- SI ES CONVENIENTE AL COMBATIR EL ERROR, COMBATIR Y DESAUTORIZAR LA PERSONALIDAD DEL QUE LO SUSTENTA Y PROPALA.


“Pero dirá alguno: "Pase esto con las doctrinas en abstracto. Más, ¿es conveniente al combatir el error, por más que sea error, cebarse y encarnizarse en la personalidad del que lo sustenta?

*

Responderemos a eso, que muchísimas veces sí, es conveniente, y no sólo conveniente, sino indispensable y meritorio ante Dios y ante la sociedad. Y aunque bien pudiera deducirse esta afirmación de lo que llevamos anteriormente expuesto, queremos todavía tratarla exprofeso aquí, pues es grandísima su importancia.

*

En efecto; no es poco frecuente la acusación que se hace al apologista católico de andarse siempre con penalidades; y cuando se le ha echado en cara a uno de los nuestros lo de que comete una personalidad, paréceles a los liberales y a los resabiados de Liberalismo, que ya no hay más que decir para condenarle.

*

Y no obstante no tienen razón; no, no la tienen. Las ideas malas han de ser combatidas y desautorizadas, se las ha de hacer aborrecibles y despreciables y detestables a la multitud, a la que intentan embaucar y seducir. Mas da la casualidad de que las ideas no se sostienen por sí propias en el aire, ni por sí propias se difunden y propagan, ni por sí propias hacen todo el daño a la sociedad. Son como las flechas y balas que a nadie herirían si no hubiese quien las disparase con el arco o con el fusil. Al arquero y al fusilero se deben dirigir, pues, primeramente los tiros del que desee destruir su mortal puntería, y todo otro modo de hacer la guerra sería tan liberal como se quisiese, pero no tendría sentido común.

*

Soldados con armas de envenenados proyectiles son los autores y propagandistas de heréticas doctrinas; sus armas son el libro, el periódico, la arenga pública, la influencia personal. No basta, pues, ladearse para evitar el tiro, no; lo primero y más eficaz es dejar inhabilitado al tirador. Así, conviene desautorizar y desacreditar su libro, periódico o discurso; y no sólo esto, sino desautorizar y desacreditar en algunos casos su persona. Sí, su persona, que este es el elemento principal del combate, como el artillero es el elemento principal de la artillería, no la bomba, ni la pólvora, ni el cañón.

*

Se le pueden, pues, en ciertos casos sacar en público sus infamias, ridiculizar sus costumbres, cubrir de ignominia su nombre y apellido. Sí, señor; y se puede hacer en prosa, en verso, en serio y en broma, en grabado y por todas las artes y por todos los procedimientos que en adelante se puedan inventar. Sólo debe tenerse en cuenta que no se ponga en servicio de la justicia la mentira. Eso no; nadie en esto se salga un punto de la verdad, pero dentro de los límites de ésta, recuérdese aquel dicho de Crétineau-Joly: La verdad es la única caridad permitida a la historia; y podría añadir: A la defensa religiosa y social.

*

Los mismos Santos Padres que hemos citado prueban esta tesis. Aún los títulos de sus obras dicen claramente que, al combatir las herejías, el primer tiro procuraban dirigirlo a los heresiarcas Casi todos los títulos de las obras de San Agustín se dirigen al nombre del autor de la herejía: Contra Fortunatum manichoeum; Adversus Adamanctum; Contra Felicem; Contra Secundinum; Quis fuerit Petilianus; De gestis Pelagii; Quis fuerit Julianus, etc. De suerte que casi toda la polémica del grande Agustín fue personal, agresiva, biográfica, por decirlo así, tanto como doctrinal; cuerpo a cuerpo con el hereje tanto como contra la herejía. Y así podríamos decir de todos los Santos Padres.

*

¿De dónde ha sacado, pues, el Liberalismo la novedad de que al combatir los errores se debe prescindir de las personas, y aun mimarlas y acariciarlas? Aténgase a lo que le enseña sobre esto la tradición cristiana, y déjenos a los ultramontanos defender la fe como se ha defendido siempre en la Iglesia de Dios. ¡Que hiera la espada del polemista católico, que hiera y que vaya derecha al corazón; que esta es la única manera real y eficaz de combatir!”


Conviene recordarlo a los timoratos.

miércoles 20 de mayo de 2009

BIBIANA AÍDO CONTRA LA VIDA DEL NO-NACIDO. NOSOTROS, CONTRA BIBIANA AÍDO


Nuevo parásito, la voz de su amo, descubierto en un Ministerio

BIBIANA AÍDO... ES UNA IGNORANTE.


ASÍ LO SOSTIENEN CIENTÍFICOS DE RENOMBRE QUE HAN DEMOSTRADO QUE TENEMOS A UNA MINISTRA DE IGUALDAD QUE ES UNA INDIGENTE CULTURAL.



Para Mónica López Barahona, doctora en Ciencias Químicas y directora de la Cátedra de Bioética Jérôme Lejeune, «las declaraciones de la ministra no obedecen al dato objetivo de la ciencia y su sola exposición la descalifica para cualquier discusión seria. Desde 1991, un estudio de la Universidad de Luisiana identificó y demostró una secuencia de genoma específicamente humano, conocida como secuencia ALU. Es la que, por ejemplo, se utiliza en medicina forense para determinar si la sangre es humana o no». «El cigoto -prosigue- es una célula y su genoma tiene esa misma secuencia ALU. Luego es fácilmente deducible que si el cigoto ya es un ser vivo, correcto como dice la ministra, es, además, específicamente un ser humano, lo que ella niega. Pero da igual que hablemos del cigoto, que el feto tenga 13 semanas, 22 o que el niño haya sido bautizado. No es una cuestión de tiempo en todos los casos se trata de un ser humano».
«Un sinsentido»

Nicolás Jouve de la Barreda (Catedrático de Genética de la Universidad de Alcalá de Henares) entiende que Aído «carece de razón. Lo que ha manifestado es un sinsentido. Si hay algo claro para la Genética y la Biología, que son las ramas que domino, es que un feto de 13 semanas es un ser humano. Sino que la ministra nos diga lo que es. El problema de la ministra es que a ella le da igual lo que diga la ciencia. Le molesta la verdad. No le interesa oír lo que le dicen los científicos, luego aplica la ideología. Pero la ideología comienza donde acaba el conocimiento. Y el conocimiento es tozudo demuestra que cada vida humana es una vida única y singular, desde la concepción hasta la muerte, perteneciente a la especie Homo sapiens, sin saltos cualitativos. El embrión y el feto son biológicamente equiparables al recién nacido y al adulto, del que lo único que los diferencia es un factor temporal, porque el ser humano es el mismo y mantiene su identidad genética a lo largo de su vida. Se trata del mismo individuo, el mismo ser en un proceso continuo de desarrollo. Un ser, caracterizado por un «continuum» genético y por tanto biológico».




BIBIANA AÍDO... ES UNA ANALFABETA.


ASÍ NOS LO DEMUESTRA EL APUNTE QUE D. GREGORIO SALVADOR, MIEMBRO DE LA R.A.E. HA HECHO, A ESTA MINISTRA PARASITARIA


El miembro de la Real Academia Española de la Lengua (RAE), Gregorio Salvador, afirmó este martes 19 de mayo que un feto es un ser humano desde el punto de vista etimológico, ya que es ser "porque existe" y humano al proceder del hombre "y no del mono o del caballo", señaló después de que la titular de Igualdad, Bibiana Aído manifestara lo contrario al no haber una base científica para ello.


Este académico aseguró que un feto de trece semanas "evidentemente que es un ser humano", ya que pertenece a la especie humana, así como una "potencial persona" hasta el momento en que nazca.

Más aun, Gregorio Salvador advirtió de que "desde el momento de la concepción, en que se unen el espermatozoide y el óvulo, el humano empieza a ser". Esto no quita, añadió, para que cuando crezca se vuelva "inhumano" con comportamientos impropios de la condición humana.




SI BIBIANA AÍDO ES UNA DEFICIENTE CULTURAL Y UNA INDIGENTE LINGÜÍSTICA...


¿SERÁ A SU EDAD UN PARÁSITO SOCIAL QUE EJERCE UN MINISTERIO SIN CIENCIA NI PRUDENCIA?
EN PRO DE LA VIDA DEL NO-NATO, EN PRO DE LA DESPARASITACIÓN DE ESPAÑA.

martes 19 de mayo de 2009

LA VISIÓN DE JAÉN DE UN POETA TRADICIONALISTA

Francisco de P. Ureña Navas. Poeta tradicionalista nacido en Torredonjimeno (Reyno de Jaén) fue asesinado en Madrid por las hordas rojas en 1936... Es el otro García Lorca que nadie reivindica.


VISIÓN DE JAÉN

Señora: pues sois de la ínclita España
Quien luce las flores, orlada la sien,
Sufrid que os entregue, cogidos en maña,
La humilde violeta, la pálida extraña
Y el dictamo blando, que os brinda Jaén.

Quisiera ofreceros espléndida rosas,
Magnolias, claveles, azahar y jazmín,
Y cárdenos lirios y hortensias vistosas,
Con todas las flores, fragantes y hermosas,
Que ostenta el hesperio lozano jardín.

Mas de él a entregaros las galas no voy
Con nácares bellos en áureo collar;
Ni argénteas ajorcas con gemas os doy,
Pues, ínopes todos allí de do soy,
Por más que lo quieren, no tienen que dar.

Mi tierra es la tierra de la Andalucía,
Que menos parece de sello andaluz:
Ni en luengas llanadas cuadrúpedos cría
-corceles o toros-, ni en vano porfía
Por rubios trigales, en vez de orozuz.

Por eso a nosotros, los pobres jurdanos
-giennenses, sin duda, debiera decir-,
Apenas nos miran con ojos hermanos
Aquellos que beben, gozosos y ufanos,
Las aguas jaenesas del Uuad-el-Quivir.

Aquí, en esta fiesta, por rara ventura
Logramos la dicha de asiento obtener;
Que a un pueblo sin nombre, perdido en la obscura
Región de lo ignoto, sin fuerza ni holgura,
¿quién hay que lo quiera tan alto ascender?

Sus montes y llanos, cien veces al día,
De trenes veloces cruzados están;
Mas son como silfos centauros con guía,
Que al centro, o del centro, de la Andalucía
-latidos del mundo- retornan o van.

No allí miran nunca, pues nunca allí tienen
Motivos de excelsa divina ilusión;
Ni, avaros de goces, el paso contienen,
Halagos buscando que el pecho les llenen,
Con ondas felices, de dulce fruición.

De sierras peladas la ruda aspereza,
De míseros valles el mísero bien,
A cambio de alguna mezquina grandeza,
Pregonan la causa de helor y pobreza
Del, ínope siempre, moruno Jaén.

Tal fuera mi canto, Señora, si fuera
Del grupo giennense reflejo o trasluz,
La de él mal formada noción o quimera,
Pues es, en justicia, valiente cimera
Y airón de la gloria del pueblo andaluz.

Por dicha no es ese concepto menguado
-de ignavia o desidia, falaz expresión-
Aquel que en los siglos con oro ha grabado,
De rico y de fuerte, de noble y de honrado,
Con prez para España, mi patrio rincón.

En él sacros montes de eterna verdura,
Que plácida besa la Aurora al salir,
Despeñan ruidosos, de olímpica altura,
A un lado, las aguas que bebe el Segura,
Y al otro, las aguas del Uuad-el-Quivir.

Lanzadas aquéllas al gran Mar Latino,
Siguiendo las otras el curso del Sol,
Si a razas y pueblos, de incierto destino,
Fijándoles rumbo, les dieron camino,
Los rumbos trazaron al genio español.

Valiente cintura de cumbres riscosas,
Con fértiles valles haciendo un edén,
Dió abrigo y delicias a gentes briosas,
Que siglos y siglos vivieron dichosas,
Las tierras llenando que llena Jaén.

Y tales riquezas y brillo alcanzaron,
Tal nombre a sus minas logaron prestar,
Que, estrechos los montes, los montes dejaron
Y, altivos, potentes a Cástulo alzaron,
No lejos del margen del Uuad-el-Limar.

En Cástulo, Himilce –mujer peregrina,
De hechizos de saga, de regio esplendor-,
A Aníbal, el grande, seduce y fascina;
Y al genio que al genio de Roma domina,
Lo mira rendido…, rendido de amor.

Del tiempo las fauces, que todo lo tragan,
Tragáronse aquella riqueza y poder:
Ya de ellos ni sombras discurren ni vagan,
Y flébiles piedras y musgos propagan,
Con lágrimas de hoy, las glorias de ayer.

Volcáronse tronos, coronas cayeron,
Del mundo dos veces con gran conmoción,
Y bárbaras hordas dos veces vinieron
Y en loco exterminio dos veces cubrieron,
De ruinas y sangre la hispana Nación.

Cual aguas revueltas de inquieto océano,
Que en flujo y reflujo ya vienen, ya van,
El pueblo muslime y el pueblo cristiano
Se aprietan, se agitan, destrúyense en vano,
Mostrando en la lucha furor de titán.

Y pasan los lustros en brava pelea,
Y pasan los siglos en guerra sin fin;
Y estéril deplora crueldades Astrea,
Pues, viva en los pechos del odio la tea,
Ni cede el cristiano, ni cede el muslím.

Ya Palas en furias terribles estalla,
Cansada del vago guerrero vaivén;
Y a miles y miles de alárabes malla,
Que, fieros, dispuestos a fiera batalla,
Destruyan las huestes de Europa en Jaén.

¡No, no!; que Dios quiso, realzando su gloria,
Que aquel santo cielo, bendito, andaluz,
Cual sol que fulgure por siempre en la Historia,
Mostrara a los hombres, tras alta victoria,
Con bien para el mundo, triunfante la Cruz.

¡Así Dios castiga los pueblos sin alma,
Que al suelo, cual bestias, pegados están!
¡Así sus audaces proyectos ensalma!
¡Así da a los buenos del triunfo la palma,
De fe y de justicia premiando el afán!

Y muerta en las Navas la líbica fiera,
Deshechos los hijos del triste Ismael,
Ya puedo el Rey Santo vencer dondequiera;
Ya pudo en las torres la invicta bandera
Poner de la Alambra la invicta Isabel.

Las águilas luego de Carlos volaron,
Tomando atrevidas la altura del Sol:
Ganaron las tierras, los mares ganaron,
Y en todos los mares y tierras dejaron
El nombre de Cristo y el nombre español.

Mas ¡ay! Que al halago de tanta grandeza
O al peso rendida de tanto poder,
Sintiendo en las alas cansancio o flaqueza,
La reina del mundo la marcha empereza
Y cae de la altura con lento caer.

¡Cayó! Descompuestas sus alas al rudo
Rebote del cuerpo la roca al herir,
Exangüe, sin vida, volar ya no pudo;
Y, asida al brillante blasón de su escudo,
Pensando en sus glorias, sintiese morir.

Por todos los aires su aliento esparcido,
Su aliento aún llenaba la tierra y el mar.
¡Mirara la reina su cuerpo no herido,
Y viera su imperio doquier resurgido,
Y viérase el mundo de nuevo temblar!

Entonces, un hombre, de genio gigante
-decoro de Europa, de Europa terror-,
No sacio de tronos, concibe arrogante
Cargar con el orbe, potísimo Atlante,
Y hacerse del orbe divino señor.

Y artero ocultando sus ansias crueles
De inmensa grandeza, de mando sin fin,
Desata en España sus raudos corceles,
La frente ceñida de verdes laureles,
Con brillo ganados del Nilo hasta el Rin.

Mas no ha muerto España! Siquier descaecidas
Estén sus regiones, sus hijas estén,
Sus fuerzas heróicas, tan sólo dormidas,
De súbito surgen, en odio encendidas,
Y estrechan y hieren al Corso en Bailén.

¡El mundo ya es salvo! Por más que la guerra
Prosiga, ¡no importa! ¡La guerra acabó!
La herida del Corso no cura; le entierra!
¡Albricias a España!

Señora, mi tierra
Del nuevo tirano la muerte causó.

…………………………………………………………………

Sus montes y llanos, cien veces al día,
De trenes veloces cruzados están;
Mas son como silfos centauros con guía,
Que al centro, o del centro, de la Andalucía
-latidos del mundo- retornan o van.

No allí miran nunca, pues nunca allí tienen
Motivos de excelsa divina ilusión;
Ni, avaros de goces, el paso contienen,
Halagos buscando que el pecho les llenen,
Con ondas felices, de dulce fruición.

¡Ignavia o desidia! Los montes riscosos,
Que fuertes guardaban antaño a Jaén,
Aún siguen guardando –perennes colosos-
Las fértiles lomas, los valles umbrosos,
Que hiciéronlo antaño bellísimo edén.

Florestas y bosques de fosca espesura,
Soberbios pinares, lejano el confín,
Aún orlan a Orcera, Cazorla y Segura;
Y capas de nieve, de hermosa blancura,
Recubren las cimas del alto Aznaitín.

Barrancos profundos, peñascos altivos,
Si aún cortan las sierras, al norte y al sud,
Al centro aún protegen –solemnes o esquivos-
Riquísimas cumbres de mansos olivos;
Riquísimas vegas de humilde quietud.

Y en todos los cerros, y en todos los llanos
-doquier que se quiere las minas buscar-,
La tierra aún descubre sus ricos arcanos
Y entrega a los hombres, con pródigas manos,
Filones sin cuento, riquezas sin par.

En verdes alcores o en riscas peladas
-las casas en muchos tendidas al pie-
Morunos castillos o torres aisladas
Refieren leyendas de edades pasadas;
Refieren historias de un tiempo que fue.

Y es fama que algunos, en noches bravías,
De vientos y lluvias al tétrico son,
Los tristes suspiros del dulce Macías,
Mezclados con ecos de tristes poesías,
Oyeron, al lado de algún torreón.

Al pie de uno destos castillos roqueros
-antigua realeza, presente orfandad-,
Contando aventuras, soñando en guerreros,
Y alzados –no rotos- los limpios aceros,
Descansa adormida mi heróica ciudad.

Descansa adormida; mas quiere y espera,
Clavados los ojos del Cerro en la Cruz
Y siendo la Cara de Dios su bandera,
Poder ser cien veces valiente cimera
Y airón de la gloria del pueblo andaluz.

…………………………………………………………………..

Señora: pues sois de la ínclita España
Quien luce las flores, orlada la sien,
Sufrid que os entregue, cogidos en maña,
La humilde violeta, la pálida extraña
Y el díctamo blando que os brinda Jaén.

jueves 14 de mayo de 2009

PRESENTES... SIEMPRE PRESENTES


Era una alegría recibirte en casa, a la hora que llegaras. Siempre venías de darte tus paseos, casi siempre con algún libro debajo del brazo. Y esas horas en buena compaña y tertulia, sentados a la mesa camilla, las recordaremos siempre, amigo de la casa. Las tediosas tardes fluían en el aliviadero de tu compañía, mientras gozábamos de la tibieza placentera que emanaba del brasero, al bienestar del calor que acaparaban las enagüillas para nuestras piernas. Había que decirte –¡cuántas veces!- que te arrimaras, pues eras espartano en tus costumbres.

Las historias que sabías tú, no las sabía nadie. Y de la guisa como las contabas, con tu acento y tus maneras, nadie las podrá contar nunca. Mencionabas hazañas y dicharachos de los antiguos pobladores de la villa. Te conocías a todo el vecindario y, como conservabas celosamente en la memoria el registro de las generaciones, todos eran para ti parientes.

Esta mañana se corrió la noticia. Alguno de nosotros tuvo el honor de verte antes de la partida. Una llamada seca en cadena nos anunció que tú habías rendido el alma a Dios, no como quisiste morir –con el fusil en la mano-, sino en un hospital de la seguridad social.

Me he asomado a tu ataúd descubierto, en la improvisada capilla en que estabas de cuerpo presente, bajo los retratos de Francisco Franco y tus antepasados. Tras el vidrio estabas amortajado, de las gasas emergía el rostro enjuto que tuviste en vida: el perfil hidalgo de tus facciones, el arco de las cejas pronunciado, la noble nariz. Parecías que estabas durmiendo; pues nadie se preocupó en afeitarte. En los hospitales de la seguridad social no hay barberos. Pero mejor así: así parecías dormido.

Dicen que has muerto sin agonía. Sé que todos los días lo pedías a Nuestra Señora: “ahora y en la hora de nuestra muerte” –lo rezábamos juntos de vez en cuando en nuestros Santos Rosarios. Me hubiera gustado que te amortajaran con tu uniforme de camisa vieja, como Guardia de Franco que fuiste -pues sé que era tu voluntad, tantas veces confiada a nosotros. Con mucha probabilidad alguno de tus muchos "parientes" se hubieran escandalizado –pues como eras amigo de toda la villa, allí estaban en tu velatorio socialistas, comunistas y hasta centro-derechistas del PP. Las caras que se les quedaron, las tenías que haber visto, amigo Francisco, pues aunque no te amortajaron con el uniforme, yo he levantado mi brazo ante tu féretro –delante de todo el velatorio- y he dicho en el tono más respetuoso, pero en recio:

“¡Francisco Fuentes Llanos! ¡Presente!”

Comunistas y socialistas he oído que me contestaron: “¡Presente!”.

De los del Partido Popular… Ninguno contestó. Y se fueron -no fueran a confundirles con otra cosa. Ya me conoces: no me arredro ni un pelo, ya sabes lo que les dije a aquellos que me dijeron que qué hacía yo juntándome con un franquista. Nos hubiéramos reído de esas almas encogidas y apocadas.
Pero, de verdad te digo: no tenía ganas de reír. Estoy triste por haberte perdido. Y la alegría la encuentro únicamente en la esperanza de que estés en la Gloria.

miércoles 13 de mayo de 2009

¡SANT JORDI Y VIVAN LAS BARRAS!


Sant Jordi derrota al dragón


El catalán Juan Prim aplasta a los insurgentes.


SON LOS CATALANS, JA VENEN


Si hi ha criolls que sostenen


que no te fills Cataluña


per lluitar en terra lluña


lo vent los porta, ja venen.


"Venen d'aquell cau que cria


miñons de cor tant valent


q'un jorn abordan l'Orient


y un altre jorn la moreria.


"Avuy la patria'ls demana


y may los demana en va.


¡Ay del que vulga afrontá


la venjansa catalana!


"Los veureu prompte en campaña


que com lleons embesteixen


y com anells obeyeisen


al que mana en nom d'España.


"Feras de potentas garras


presentan al plom lo pit


y no tenen mes que un crit:


¡Sant Jordi y vivan las barras!


"Las barras d'historia bella


que en totas lluitas mortals


han sigut sempre'ls puntals


de las tropas de Castella.


"Si estant España en desmay


l'atormentan uns y altres


¡Llam del cel! avuy nosaltres


som mes españols que may.


"La patria es mara fins are


y si pobra y triste está,


no's dirà q'un català


ha renegat de sa mare.


"Ja venen; los porta'l vent:


mes tots avans han jurat


no tornar a Montserrat


mentre hi hagi un insurjent.


"Y no es jurament de maula


que en terra proxima o lluña


no se sap que Cataluña


hagi trencat paraula".


Autor: Francesch Camprodom.

Poema publicado en El Protector del Pueblo, 5 d'abril de 1869 y, más tarde, en Esclat, juliol de 1998.

Esa es la Cataluña que añoramos los españoles. La que decía que, estando España en desmayo, atormentada por unos y otros, ellos -los catalanes de Sant Jordi y las Barras- eran más españoles que nadie.

Si algún lector catalán se atreve a traducir este bello canto catalán, péguelo en comentarios y gustosamente lo pondremos en entrada. Gracias por anticipado.

lunes 11 de mayo de 2009

DE LOS AMIGOS DE DIOS



GOTTESFREUNDE DEL SIGLO XIV... AMIGOS DE DIOS DEL SIGLO XXI

En su capítulo XXXVII de sus "Instituciones Divinas", capítulo que intitula "Cuán provechosos y fructuosos son al mundo los amigos de Dios y cómo se conocerán", el gran místico y amigo de Dios, fray Juan Taulero, escribe:

"Pero nadie los conoce enteramente [a los amigos de Dios], sino quien es semejante a ellos, porque su santidad no se puede ver, mas está escondida como oro debajo de la tierra. De donde no pueden ser conocidos por aquellos cuyos corazones son agravados con afecciones terrenas. Y todo el bien que tienen dentro lo encierran en el ánima; por tanto, los extraños no los conocen. Y su santidad excede todos los estilos y ejercicios de vida, y por esto, quien a algún determinado ejercicio está dedicado, no los conoce".

Al presentarnos a los "amigos de Dios", Taulero insiste en el desconocimiento en que viven, pues son andariegos de la "senda escondida", la que siguieron todos los Gottesfreunde [los amigos de Dios] que, en aquel siglo espléndido, florecieron en Alemania y Austria, en Bélgica y Francia, en Italia... Y también, como no podía ser menos, en nuestra España. En aquello que se llamó Cristiandad, y hoy -desnaturalizado- llaman Europa. San Juan de la Cruz leyó a Juan Taulero. No es de extrañar que nuestro "medio fraile" (así le llamó Santa Teresa a San Juan de la Cruz, refiriéndose a la menguada estatura del santo y místico enterizo) fuese uno de esos "amigos de Dios". Por el nombre de "Gottesfreunde" se conoce a esa res publica que componían muchos hombres y mujeres -religiosos y seglares- que, en el siglo XIV, caminaron -como Tauler- por la vía de la negación de su propia voluntad, para hacer la Voluntad de Dios. Fue una corriente mística que vivificó la Santa Iglesia de Dios, estableciendo a lo largo y ancho de la Europa cristiana un profuso tejido de ascetas y místicos, algunos enclaustrados en sus monasterios... Y otros itinerantes. Religiosos y religiosas de las más diversas órdenes participaron en esta silenciosa y pacífica Cruzada para conquistar el Reino de los Cielos.

Al calor del Maestro Eckart... tan discutido por algunos... Florecieron el dominico belga Henrique de Calstris, el dominico alsaciano Juan de Tambaco, Enrique de Nordlinga, el cisterciense Galo, los cartujos Conrado de Hamburgo y Landulfo de Sajonia. El dominico Egnolfo de Ehenheim, Fray Pedro de Dacia, Juan Azembach, Fray Reineiro, Nicolás de Strasburgo, el caballero de Strasburgo Rulman Merswin, Marcos de Lindau, Othon de Pasau, Hermann Fritzlar, Rodolfo de Lombardía, Dietrich de Colmar, Gerardo Groot, Enrique de Lowen... Juan Ruysbroeck, Henrique Susón, Venturino de Bergamo...

Entre las "amigas de Dios", la benedictina Methildis, las dominicas Cristina y Margarita Ebnerin, Isabel Staglin... y muchas monjas de los conventos de Santa Marta de Bolonia, Helfta, Engenthal, Medingen, Unterlinden, Otambach, Katharinenthal, Thös, Adelhausen, Prulla, Comps...

En los tiempos actuales -pese a todo lo que tenemos que ver a nuestro alrededor-, sigue habiendo "amigos de Dios". No llaman la atención. Como antaño, tal y como advierte Taulero, los amigos de Dios permanecen en lo desconocido, día a día caminando por la escondida senda de la renunciación y el desasimiento de todo lo criado. No pertenecen a una orden religiosa en exclusividad, algunos son franciscanos, otros dominicos, muchos benedictinos, cartujos, jesuítas también -pese al humo satánico que introdujo el marxismo en la Compañía de Jesús del gran San Ignacio de Loyola-, algunos son seglares -miembros del Opus Dei-, también los hay Legionarios de Cristo, y Heraldos del Evangelio, y clarisas, y maristas, y salesianos... Y muchos, muchos, que no llaman la atención, pero por la ofrenda que a diario hacen de sus vidas son amigos de Dios. No serán nunca entrevistados en la televisión, jamás saldrán en las primeras planas de los periódicos... Renunciaron a las pompas de Satanás. Pocos son los que los conocen, pero yo soy testigo de que existen. Y tengo que dar fe de ello.

El mundo no está perdido del todo, gracias a los "amigos de Dios".

domingo 10 de mayo de 2009

LA VÍA SOLITARIA DE CADA CUAL



Gustave Thibon. A su derecha, Bernard Antony.

Hace tiempo que quería hablar de él en ese blog. Presentarlo. Pues es un autor prácticamente olvidado: Gustave Thibon. Sería de justicia recordarlo. Un escritor aforístico muy recomendable en horas como las presentes.

"Amor fati.- Nada hay más bello, nada más profundo que lo que es. Mas para comprender esto hace falta haber vivido y aceptado amorosamente la tensión irreductible, el desgarramiento absoluto entre lo que es y lo que se desea. Mientras la realidad se adapte más o menos al deseo (o, por lo menos, no le contradiga demasiado), no se dará un verdadero contacto con ella, sólo se vivirá de los propios sueños. Pero cuando lo que es contradice mortalmente a lo que se desea y, a pesar de esto, preferimos con toda el alma lo que es, entonces, ciertamente, poseemos lo real en toda su pureza."

Y algo que nos aplicaremos, como él se lo aplicaba:

"A la juventud: ¿Un maestro? No: yo soy uno de vosotros; camino y busco con vosotros: no tengo discípulos, tengo amigos. ¿Creéis que me tomo en serio? Tengo para tomar en serio todo lo que hay fuera de mí, y esto me da derecho a tratarme a la ligera. Toda verdad me es sagrada en cuanto la siento penetrar en mí dede fuera con una evidencia universal: me es sospechosa en la medida en que tiende a convertirse en mi propio bien, a llevar mi marca de fábrica. Creo en el sol, no creo en mi linterna...; todo lo que pueda enseñaros no significará nada para vosotros, mientras vuestra experiencia y vuestro dolor no hayan confirmado mis decires. No quiero arrastraros a seguirme por mi camino: quiero impulsaros por la vía solitaria a donde Dios os llama..."

De "El pan de cada día", Ediciones Rialp, S. A., Madrid, 1955.

Hace tiempo que quería hablaros de este Maestro, el Maestro Gustave Thibon. Pero, ¿qué queréis que os diga? Leedlo, cada cual que lo lea para ser impulsado por la vía solitaria a donde Dios llama a cada cual.

sábado 9 de mayo de 2009

ELVIRA DEMOLIDA


ENSEÑANZAS DE LA HISTORIA

La ciudad de Granada se hizo tras el abandono de la antigua Iliberris (Elvira), cuando la amenazaban las tropas de al-Murtadà. Así nos lo cuenta Abd Allá, el último rey zirí de Granada: "Los habitantes de Elvira [...] por decisión unánime, se resolvieron a escoger para su nueva instalación una altura que dominase el territorio y una posición estratégica de cierta elevación en la que construir sus casas y a la que trasladarse todos, hasta el último; posición de la que harían su capital y en cuyo interés demolerían la mencionada ciudad de Elvira...".


Pero, ¿cómo eran los habitantes de Elvira a los ojos de los ziríes?


Nos cuenta Abd Allah: "La ciudad de Elvira, situada en una llanura, se hallaba poblada por gentes que no podían sufrirse unas a otras, hasta el punto que había persona que se hacía construir delante de su casa un oratorio y unos baños para no tropezarse con su vecino. Por un lado, no querían someterse a nadie ni aceptar las decisiones de un gobernador; pero, de otra parte, eran las gentes más cobardes del mundo, y temían por la suerte de su ciudad, ya que eran incapaces de hacer la guerra a nadie, aunque fuese a las moscas, de no ser asistidos por milicias [extranjeras] que los protegieran y defendieran."


Para hacer frente a su defensa, aquellos elvirenses que no podían aguantarse los unos a los otros, prefirieron ser gobernados por los ziríes.


Por un lado, diríamos -y permítasenos la broma- que tal vez este texto del siglo XI sea uno de los testimonios más antiguos en que hace acto de presencia la famosa "mala follá" granadina. Pero, no está en nuestro ánimo buscar el chiste fácil. Vemos aquí, en esta anécdota que hemos traído a cuento, una profunda enseñanza.


Cuando los pueblos llegan a cierto grado de comodidad y molicie, las relaciones entre los vecinos se deterioran, hasta llegar a no poderse sufrir los unos a los otros (recordemos que los vecinos de Elvira vivían en una llanura; y, con tal de no verse los unos a los otros, se habían procurado un oratorio y unos baños domésticos, lo que indica que tenían recursos económicos que les aseguraban el bienestar). Se atisba que el particularismo en que vivían los iliberritanos del siglo XI los hacía sumamente rebeldes a toda autoridad, pero a la vez -en su pusilanimidad e insociabilidad- eran incapaces de defenderse, por lo que tuvieron que recurrir al servicio de mercenarios.


Aquí es donde podemos encontrar un triste parecido. Si comparamos nuestra sociedad española actual con la de aquel antiguo vecindario de Elvira en el siglo XI... Las coincidencias son asombrosas y desazonadoras. Lo más tremendo de todo es que, por la flojedad y la desaparición de la conciencia patriótica, el ejército español -tras desaparecer el servicio militar obligatorio en tiempos de Aznar- ha venido a convertirse en lo más parecido a un ejército mercenario: compuesto en parte de españoles, pero también con una presencia muy significativa de extranjeros -da igual si están o no nacionalizados.


Los vecinos de Elvira no se soportaban los unos a los otros y, recordémoslo, estaban impedidos -por su bienestar al que no querían renunciar- para defenderse a sí mismos. Por estas razones tuvieron que poner la defensa en manos de tropas mercenarias. A la postre, los Ziríes -los clanes norteafricanos mercenarios- se convirtieron en sus dominadores.


Para un pueblo que cae en la molicie, insociable y desobediente... Siempre hay un correctivo: cualquiera más fuerte que él lo somete bajo su yugo.

NOTA: Los pasajes históricos están extraídos de "El siglo XI en 1ª persona. Las "memorias" de Abd Allah, último rey zirí de Granada, destronado por los almorávides (1090) traducidas por E. Lévi-Provençal y Emilio García Gómez. Alianza Tres.
También queremos expresar que la presente reflexión la hacemos tras constatar que el ejército español cuenta en sus efectivos con una proporción preocupante de soldados que no son españoles. Es algo que nos preocupa; a sabiendas, no obstante, del patriotismo, el honor y la profesionalidad de la mayoría de los soldados que forman parte de nuestro Ejército.