sábado 31 de octubre de 2009

SAN BONIFACIO Y LAS CALABAZAS DE JALOGÜÍN


Con la resaca del Concilio Vaticano II no sólo salió afectada -para mal- la Liturgia. Cundió por toda la Cristiandad un humo de Satanás. Muchos clérigos renunciaban a la sólida Tradición, y algunos también renunciaron a la sotana. Se ponía en tela de juicio la veracidad histórica de algunos santos (que vimos desaparecer del Santoral -como San Cristóbal- por un estúpido prurito positivista). Imprudentemente, muchos de nuestros pastores abrazaban el error, confundiendo a la grey de Cristo: así fue como se trató por todos los medios de "desarmar" a la Iglesia Militante, llenando a los fieles de un estúpido pacifismo y una bobalicona tolerancia, una falsa Reforma -como en su día fue falsa la de Lutero- invocaba la caridad... ¿Cómo se podía todavía defender las Cruzadas, la Inquisición, la Reconquista...? Y algunos se tragaron el anzuelo.

Sin embargo, volviendo los ojos al pasado consideramos que Cristo Señor Nuestro nunca nos mandó ser imbéciles (etimológicamente, ineptos para la guerra): a Pedro no le dijo que tirara la espada, sino que la guardara; y también nos recomendó ser astutos como la serpiente (curiosa ambigüedad simbólica la del ofidio; pues aunque frecuentemente se le identifica con el "Enemigo" -Satanás- no faltan tampoco pasajes en la Sagrada Escritura en los que la serpiente es de Dios: recordemos la Serpiente de Bronce, o ese consejo del Evangelio al que nos hemos referido: "Sed cándidos como palomas y astutos como serpientes".)

Vayamos a las hagiografías, pues los santos son modelos que imitaron heróicamente a Cristo, realizando en sus vidas personales el Modelo de los Modelos: los santos más grandes de Dios fueron impetuosos y fieros, no tontos apocados como quiere el enemigo hacerle creer a las gentes. Cuando estaba en juego la gloria del Señor, no escatimaban la fuerza. Hay enemigos de Dios a los que se les puede convertir, pero hay enemigos de Dios a los que no cabe convencer, sino vencer.

San Bonifacio, santo inglés y apóstol de Germania, es una buena muestra de ello. Pocos años después de que España fuese invadida por los musulmanes, en el año 715 San Bonifacio, en el siglo Wynfrith, viaja a Frisia. Evangelizó Germania, en aquel entonces todavía repleta de paganos adoradores de Odín y otros demonios. Y murió mártir, cuando el 5 de junio del año 754 fue sorprendido por una banda de malhechores idólatras que le dieron muerte junto a cincuenta de sus compañeros monjes. Según se cuenta, San Bonifacio al ver que un poseso de aquellos salteadores se abalanzaba, espada en mano, contra él puso como escudo un libro de San Isidoro de Sevilla para parar el golpe. Pero fue en vano. La espada atravesó el libro matando al Santo. Es por eso que, en la iconografía tradicional, se representa a San Bonifacio con un libro atravesado por una espada.

En su obra misionera por las tierras de los germanos, San Bonifacio protagonizó un hecho que lo haría famoso: llegado a un lugar, se le dijo que había allí un roble consagrado a Wotan (Odín). San Bonifacio, para demostrar que no había que temer ni reverenciar a nada que no fuese al mismo Dios vivo, taló aquel árbol a hachazos. Algunos dicen que en ese episodio se encuentra el origen de nuestros "árboles de Navidad".

Ephraim Emerton, traductor e introductor de las Cartas de San Bonifacio, dice:

"The famous story of the Wuotan's oak may well serve as an illustration of his impetuous courage when the occasion called."
("The letters of Saint Boniface", Columbia University Press, 1940)

"La famosa historia del roble de Wotan bien puede servir como ilustración de su valor impetuoso cuando la ocasión así lo demandaba."

En estos días, cuando veo a los niños disfrazados por la calle -se supone que celebran Jalogüín- me acuerdo de San Bonifacio. Es curioso, en los mismos colegios en que se cuestiona el Portal de Belén, se anima a nuestros pequeños a disfrazarse de brujas, zombies y otras lindezas.

Me acuerdo de San Bonifacio cuando veo esta mascarada de Jalogüín, fiesta pagana y ajena a nosotros los españoles católicos. Y, acordándome de San Bonifacio, no me faltan ganas de coger las calabazas jaligüineras y destrozarlas a hachazos o darles una patada para devolvérselas todas juntas a los yanquis. Y voy a decir algo más: "¡A la mierda Jalogüín!"

San Bonifacio, ora pro nobis.

viernes 30 de octubre de 2009

AMEN, VENI DOMINE


La Oración Abrasada de San Luis María Grignion de Montfort es una poderosa composición piadosa donde vibra el alma sacerdotal de San Luis María. Es algo larga para lo que se acostumbra en un blog. Ayer, después de un tiempo, me reencontré con ella, la leí, hice meditación con ella, y comprobé su divina belleza. Es una oración propia de un alma de fuego capaz de inflamar, capaz de prender fuego a la tierra con el amor de Dios. Disfrútenla las almas de fuego. Absténganse los tibios. Tiemblen los demonios.



ORACIÓN ABRASADA

de San Luis María Grignion de Montfort


ACORDAOS. Señor, acordáos de vuestra Congregación que habéis poseído desde el principio, pensando en ella desde la eternidad; que teníais en vuestra mano todopoderosa cuando con una palabra sacasteis el universo de la nada; que ocultabais aún en vuestro corazón cuando vuestro Hijo, al morir en la Cruz, la consagró con su sangre, y la confió, cual precioso depósito, a los cuidados de su Santísima Madre: MEMOR ESTO CONGREGATIONIS TUAE QUAM POSSEDISTI AB INITIO.

Cumplid, Señor, los designios de vuestra misericordia, suscitad a los hombres de vuestra diestra, tales como los habéis mostrado, dando ilustraciones proféticas a algunos de vuestros más grandes servidores: a San Francisco de Paula, a San Vicente Ferrer, a Santa Catalina de Siena, y a tantas otras grandes almas del siglo pasado y aún del presente.

A DIOS PADRE

MEMENTO: DIOS TODOPODEROSO, acordáos de esta Compañía empleando la OMNIPOTENCIA de vuestro brazo nunca menguado, para darle vida y llevarla a su perfección. INNOVA SIGNA, IMMUTA MIRABILLA, SENTIAMUS ADJUTORIUM BRACCHI TUI: Renovad los milagros, haced nuevos prodigios, dejadnos experimentar el socorro de vuestro brazo. Oh gran Dios, que de piedras toscas podéis hacer otros tantos hijos de Abraham, decid una sola palabra en Dios, para enviar buenos operarios a vuestra mies, y buenos misioneros a vuestra Iglesia.

MEMENTO: DIOS DE BONDAD, acordáos de vuestras antiguas MISERICORDIAS y por esa misma misericordia acordáos de esta Congregación; acordáos de las reiteradas promesas que nos habéis hecho por medio de vuestros profetas y de vuestro mismo Hijo, de escuchar nuestras justas peticiones. Acordáos de las plegarias que a este fin os han hecho vuestros siervos y siervas desde hace tantos siglos; que sus súplicas, sus gemidos, sus lágrimas y su sangre derramada acudan a vuestra presencia, para implorar poderosamente vuestra misericordia. Mas acordáos sobre todo de vuestro querido Hijo. RESPICE IN FACIEM CHRISTI TUI, acordáos de su agonía, su confusión y su queja amorosa en el Huerto de los Olivos cuando dijo: ¿QUIAE UTILITAS IN SANGUINE MEO? ¿De qué sirve mi sangre? Su muerte cruel y su sangre vertida os claman misericordia, para que, mediante esta Congregación, su imperio sea establecido sobre las ruinas del de sus enemigos.

MEMENTO: Acordáos, Señor, de esta comunidad en los efectos de VUESTRA JUSTICIA. TEMPUS FACIENDI DOMINE, DISSIPAVERUNT LEGEM TUAM: Ya es tiempo de hacer lo que habéis prometido. Violada está vuestra divina ley; abandonado vuestro evangelio; torrentes de iniquidad inundan toda la tierra y arrastran a vuestros mismos siervos. Desolada está la tierra, la impiedad se asienta en los tronos, vuestro santuario es profanado, la abominación está en el mimos lugar santo. ¿Lo dejaréis todo así abandonado, justo Señor, Dios de las venganzas? ¿Todo llegará a ser como Sodoma y Gomorra? ¿Os callaréis, siempre? ¿Seguiréis soportándolo todo? ¿No es preciso que vuestra voluntad se haga en la tierra como en el cielo, y que venga a nosotros vuestro reino? ¿No habéis mostrado de antemano a algunos de vuestros amigos una futura renovación de vuestra Iglesia? ¿No han de convertirse los judíos a la verdad? ¿No es lo que espera la Iglesia? ¿No os claman todos los santos del cielo justicia: Vindica? ¿No os dicen todos los justos de la tierra: AMEN, VENI DOMINE; Venid, Señor Jesús? Todas las criaturas, hasta las más insensibles, gimen bajo el peso de los innumerables pecados de Babilonia y piden vuestra venida para restaurarlo todo. ONMIS CREATURA INGEMISCIT, etc...

A DIOS HIJO

Señor Jesús, MEMENTO CONGREGATIONIS TUAE. Acordáos de dar a vuestra Madre una nueva Compañía para renovar por ella todas las cosas y para concluir por María los años de la gracia como los habéis comenzado por Ella.

DA MATRI TUAE LIBEROS, ALIOQUIN MORIAR. Dad hijos y siervos a vuestra Madre, de lo contrario dejadme morir.

DA MATRI TUAE. Para vuestra Madre os pido. Acordáos de sus entrañas y de sus pechos, y no me rechacéis; acordáos de quien sois hijo y escuchadme: acordáos de lo que Ella es para Vos y de lo que Vos sois para Ella y satisfaced mis deseos.

¿Qué os pido? Nada para mí, todo para vuestra gloria.

¿Qué os pido? Lo que podéis, y aún me atrevo a decirlo -lo que debéis concederme, como verdadero Dios que sois, a quien todo poder ha sido dado en el cielo y en la tierra, y como el mejor de todos los hijos, que amáis infinitamente a vuestra Madre.

¿Qué os pido?

LIBEROS: Sacerdotes libres con vuestra libertad, desprendidos de todo, sin padre, sin madre, sin hermanos, sin parientes según la carne, sin amigos según el mundo, sin bienes, sin estorbos, sin cuidados, y hasta sin voluntad propia.

LIBEROS: Esclavos de vuestro amor y de vuestra voluntad, hombres según vuestro corazón que, sin voluntad propia que los manche y los detenga, cumplan siempre la vuestra y derriben a todos vuestros enemigos, como David, con el cayado de la Cruz y la honda del Rosario en las manos: IN BACULO CRUCE, ET IN VIRGA VIRGINE.

LIBEROS: Nubes levantadas por encima de la tierra, y llenas de celestial rocío que sin impedimento vuelen por todas partes al soplo del Espíritu Santo. Ellos son del número de los que vuestros profetas tenían ante la vista cuando preguntaban; ¿QUI SUNT ISTI QUI UT NUBES VOLANT? UBI ERAT IMPETUS SPIRITUS, ILLUC GRADIEBANTUR. ¿Quiénes son estos que vuelan como las nubes? Iban a doquiera los impulsaba el espíritu.

LIBEROS: Hombres siempre prontos a serviros, siempre dispuestos a obedeceros a la voz de sus superiores, como Samuel: PRAESTO SUM, siempre listos a correr y a sufrirlo todo con Vos y para Vos, como los Apóstoles: EAMUS ET NOS, UT MORIAMUR CUM EO. Vamos también nosotros para morir con El.

LIBEROS: Verdaderos hijos de María, vuestra Santísima Madre, engendrados y concebidos por su caridad, llevados en su seno, pegados a sus pechos, alimentados con su leche, educados por sus cuidados, sostenidos por su brazo, y enriquecidos por sus gracias.

LIBEROS: Verdaderos siervos de la Santísima Virgen quienes, como Santo Domingo, con la antorcha brillante y ardiente del santo Evangelio en la boca y el santo Rosario en la mano, vayan por todas partes, ladrando como perros, ardiendo como hogueras, e iluminando las tinieblas del mundo como soles, y que por medio de una verdadera devoción a María, esto es, interior sin hipocresía, tierna sin indiferencia, constante sin ligereza, y santa sin presunción, aplasten doquiera que vayan la cabeza de la antigua serpiente, para que se cumpla plenamente la maldición que habéis pronunciado contra ella. INIMICITIAS PONAM INTER TE ET MULIEREM, ET SEMEN TUUM ET SEMEN ILLIUS; IPSA CONTERET CAPUT TUUM: Pondré enemistades entre ti y la mujer, entre tu raza y la suya; Ella aplastará tu cabeza.

Es verdad, Señor, que el demonio, como lo habéis predicho, pondrá grandes asechanzas al calcañar de esta mujer misteriosa, es decir, a esta compañía de hijos suyos que vendrán hacia el fin del mundo, y que habrá grandes enemistades entre la bienaventurada posteridad de María y la raza maldita de Satanás. Pero es una enemistad netamente divina y la única de que sois autor: INIMICITIAS PONAM: pondré enemistades. Más esos combates y esas persecuciones que los hijos de Belial suscitarán contra el linaje de vuestra Santa Madre, sólo servirán para que brille mejor el poder de vuestra gracia, la intrepidez de su virtud y la autoridad de vuestra Madre; pues desde el principio del mundo le habéis confiado la misión de aplastar a aquel orgulloso por la humildad de su corazón y de su calcañar IPSA CONTERET CAPUT TUUM.

ALIOQUIN MORIAR: De lo contrario, dejadme morir. ¿Acaso no es preferible morir, Dios mío, que veros tan cruel e impunemente ofendido todos los días, y hallarme cada vez más en peligro de ser arrastrado por los torrentes de iniquidad que van creciendo? Prefiero mil veces la muerte. O enviadme socorro desde el cielo, o quitadme la vida. Si no tuviera la esperanza de que, mirando por vuestra gloria, escucharéis tarde o temprano a este pobre pecador, como habéis escuchado a tantos otros. -ISTER PAUPER CLAMAVIT ET DOMINUS EXAUDIVIT EUM, este pobre clamó y el Señor le escuchó-, yo os pediría lo mismo que un profeta: TOLLE ANIMAN MEAM, llevad mi alma. Pero la confianza que tengo en vuestra misericordia me mueve a decir con otro profeta: NON MORIAR SED VIVAM, ET NARRABO OPERA DOMINI: no moriré, sino que viviré y contará las obras del Señor; hasta que pueda decir con Simeón: NUNC DIMITTIS SERVUM TUUM, DOMINE... IN PACE, QUIA VIDERUNT OCULI MEI, etc. ahora despedid, Señor, a vuestro siervo en paz... porque mis ojos han visto vuestra salvación.

AL ESPIRITU SANTO

MEMENTO: Espíritu Santo, acordáos de producir y de formar hijos de Dios con María vuestra divina y fiel esposa. Habéis formado a Jesús cabeza de los predestinados, con Ella y en Ella; con Ella y en Ella debéis formar también todos sus miembros. No engendráis ninguna persona divina en el seno de la Divinidad pero Vos solo formáis todas las personas divinas fuera de la Divinidad, y todos los santos que han sido y serán hasta el fin del mundo son tantas obras de vuestro amor unido a María. El reinado especial de Dios Padre ha durado hasta el diluvio, y concluyó con el diluvio de agua; el reinado de Jesucristo terminó con un diluvio de sangre; mas vuestro reinado, Espíritu del Padre y del Hijo, continúa, y terminará con un diluvio de fuego de amor y de justicia.

¿Cuándo vendrá ese diluvio de fuego de amor puro, que debéis encender en toda la tierra, de una manera a la par tan dulce y vehemente que abrasará y convertirá todas las naciones: los turcos, los idólatras y aún los mismos judíos? NON EST QUI SE ABSCONDAT A CALORE EJUS: No hay quien se esconda de su calor.

ACCENDATUR: Enciéndase ese fuego divino que Jesucristo vino a traer a la tierra, antes de que encendáis el de vuestra cólera, que ha de reducir el universo a cenizas. EMITTE SPIRITUM TUUM ET CREABUNTUR, ET RENOVABIS FACIEM TERRAE: Enviad a vuestro Espíritu y serán creados, y renovaréis la faz del mundo. Enviad a la tierra a ese Espíritu que es fuego purísimo para formar sacerdotes llenos de fuego por cuyo ministerio sea renovada la faz de la tierra, y reformada vuestra Iglesia.

MEMENTO CONGREGATIONIS TUAE. Es una reunión, una asamblea, una selección, una segregación de predestinados que debéis hacer en el mundo y de entre el mundo. EGO ELEGI VOS DE MUNDO. Es un rebaño de corderos apacibles que debéis juntar entre tantos lobos; una bandada de castas palomas y águilas reales entre tantos cuervos; un enjambre de abejas entre tantos zánganos; una manada de ágiles ciervos entre tantas tortugas; un batallón de valientes leones entre tantas liebres tímidas. ¡Ah Señor! congrega nos de nationibus, juntadnos, reunidnos a fin de que alaben y bendigan por ello a vuestro Nombre santo y poderoso.

LOS MISIONEROS DE LA SANTISIMA VIRGEN

Habéis predicho esta ilustre Compañía por vuestro profeta, que habla de ella en términos muy oscuros y misteriosos, pero enteramente divinos: Pluviam voluntariam segregabis, Deus, hereditati tuae, et infirmata est, tu vero perfecisti eam. Animalia tua habitabunt in ea. Parasti in dulcedine tua pauperi, Deus. Dominus dabit verbum evangelizantibus virtute multa. Rex virtutum dilecti, dilecti, et speciei domus dividere spolia. Si dormiatis inter medios cleros, pennae columbae deargentatae, el posteriora dorsi ejus in pallore auri. Dum discernit coelestis reges super eam, nive de albanbuntur in Sion. Mons Dei, mons pinguis. Mons coagulatus, mons pinguis; ut quid suspicamini montes coagulatos? Mons in quo beneplacitum est Deo habitare in eo, etenim Dominus habitabit in finem.

¿Y qué otra cosa es, Señor, esa lluvia voluntaria que habéis preparado para vuestra empobrecida heredad, sino esta falange de santos misioneros Hijos de María, vuestra Esposa, que debéis reunir y separar del común de las gentes, para bien de vuestra Iglesia, tan debilitada y manchada por los crímenes de sus hijos?

¿Cuáles son esos animales y esos pobres que vivirán en vuestra heredad alimentándose de la divina dulzura que les habéis preparado? Son esos pobres misioneros abandonados a la Providencia, que rebosarán de vuestras divinas delicias; son esos animales misteriosos de Ezequiel que tendrán la humanidad del hombre por su caridad desinteresada y benéfica para con el prójimo, la bravura del león por su santa cólera y su celo ardiente y discreto contra los demonios y los hijos de Babilonia; la fuerza del buey por sus trabajos apostólicos y su mortificación de la carne, y en fin, la agilidad del águila por su contemplación en Dios. Tales serán los misioneros que queréis enviar a vuestra Iglesia. Tendrán una mirada de hombre para el prójimo, una mirada de león contra vuestros enemigos, una mirada de buey contra sí mismos y una mirada de águila para Vos.

Esos imitadores de los apóstoles predicarán VIRTUTE MULTA, VIRTUTE MAGNA, con tal virtud y fortaleza que removerán todos los espíritus y los corazones en los lugares donde prediquen. Les daréis vuestra palabra: DABIT VERBUM; y aún vuestra boca y vuestra sabiduría: DABO VOBIS OS ET SAPIENTIAM, CUI NON POTERUNT RESISTERE OMNES ADVERSARII VESTRI, a la que no podrá resistir ninguno de sus adversarios.

Ellos son los predilectos en quienes Vos en calidad de Rey de las virtudes, de Jesucristo el muy amado, tendréis vuestras complacencias, ya que no perseguirán otro fin en sus misiones que el de tributaros la gloria de los despojos arrebatados a vuestros enemigos: REX VIRTUTUM DILECTI, ET SPECIEI DOMUS DIVIDERE SPOLIA.

Por su abandono a la Providencia y su devoción a María tendrán plateadas alas de paloma: Inter medios cleros, pennae columbae deargentatae, es decir, la pureza de doctrina y de costumbres; y dorado el dorso, el posteriora dorsi ejus in pallore auri, esto es, una perfecta caridad para con el prójimo para soportar sus defectos, y un gran amor a Jesucristo para llevar su cruz.

Vos sol como Rey de los cielos y Rey de Reyes, separaréis del común de las gentes a esos misioneros para hacerlos más blancos que la nieve del monte Selmón, que es monte de Dios, monte abundante y fértil, monte fuerte y macizo, monte en que el Señor se complace de modo maravilloso, y en donde habita y morará hasta el fin.

Quién es, Señor, Dios de verdad, esta montaña misteriosa, de la que nos decís tantas maravillas, sino María vuestra amada Esposa, cuyos cimientos habéis puesto sobre las cumbres de las más altas montañas? FUNDAMENTA EJUS IN MONTIBUS SANCTIS. Ps. 86. MONS IN VERTICE MONTIUM. Mich. 4.1.

Dichosos mil veces los sacerdotes que os habéis dignado escoger y predestinar para que moren con Vos en esa abundante y divina montaña para llegar a ser reyes de la eternidad por su desprecio de la tierra y su elevación en Dios; para hacerse más blancos que la nieve por su unión a María, vuestra Esposa toda hermosa, toda pura e inmaculada; y para enriquecerse con el rocío del cielo y la grosura de la tierra, con todas las bendiciones temporales y eternas de que María está llena.

Desde lo alto de este monte, como Moisés, lanzarán dardos contra sus enemigos, por medio de sus ardientes oraciones para postrarlos o convertirlos.

Sobre este monte aprenderán, de la boca misma de Jesucristo que siempre mora allí, la inteligencia de sus ocho bienaventuranzas. Sobre este monte de Dios serán transfigurados con El como en el Tabor, morirán con El como en el Calvario, y subirán al cielo con El como en el monte de los Olivos.

MEMENTO CONGREGATIONIS TUAE.- A VOS sólo corresponde reunir, por medio de vuestra gracia, esta Congregación. Si el hombre inicia la obra, nada se hará; si toma parte en ella, la dañará, y la echará a perder. TUAE CONGREGATIONIS: es vuestra obra, gran Dios, OPUS TUUM FAC. Realizad vuestra obra puramente divina; juntad, llamad, traed a vuestros elegidos de todos los lugares de vuestro imperio, para formar un cuerpo de ejército contra vuestros enemigos.

LLAMAMIENTO FINAL

Ved, Señor, Dios de los ejércitos, como los capitanes forman escuadrones completos, los potentados levantan grandes ejércitos, los navegantes equipan flotas enteras, los mercaderes acuden en gran número a ferias y mercados.

¡Cuántos ladrones, impíos, borrachos y libertinos se juntan contra Vos todos los días tan presto y tan fácilmente! Un simple silbido, un toque de tambor, una daga embotada que muestran, un ramo seco de laurel que prometen, un pedazo de tierra amarilla o blanca que ofrecen, en tres palabras: el deseo de un honor fugaz, de un miserable interés, de un mezquino placer sensual, reúne en un instante a los mercaderes y cubre tierra y mar con una turba-multa de réprobos, que, siendo divididos entre sí o por la distancia de lugares, o por los intereses opuestos, se unen sin embargo hasta la muerte para haceros la guerra bajo el estandarte y el mando del demonio.

¡Y Vos, Señor! Habiendo tanta gloria, dulzura y provecho en serviros ¿casi nadie tomará partido por Vos? ¿Serán tan escasos los soldados que se alisten bajo vuestra bandera? ¿No habrá alguno que otro que, celando por vuestra gloria, grite en medio de sus hermanos, como San Miguel: Quis ut Deus? ¿Quién es como Dios? ¡Ah! permitidme decir a voces por doquiera: ¡fuego! ¡fuego! ¡fuego! ¡socorro! ¡socorro! ¡socorro! ¡Fuego en la casa de Dios! ¡fuego en las almas! ¡fuego hasta en el mismo santuario! ¡Socorro para vuestro hermano que asesinan! ¡socorro para nuestros hijos que van degollando! ¡socorro para nuestro querido padre que están apuñalando!

Si quis est Domini, jungatur mihi.

EXODO, 32, 26. Que todos los buenos sacerdotes que están esparcidos por el mundo cristiano, ora se hallen actualmente en el combate, ora estén ya retirados de la lucha en los desiertos y soledades, vengan a unirse con nosotros: vis unita fit fortior, la unión hace la fuerza a fin de que formemos, bajo el estandarte de la Cruz un ejército dispuesto en orden de batalla y bien disciplinado, para atacar en masa a los enemigos de Dios que ya han dado el toque de alarma: sonuerunt, frenduerunt, fremuerunt, multiplicali sunt. Dirumpamus vincula corum et proiiciamus a nobis jugum ipsorum. Qui habitat in coelis irridebit ejus. Ps. 67. Exurge, Domine, quare obdormis? Exurge! Ps. 43. ¡Señor, levantáos! ¿Por qué aparentáis dormir? Levantáos con toda vuestra omnipotencia, vuestra misericordia, vuestra justicia para formaros una compañía escogida de guardias reales que custodien vuestra casa, defiendan vuestro honor, y salven a vuestras almas, para que no haya más que un redil y un pastor, y que todos os tributen gloria en vuestro templo: Et in templo ejus omnes dicant gloriam. Ps. 28.

AMÉN

jueves 29 de octubre de 2009

SAN ISIDORO MATAMOROS... EN BAEZA

El Pendón de Baeza

ALFONSO VII, EL PENDÓN DE BAEZA Y SAN ISIDORO MATAMOROS


"Vedi oltre fiammeggiar l'ardente spiro d'Isidoro, di Beda e di Riccardo, che a considerar fu più che viro."

Dante, "Divina Comedia"


Hay quienes para desacreditar los méritos de la Reconquista recurren a una falacia. Ésta consiste en subrayar que la multisecular duración de esta empresa bélica (800 años -dicen con énfasis) pone en tela de juicio que podamos hablar legítimamente de Reconquista. Es ahí cuando fabulan sobre la convivencia triculturalista que era eclipsada por etapas en que los "fanáticos" (casi siempre cristianos, claro) se dedicaban a la guerra. En cambio, las expediciones guerreras lideradas por Alfonso I el Batallador (de Aragón) o Alfonso VII el Emperador (de León) desmienten a las claras que esto sea así: si a estos monarcas les hubiera valido, hubieran reconquistado España en lo que duraron ellos en sus tronos.

El espíritu de Reconquista era un Viento Sagrado, una Misión reclamada desde las raíces más profundas del genio español, porque -aunque les pese a algunos- España ya estaba cuajada; y no, precisamente, con aportes moros ni judaicos... España se estaba fraguando precisamente contra ellos (extranjeros); y sobre todo contra los primeros (los musulmanes) -que, hay que reconocerlo, al menos eran capaces de empuñar las armas, y no dedicarse a la usura como los segundos (los judíos.)

La invasión sarracena había truncado el destino de la España de los Godos. Por mucho que algunos autores vengan a pregonar que eso no fue así, y digan que la "pérdida de España" no es más que un mito patriótico muy posterior, los más antiguos reconquistadores estaban advertidos, eran sobradamente conscientes de su oriundez, de su remota ancestría y pugnaban por restaurar el Reino de Toledo. Y, como herederos legítimos del solar de sus antepasados y a sabiendas de su objetivo, nunca jamás perdieron el vínculo con su pasado, y siempre aborrecieron la presencia de los moros.

Muchos son los hechos que así nos lo demuestran. Veamos el siguiente episodio, muy poco conocido, pero harto elocuente para lo que estamos postulando.



Alfonso VII el Emperador

En el año 1147 -nada más y nada menos- Alfonso VII de León, Emperador de España, pasa a reconquistar los reinos del Andalucía, Granada y Murcia. La empresa es arriesgada, pero sobra coraje a las mesnadas que vienen del norte. Leoneses y también navarros, acaudillados por tan magno monarca, avanzan en Santa Cruzada, como ardientes ángeles gladíferos de Dios. El relato que sigue a continuación pertenece a "Nobleza de Andalucía" de Argote de Molina.

"juntó en el año de 1147 su ejército, con el cual entró por el Andalucía tan poderoso, que ninguno de los príncipes moros osó salirle al encuentro. Y así luego que llegó a Córdoba, Abengamá que era rey en ella, entendiendo que no podía resistir á tan gran pujanza, se le rindió entregándole á Córdoba y las llaves de ella. La cual el Emperador por nó disminuir su ejército se la encomendó, y así quedó en poder de los moros como de antes."

Córdoba es reconquistada por vez primera, por lo tanto, en fecha tan temprana como la de 1147. No será recobrada definitivamente hasta la toma de San Fernando Rey.

Pero ahí es nada. Sigue el relato de las andanzas de Alfonso VII el Emperador por las tierras andaluzas:

San Isidoro, Luz de la Civilización Europea.
"Despues de lo cual el Emperador llegó á Baeza, lugar en aquel tiempo fortísimo, y en quien los moros como á puerta y amparo de toda Andalucía tenian toda su esperanza; y poniendo cerco sobre ella acudieron los moros de toda la comarca en su defensa en tanto número, que pusieron al Emperador en gran estrecho y cuidado. El cual, pareciéndole cosa imposible conquistar á Baeza, y estando determinado otro dia alzar el cerco, aparecióle aquella noche el glorioso san Isidoro arzobispo de Sevilla, y prometióle no solo la victoria, mas su ayuda en la batalla."


Podemos convenir en que el relato de la aparición en sueños de San Isidoro a Alfonso VII sigue los patrones de otras apariciones sobrenaturales que acontecen en nuestra Reconquista (Santiago Matamoros a Fernán González, p. ej.), pero en este episodio de Alfonso VII es significativo que sea San Isidoro de Sevilla (Gloria de la Teología y la Ciencia de la España hispano-goda) quien esta vez se ponga a la cabeza de los cristianos. Seguimos con la narración de los hechos:

"Y así, animoso [Alfonso VII] con esta merced del cielo, no fué perezoso el Emperador en recibir la gloria que le estaba prometida. Y otro día en amaneciendo dió combate á la ciudad, y peleando valentísimamente con los moros, alcanzó de ellos una ilustre y esclarecida victoria, forzándolos á rendirle la ciudad, y honor y gloria de san Isidoro bienaventurado, y de este insigne milagro edificó allí un convento de Regulares á nombre de este santo, el cual adornó con mucha riqueza. Y dejando presidio en el alcázar de esta ciudad, quedaron los moros por sus vasallos con tributo y párias. Hallóse en esta conquista D. Garcia Ramirez, rey de Navarra, consuegro del rey D. Alonso, y prosiguiendo sus victorias conquistaron este año la ciudad de Almería con ayuda del conde D. Ramon Berenguel, príncipe de Aragon...".

Los escépticos podrán esbozar una sonrisa maliciosa ante el relato de la providencial aparición onírica y posterior intervención bélica de San Isidoro (así es como los mismos escépticos ríen las de Santiago Matamoros o la de San Sebastián Flechador -que apareció en una batalla librada contra los moros en lugar muy próximo a Alcalá la Real: lo hemos contado en otra entrada de LIBRO DE HORAS), pero el hecho es que existe todavía hoy el llamado Pendón de Baeza, cuyo paño es de tela de damasco rojo. En dicho pendón batallero las damas leonesas bordaron la efigie de San Isidoro de Sevilla. San Isidoro galopa sobre corcel aparejado para el combate, empuña el Santo Metropolitano una espada en una mano y en la otra porta la Santa Cruz. Le cubre a San Isidoro su santa cabeza la Mitra de su dignidad eclesiástica. En la enseña podemos ver también una mano, una espada, unas nubes y una estrella - haríamos bien en interpretar estos elementos como símbolos de Santiago Apóstol. Tampoco falta el escudo real de leones y castillos bordado delante del caballero celestial.

El Pendón de Baeza es una reliquia de aquellos tiempos gloriosos, cuando eran gratas las plegarias a Dios, gracias a la intercesión de nuestros santos nacionales. Los mismos que estaban dispuestos a dar el combate con nosotros. Actualmente el Pendón de Baeza se custodia en el Museo de San Isidoro de León.

La Reconquista duró, en efecto, 800 años. Pero su prolongación no indica que tres culturas convivieran. Lo que más bien indica es que, en algunas épocas, era tal el número de traidores y cobardes en campo cristiano que Santiago Matamoros, San Sebastián y San Isidoro preferían quedarse en el cielo y no bajar a ganar batallas.

Canta Dante:

Vedi oltre fiammeggiar l'ardente spiro
d'Isidoro, di Beda e di Riccardo,
che a considerar fu più che viro.

En castellano:

Mira además flamear al espíritu ardiente
de Isidoro, de Beda y de Ricardo
quien a considerar fue más que hombre.

El espíritu ardiente de Isidoro blandió su flamígera espada por los campos del Santo Reino de Jaén, propicios a celestiales visitas... Aquella galopada de San Isidoro Hispalense fue plasmada en el Pendón de Baeza.

San Isidoro, ora pro nobis.

miércoles 28 de octubre de 2009

CONVIENE NO OLVIDAR

LOS JUDÍOS EN LA INVASIÓN DEL 711

España, 711. Durante la invasión musulmana, los judíos abrieron las puertas de las ciudades españolas para facilitar la ocupación del invasor a costa de la libertad de los españoles (esto es, de los godo-hispano-romanos.) No les fue mejor a los judíos por prestar este servicio. Aunque traicionaron a sus vecinos cristianos, más tarde serían perseguidos por los musulmanes. Pero su primera reacción fue ponerse a favor de los invasores, guardándoles las plazas ocupadas ejerciendo la labor de guarnición que controlara y mantuviera a raya a la población cristiana.

Las ciudades fortificadas de Rayya (Málaga) e Ilbira (Granada), por poner dos ejemplos, fueron entregadas por los hebreos a los musulmanes.

En las filas de Tarik y Muza no faltaban hebreos norteafricanos y asiáticos que engrosaron las juderías. Pero, siempre nostálgicos de Jerusalén, los judíos no llegaron jamás a arraigar en nuestro suelo. Vinieron a él como población parasitaria, para succionar de nuestro solar todo lo que pudieran mientras esperaban las condiciones favorables para regresar y establecerse definitivamente en Israel.

Cuando en el año 721 apareció en Siria un tal Serene, un impostor que se erigió en "Mesías" (uno de los muchos que surgieron dentro del judaísmo), los judíos residentes en España marcharon con sus familias a unirse con el tal Serene, en la creencia de haber llegado la hora de la redención del pueblo de Israel. Las juderías de la España ocupada por el Islam se vaciaron. Una vez fracasado Serene, algunos retornaron a España. Muy pocos.

Estas cosas no pueden olvidarse. Pues luego, según el discurso falsario de la multiculturalidad, cualquiera es bueno para formar parte de España, y a cualquier cosa se le llama España. Al-Andalus y Sefarad no son España: son la Anti-España; que ahora, en esta bajada de calzones de nuestra época, retornan con ínfulas de tener tantos derechos como los verdaderos españoles.

Olvidarlo es exponernos a una nueva destrucción. Los que ayudan a olvidarlo son cómplices de nuestra destrucción. Muchos sedicentes intelectuales de origen español, pero antiespañoles y anticristianos, emergieron al calor del tardofranquismo erigiéndose en "conciencia de la sociedad española". Durante los años de la transición -y prolongándose hasta nuestros días- su actividad en pro del falso Mito de las Tres Culturas favorece la reinstalación de los elementos contrarios a nuestra cultura.

No permaneceremos indiferentes ante estas maniobras traicioneras. Ha llegado la hora de elevar nuestra voz, para despertar a España de este sopor que la conduce a su extinción. Y la traición de la "intelectualidad" no quedará impune. Su traición será puesta a la luz del día. Ellos no tienen vergüenza a la hora de mentir... Nosotros tampoco tendremos vergüenza a la hora de cantarles las verdades.

martes 27 de octubre de 2009

EDAD ESPLÉNDIDA... VERDAD, BELLEZA Y BIEN

El filósofo alemán, Oswald Spengler

En nuestro combate contra la Revolución -y sus agentes aspersores de mentiras- vamos a empezar a nombrar las cosas de nuevo, valorándolas. Será un trabajo arduo; sí. Los nombres de las cosas parecen cristalizados por haberse usado inadvertidamente durante siglos. Pero os aseguro que si lo hacemos, haremos la Contra-Revolución más pacífica y eficaz de todas: cambiemos los nombres a las cosas, restituyéndole su brillo a todo cuanto la Revolución ha denostado, haciendo justicia a las cosas que fueron y siguen siendo de alguna manera.

Y empezamos así: proponiendo que todos aquellos que nos siguen y están de acuerdo con lo que decimos, empiecen a llamar "Edad Espléndida" a lo que todo el mundo llama "Edad Media".


OSWALD SPENGLER DIXIT...


Interior de la Catedral de Reims


"La palabra "Dios" tiene un sonido muy distinto pronunciada bajo las bóvedas de las catedrales góticas y en los claustros de Maulbronn y San Gall, que pronunciada en las basílicas de Siria y en los templos de la Roma republicana.

Interior de la Catedral de Tortosa

Esa impresión de selva que producen las catedrales, con la nave central más alta que las naves de los costados, oponiéndose así a la basílica de techumbre plana; esa transformación de las columnas, que por su base y su capitel tenían en la Antigüedad el valor de cosas aisladas en el espacio, y que ahora se han convertido en pilares y haces de pilares, brotando del suelo para repartir y confundir sus ramas y sus líneas en el infinito, por encima de la cúspide; esas vidrieras gigantescas que, anulando el muro, bañan el espacio en una luz incierta, todo eso es la realización arquitectónica de un sentimiento cósmico que había encontrado su más primitivo símbolo en los bosques de las llanuras nórdicas, en las bóvedas de enramadas con su misteriosa confusión, con el susurro de sus hojas, en eterno movimento, sobre la cabeza del espectador, con las altas copas que aspiran a desprenderse de la tierra.



Rosetón de la Catedral de Burgos

Pensad en la ornamentación románica y su profunda relación con el sentido de los bosques. El bosque infinito, solitario, crepuscular, ha sido siempre el anhelo oculto de todas las formas arquitectónicas de Occidente. Por esto, cuando declina la energía formal del estilo, en el gótico posterior, como en el barroco moribundo, el idioma abstracto de las líneas tiende a deshacerse en naturalismo de hojarasca y enramada
".

Oswald Spengler, "La decadencia de Occidente" (traducción de Manuel García Morente.)

lunes 26 de octubre de 2009

LOS INTELECTUALES EUROPEOS CONTRA LA CRISTIANDAD OCCIDENTAL

Queremos aproximarnos a la figura de algunos de los intelectuales -españoles, sobre todo- que están al servicio de intereses extranjeros, colaborando con enemigos inveterados de España, en contra de la Cristiandad occidental. Para nosotros, aunque sean reconocidos como intelectuales, son traidores conscientes o tontos útiles del enemigo. Queremos darlos a conocer, pues su complicidad con todo lo que no es España los hace responsables de lo que pueda pasar en el porvenir... Empezamos con Juan Goytisolo -al que dedicaremos más de una entrada.


Miliciano bosnio exhibe la cabeza de un serbio decapitado


JUAN GOYTISOLO... CANTINERO DE BOSNIA

El discurso de nuestros "intelectuales de izquierda" es impotable. Se nota que se les acaba el carrete. Las "causas" sociales que los mantenían alerta y en el candelero dejaron de ser cuando murió Franco, y ahora las que se inventan son tan insostenibles que se les ve el plumero. Y, en el caso de Juan Goytisolo, desde luego que no faltan "plumas".

Juan Goytisolo (Barcelona, 1931) pasa por ser un crítico de la civilización occidental. Desde la muerte de su esposa, la escritora francesa Monique Lange, en 1996, fijó su residencia en Marrakech y desde allí, dando saltitos cuando procede, viaja como turista con cuaderno, a Sarajevo por ejemplo. Después, cuando retorna a su residencia marroquí, se nos pone a pontificar (sin ser San Pío V) y a profetizar (sin ser San Elías).

Su trayectoria literaria (e ideológica) es bien conocida -pues le reconocemos cierta sinceridad a la hora de tratar su propia vida. Hijo de la burguesía catalana, compañero de viaje del Partido Comunista, homosexual reconocido y notorio (lo que no le impidió casarse con Monique Lange), Juan Goytisolo ha contado con el apadrinamiento de medios de comunicacíón como la francesa Editorial Gallimard, o el Diario El País.

El "Cuaderno de Sarajevo" con los "Escritos de Bosnia" es, como la mayor parte de sus obras, un solemne monumento a sus prejuicios -que, como buen intelectual agnóstico, quiere que sean aceptados por toda la sociedad como la verdad incontrovertible. Esos prejuicios se han ido fraguando con la mezcolanza de los temas archiconocidos de la progresía mundial, inspirados en la Revolución Francesa y Genocida de 1789, así como en los otros mitos intocables, propios de la miseria izquierdista.

Aquí, en "Cuaderno de Sarajevo" y "Escritos de Bosnia" Goytisolo toma partido en el conflicto yugoslavo a favor de los bosnios. No iba a ponerse del lado de los ortodoxos serbios, tampoco a la vera de los católicos croatas. Los bosnios le son más simpáticos, pues son musulmanes. Y con tal de estar contra la Cristiandad... ¡Vengan bosnios!

"¿Serán las comunidades musulmana y gitana de la "casa común europea" las próximas víctimas propiciatorias? La multiplicación de atentados, agresiones e incendio de viviendas de los que son diariamente víctimas me hace temer que sí. A las fuerzas irracionales que difunden el fanatismo y la intolerancia debemos oponer la conciencia y lucidez forjados por las amargas lecciones de la historia. Todos somos potencialmente bosnios".

(Cuaderno de Sarajevo, y Escritos sobre Bosnia, pág. 168)

Soldados bosnios musulmanes, ataviados como guerreros del islam.


Está visto que este escritor no vive en España (y dudamos que viva en el mundo), pues: ¿cuándo se ha atentado contra una mezquita en España? ¿Se ha provocado alguna vez un pogromo contra musulmanes en la España que va de 1609 a hoy?

"Todos somos potencialmente bosnios" -dice Goytisolo... O serbios, Juan Goytisolo -te decimos nosotros. Por eso ponemos esas fotografías aquí: bosnios musulmanes formando como guerreros de Alá, y un miliciano bosnio ostentando complacido la cabeza de un serbio. Estas cosas no le interesan a Juan Goytisolo, pues los serbios son occidentales fanáticos e intolerantes... Cristianos ortodoxos, ya se sabe: "cristianos".

Que sepamos este intelectual a sueldo de Gallimard y colaborador del diario El País no gastó ni un bolígrafo para emborronar ni un triste folio denostando las barbaridades cometidas por los bosnios contra los serbios; aquí se ahorró su verborrea multiculturalista y pacifista. Los bosnios que el superagente del pacifismo mundial y la tolerancia planetaria Goytisolo defendía no eran mimosas ovejitas.

Goytisolo piensa: "Pienso en los repliegues identitarios y nacionalismos agresivos que socavan por doquier el concepto de ciudadanía inherente a la democracia, en la propagación de un racismo y xenofobia que infectan a todas las sociedades desde los Urales hasta Gibraltar" (Op. cit., pág. 168.)

Piensa en el nacionalismo agresivo y en los repliegues identitarios, pero en el islam, míralo tú, no parece que piensa. Goytisolo no vive en España, y tampoco parece que viva en el mundo. Su discurso, cargado de tópicos, no defiende a las verdaderas víctimas. Pues desde el patio del colegio es sabido que es mucho mejor defender siempre a los fuertes, no sea que te peguen:

¿Dónde estaba Goytisolo el 11-M, cuando se cometió la truculenta matanza de Madrid?

¿Dónde estaba Goytisolo el 7 de julio de 2005, cuando Londres fue víctima del terrorismo islámico?

En la Media Luna de Marrakech.

*******************************************

Más información de Serbia en:

http://srpskerane.blogspot.com/

domingo 25 de octubre de 2009

RECOMENDACIONES: PARA SABER MÁS DE LOS CATÓLICOS BRITÁNICOS

Los anglicanos se pasan a Roma: pero, ¿qué sabemos de los progresos de la Iglesia Católica en Inglaterra a lo largo del siglo XIX?

Para ilustrarnos un poco, presentamos dos artículos que son referencia obligatoria. Agradeciendo a sus autores esta información.


Gracias a Daemonium Meridianum:

El Papa y los anglicanos: ¿obra del cardenal John Henry Newman?



El sitio web oficial para la causa de la canonización del cardenal Newman:

http://www.newmancause.co.uk/

Con una acción tan humilde como añadir esta dirección a nuestros sitios webs o pasarla entre familiares y amigos, pongamos nuestro granito de arena a la causa de beatificación de este hombre y al honor de todos los que nos enorgullecemos de llamarnos católicos.

Los anglicanos desafectos, -enfrentados con su iglesia respecto al clero femenino y el matrimonio entre homosexuales, -puede que se encuentren entre los primeros en aceptar de manos de su Santidad el Papa Benedicto, la oferta de unidad con la iglesia católica.

Entre ellos hay miembros de la Comunión Anglicana Tradicional (TAC), un grupo internacional de 16 iglesias que se escindieron de la Comunión Anglicana en 2.001, y se consideran primero cristianos, luego católicos y por último anglicanos.

Un número de periodistas han sugerido que el propio Newman podría pasar a ser el patrono de los nuevos ‘Ordinariates’– nombre que se le dio a ciertos grupos de anglicanos tras su recepción en la Iglesia. ¿Estarán las plegarias de nuestro cardenal favoreciendo de alguna manera este giro en los acontecimientos de la historia religiosa?

El 20 de Octubre del 2.009 el Vaticano notificó la nueva Constitución Apostólica del Santo Padre, que proveerá de medios a los grupos anglicanos con vistas a la admisión y comunión total con la Iglesia Católica. La Constitución Apostólica permitirá a estas comunidades que retengan parte de sus tradiciones litúrgicas, siempre y cuando acepten enteramente las enseñanzas de los Papas y de los Concilios Ecuménicos de la Iglesia.

El anuncio del Vaticano se ha relacionado en seguida con la próxima beatificación de John Henry Newman, quien se convirtió al Catolicismo en 1.845 tras años de introspección y reflexión sobre la naturaleza y misión de la Iglesia de Cristo.

¿Qué pensaría el propio Newman de este plan? Se sabe a ciencia cierta que creía que la Iglesia Católica era ‘el verdadero redil del Redentor”, y escribió en la Carta al Duque de Norfolk en 1.875 que: “Desde el día en que me hice católico hasta hoy, hace ya cerca de 30 años, no he tenido jamás un momento de recelo de que la comunión de Roma no sea la Iglesia que los apóstoles establecieron en Pentecostés.”

Sin embargo, esto es meramente una parte de una idea más amplia. Newman mantuvo una sustancial correspondencia en 1.876 con el converso Ambrose Phillipps de Lisle, en la que se trataba un plan a favor de una Iglesia Anglicana ‘uniate’, similar a las Iglesias de rito orientales en comunión con Roma. El plan, que recibió algo de apoyo por parte del cardenal Manning, el entonces Arzobispo de Westminster, había sido propuesto en un panfleto anónimo llamado ¿Cristianismo o Erastianismo? En él se argüía que la Iglesia Anglicana estaba a merced del estado británico, y si no era entrando en comunión con la Santa Sede, no habría procedimiento posible para impedir esta Iglesia “Erastiana”.

La posición inicial de Newman fue escéptica, por razones prácticas. Le escribió a de Lisle el 19 de Enero que era un “proyecto plausible”, pero que veía obstáculos, por ejemplo en las relaciones entre los grupos ex-anglicanos y el resto de la Iglesia Católica inglesa (“sería muy difícil evitar perpetuos enfrentamientos entre los dos cuerpos… Los sacerdotes romanos se quejarían de que la rica y espléndida Iglesia Anglicana en su misión estaba alejando al menos a la joven generación”). Para Newman, dependía básicamente del alcance que se podía esperar de dicho plan – si bastantes anglicanos entraran en la Iglesia Católica, merecería la pena. Pero Newman apuntó que entre anglo-católicos “me han dicho que pocos se sentirán inclinados a ello”.

Pero unos diez días después Newman le volvió a escribir a de Lisle: “Nada me regocijará más que encontrar que la Santa Sede considera segura y prometedora la autorización al plan que el panfleto sugiere”.

De hecho, el plan pronto fracasó, y en consecuencia se leyó a Lisle escribir que “claramente alguna poderosa influencia… se ha interpuesto”. En Mayo, Newman consoló a de Lisle haciéndole llegar pensamientos que él ya había expresado en su Apologia pro Vita Sua:
“Me inclino a pensar que debe haber algún propósito divino en ello. A menudo ha ocurrido que, en la historia sagrada y eclesiástica, una cosa es buena por sí misma, pero aún no es su momento… Y de esta forma me reconcilio con muchas, muchas cosas, y las pongo en las manos de Dios. Creer sin tapujos que la conversión de anglicanos puede que llegue a ser más sólida y más extensa, si se demora– y nuestro Señor conoce más que nosotros.”


La línea de Newman, por tanto, indicaba que los planes para una reunión de grupo se deberían dejar para el momento justo. ¿Cuándo sería idóneo? En su sermón de 1.873 ‘La Infidelidad del Futuro’, Newman había hecho mención a la influencia positiva de grupos no cristianos/católicos en tiempos modernos:
“Es obvio que, mientras varios cuerpos religiosos y sectas que nos rodean de acuerdo con el permiso de Dios, han hecho daño incalculable a la causa de la verdad católica en su oposición a nosotros, hasta la fecha nos ha sido de gran servicio al protegernos y resguardarnos de los ataques de aquellos que creyeron menos que ellos mismos o nada en absoluto”.


Sin embargo él siguió hasta vaticinar la presión creciente que la secularización y las fuerzas anti-cristianas traerían a estas tradiciones no-católicas: “en años por venir, mucho será si los cuerpos más alejados consiguieran defender sus propias profesiones dogmáticas”. Mientras, según Newman, "la Iglesia Católica rápidamente le guardaría rencor a tales desafíos”, y predijo que “con el paso del tiempo, cuando a cada uno de ellos le acaezca una crisis y un momento crucial, entonces se descubrirá que, su posición más que ser en cierto modo una defensa para nosotros, se encontrará en posesión del enemigo”.

Por lo tanto, Newman pronosticó un punto en el que la fragilidad de las tradiciones no católicas-cristianas, bajo los ataques del racionalismo y la falta de fe, sería señal de que el momento exacto había llegado para poner los planes en práctica y permitir a los cuerpos de tales cristianos entrar en comunión con la Iglesia Católica. Newman no subestimó los posibles peligros de este tipo de plan. Aceptó el gran significado de la conversión personal, como la suya, y que la dificultad ahí podría ser la de integrar al completo a los nuevos cuerpos en la vida de la Iglesia Católica.

No obstante, cuando, según Newman, llegara el momento para materializar tales iniciativas sería adecuado esperar que contribuyeran a avivar y purificar la conciencia cristiana en un mundo hostil, y acarrearan bendiciones sobre ambos lados, la Iglesia Católica y sobre aquellos que de esta manera entraron en comunión con ella.

Gracias a Simancas Tradicionalista:

Robert Hugh Benson: un escritor desconocido.


Robert Hugh Benson: un escritor desconocido.


Hasta ahora desconocido en España, la editorial Homo Legens ha publicado dos obras de tan insigne personaje: Alba triunfante y Señor del Mundo. Benson, hijo del Arzobispo de Canterbury de la Iglesia anglicana, se convirtió al catolicismo en 1903 tras descubrir que el sistema doctrinal anglicano no funcionaba.


La sipnosis


Cuando monseñor Masterman se despertó de su amnesia en Hyde Park no podía creer lo que veían sus ojos. Una gran multitud de personas, entre ellas un buen número de clérigos católicos en traje de gala, escuchaban atentamente la predicación de un franciscano. Al parecer se encontraba en 1973, pero sus últimos restos de memoria eran de inicios de la década de 1910. Recordaba que en aquel tiempo la Iglesia Católica se había visto sacudida por fuertes temporales como el modernismo, el cientifismo o el evolucionismo. Todo auguraba un desastre para la Iglesia Católica en las décadas posteriores. Pero el mundo, predicaba el fraile, había cambiado drásticamente. Londres, Inglaterra, Europa e incluso el mundo entero se habían convertido al catolicismo.
En su mente, monseñor Masterman se preguntaba cómo era posible aquello. ¿Qué había ocurrido en aquellos años, de los que al parecer no recordaba nada, para que se hubiera llegado a aquella situación?
En la trama de esta novela futurista, publicada por primera vez en 1911, se mezclan los argumentos y las utopías, la resistencia política y el destierro, ideas innovadoras y dramática ortodoxia, un Papa majestuoso y curas renegados.
En Alba Triunfante, Robert Hugh Benson quiere dar las claves del futuro del catolicismo, de una sociedad católica y de una ciencia que, lejos del materialismo, ha sabido llegar a su más alto nivel. En Alba Triunfante, religión, ciencia y política son hermanas que rigen las vidas humanas desde el mismo trono.

( http://www.homolegens.com/catalogo/2009/87-alba-triunfante)


Junto a la sipnosis adjunto algún fragmento del libro para hacerse más a la idea


Habían visto los socialistas con claridad absoluta los derechos de la sociedad, y los anarquistas, pos su parte, los del individuo. ¿Cómo iban a reconciliarse unos y otros?:

Acudió la Iglesia, ante estas direcciones opuestas, y dio la solución: por medio de la familia están reconocidas ambas aspiraciones: hallamos en ella la autoridad, y sin embargo la libertad también existe. Porque la unión de la familia estriba en el Amor, y el Amor es la única fórmula de conciliación entre autoridad y la libertad.

Nuevo progreso se realizó después en el terreno de la religión comparada. Al finalizar el siglo XIX constituía, en realidad, este estudio una ciencia nueva, y, como todas las que son, pretendió en seguida destruir los sistemas ajenos, antes que construir los propios. Había entonces, por ejemplo, personas cultas que presentaban como objeción al cristianismo el hecho que muchos dogmas cristianos, y no pocas ceremonias, podían hallarse también en otras religiones. Para nosotros, es hoy dificilísimo el comprender un modo de pensar semejante; pero es preciso que nos hagamos cargo de que la ciencia estaba entonces en plena juventud y ofrecía, por lo tanto, toda la inexperiencia y arrogancia propias de los jóvenes. En el decurso de los años fue desapareciendo esta objeción, que quedó solo relegada a algunos manuales racionalistas de carácter muy elemental, ya que llegó a ser evidente que mientras tal o cual religión ofrecía semejanzas con las doctrinas del cristianismo, mejor dicho, contenía las principales enseñanzas de todas las religiones, o al menos todas aquellas en que estribaba parte de su fuerza, al mismo tiempo que muchas otras necesarias para unir todas esos dogmas separados, hasta constituir con ellos un conjunto homogéneo; que, para concretar la idea en una sencilla metáfora, se levantaba sobre el mundo el cristianismo como lumbrera colocada sobre una colina, y que ciertos reflejos parciales e imperfectos de aquella eran devueltos, con mayor o menor brillo, por los distintos sistemas religiosos inventados por el hombre y agrupados en torno de la luz. Fue patente al fin, hasta para los más cortos de ingenio, que la sola explicación científica de este fenómeno estribaba en la teoría que el cristianismo era en verdad único y que, extremando mucho la parquedad en las concesiones, había que reconocerlo como el más perfecto de todos lo humanos sistemas de fe( y al decir perfecto y humano quiere significar que encarnaba y satisfacía por completo las aspiraciones religiosas de la humanidad);que era, repito, el más perfecto sistema religioso que jamás vio el mundo.

jueves 22 de octubre de 2009

EL APÓSTOL DE LA COCHINCHINA: PEDRO ORDÓÑEZ DE CEBALLOS

En el retrato de época, contemplamos al padre Matteo Ricci (1552-1610), apóstol en China que logró mantener una misión católica con carácter bastante estable.

De la Cochinchina sabemos poca cosa. Casi siempre que mencionamos este país, lo hacemos para indicar algo muy remoto y viejo: muy probablemente el dicho popular encuentre su razón de ser en la intervención de las armas españolas, durante la llamada Guerra de la Cochinchina. La España de Isabel II, buscando el prestigio internacional, se metía en follones análogos a los que con Aznar y Zapatero padecemos hoy en día. España fue en aquella guerra del siglo XIX aliada de Francia. Hicieron un buen papel nuestros muchachos, pero poco nos lo agradecieron; para variar. Hoy traemos la Cochinchina a LIBRO DE HORAS, para dar a conocer una historia muy poco conocida: la de la primera misión católica que allí se hizo, la cual se la debemos al giennense D. Pedro Ordóñez de Ceballos (presentado ya en otras entradas de más abajo.)

Y es que no se nos ha olvidado nuestro Ulises el de Jaén; un Ulises, biene es verdad que sin Penélope, pues al tomar las órdenes sagradas hizo voto de castidad que cumplió a rajatabla. No se nos ha olvidado, pues no puede olvidársenos el aventurero, soldado, navegante y sacerdote de Cristo, aquel Bachiller Pedro Ordóñez de Ceballos, nacido en Jaén. Hace semanas lo veíamos en América, sofocando revueltas indígenas bien con la paciencia y prudencia de un hombre de Dios, o bien por las bravas, agarrando al cacique indio de los testículos, por la gloria de Dios y de España... Y, todo sea dicho, para bien del alma del indio que, en aquel trance, pidió las aguas bautismales. Como para no pedirlas...

En estas semanas nuestro aventurero ha navegado por el océanoPacífico, pasando las de Caín, hambreando y buscando un puerto entre tormentas que amenazaban su embarcación. Antes de la llegada de los franceses, fue nuestro jaenero el apóstol de la Cochinchina. Llegó a la Cochinchina y fue recibido gentilmente por el rey de aquel país, hospedándolo en el castillo real. El rey de la Cochinchina estaba interesado por el cristianismo. Vamos a ofrecer la conversación que tuvieron el rey de aquel remoto país con nuestro jaenés errante, publicada en el libro "Viaje del mundo". que escribiera tras su retorno a la ciudad de Jaén. El anciano presbítero recuerda sus andanzas y evoca los sucesos que le acontecieron el año 1590. En ese año tiene lugar esta conversación del misionero de Jaén con el rey de la Cochinchina. Digamos, para mejor comprender el texto, que unos jesuítas estaban merodeando la corte del rey cochinchino, pero éste había advertido a Ordóñez de Ceballos que no tratara con ellos. Nuestro aventurero obedece a su real anfitrión. Permítasenos alguna interpolación (siempre entre corchetes, en negrita y cursiva), para aclarar el sentido del texto. Habla Pedro Ordóñez de Ceballos. Le cedemos gustosos la palabra:

"Día de San Esteban, estando rezando mis horas canónicas en la muralla, mirando el río, alcé los ojos y vi al rey en la muralla solo; levantéme y hice aquí mi acatamiento, llamóme, fuí y quíseme humillar y no lo consintió. Envié a llamar la lengua [así se le denominaba a quien hacía las veces de traductor e intérprete entre personas que desconocían el idioma de su interlocutor], y, entretanto que venía, tomó el breviario y lo hojeó. Dijo, en viniendo la lengua: Dile a éste que no me responda más palabra de lo que yo le pregunte, porque me enojaré. Hice mi acatamiento. Preguntó que quién era y de adónde era y de dónde venía y adónde iba. Dije que era sacerdote de mi ley y que era castellano, y que venía del Pirú por tormentas y que volvía al Pirú. Dijo si conocía a mi rey y si le había visto. Respondí que Don Felipe de Austria, [Felipe II] y hice mi acatamiento con la cabeza, porque estaba destocado. Él miró hacia atrás y dijo que a quién hacía reverencia. Dije que al nombre de mi rey y señor. Preguntóme que cómo se llamaba el rey de Portugal. Dije que ya lo había dicho; que el que murió se llamaba Don Sebastián, y que heredó mi rey. Sacó un papel y miró y dijo: Don Sebastián, ¿de qué murió? Fué a África -dije-, tierra de moros, y en una batalla murió. Estos padres que están aquí, ¿cómo se llaman?, ¿de adónde son?, ¿a qué vienen? Yo dije: Ni sé cómo se llaman, ni de adónde son y si son de mi ley vendrán a predicarla. Yo no los he visto ni hablado, que así me lo envió a mandar Su Majestad. Tomándome del bonete, me dijo: ¿Cómo el que ellos traen es tan chiquito? Dije que se usaría así en Goa o de adonde venían, y que serían algunos santos, buenos cristianos, y que por conformarse con el uso de la tierra vendrían así. Díjome: ¿Cómo se llama tu Dios? Dije, poniendo los tres dedos, que había distinción, que en mi lengua se llamaba Dios. Dijo: Ya lo sé, que aun acá, de sólo oírlo, le decimos Dios. Dije que Su Majestad me había dicho al principio que no respondiese a más de lo que me preguntse; que si me daba licencia hablaría en este caso un poco más. Respondió que no quería sino que prosiguiese como hasta entonces, porque aquéllos decían tanto que ya le tenían enojado. Tornó a preguntar: Di el nombre de tu Dios. Dije: Padre, Hijo y Espíritu Santo es su nombre. Sacó el papel y dijo: No digo yo ése, sino otro. Dije: Hijo, y éste, en cuanto hombre, Jesús; y entonces hinqué la rodilla derecha en tierra, y, queriendo hincar la otra, se enojó y dijo: ¿Qué, es posible que a mí no te humilles y ahora hincas las rodillas? Díjele: Señor, en nuestra ley las dos rodillas tenemos para el rey de los reyes y señor de los señores, y así por serlo, se las damos a Él solo. Dijo con cólera: ¿Cómo se llama su madre de ese Jesús? Torné a humillar la cabeza y dije: María, y tornéla a humillar. Entonces hizo él lo propio y dijo: María es muy buen nombre, y en trayéndome mi mujer, que es hija del emperador de Vismaya, se ha de llamar asi. ¡Oh, soberana Virgen, que en este punto me acordé de lo que vos dijiste que todas las generaciones os habían de llamar bienaventurada, que quiso vuestro esposo guardaros este honor y excelencia que todos os reconozcan por quien sois! Cosa notable por cierto y que me hizo reparar y aun regocijarme mi espíritu, de que a todo este rey hubiese estado tan sereno y grave, y en nombrando a María así se humillase y reverenciase su nombre benditísimo."

Varias cosas llaman la atención: Ceballos nació en Jaén, pero no se tiene por andaluz: se llama "castellano". Mírese el respeto y reverencia con el que Ceballos trata a Felipe II. Repárese en el celo catequético del sacerdote y navegante español.

REBELIÓN HERÉTICA... CRISIS DE SANTOS

El ilustre filósofo francés Jean Guitton
"Historically, gnosticism is the name commonly given to the first "great heresy" which the Catholic Church encountered in the second century, when the period of the Apostles and their immediate successors had ended. The characteristic mark of that "great heresy" was that it mixed Christianity with various thought structures that properliy belonged to the Hellenistic world. The gnostic movement posed as the bearer of a secret tradition stemming from Christ, or from the Apostles. Its principal representatives, who may be considered as the successors of tha Simon Magus mentioned in the New Testament, are Basilides, Valentinus, Carpocrates, and Marcion -four dark and powerful figures analogous to the four Evangelists. In this tetralogy Marcion, like St John, stands somewhat apart, as I shall show"
(Great Heresies & Church Councils, Jean Guitton.)

Traduzco: "Históricamente, el gnosticismo es el nombre común dado a la primera "gran herejía" con que la que se encuentra la Iglesia Católica en el siglo II, cuando el período de los apóstoles y sus sucesores inmediatos había tocado a su fin. La señal característica de esta gran herejía fue la de mezclar el cristianismo con estructuras de pensamiento diferentes que, propiamente, pertenecían al mundo helenístico. El movimiento gnóstico se hizo pasar por el portador de una tradición secreta que derivaba de Cristo, o bien de los Apóstoles. Sus principales representantes pueden ser considerados como los sucesores de Simón el Mago, mencionado en el Nuevo Testamento. Su exponentes son Basílides, Valentín, Carpócrates, y Marción; cuatro siniestras y poderosas figuras análogas a los cuatro evangelistas. En esta tetralogía tetralogía Marción, tal y como San Juan, se encuentra algo aparte"(Grandes herejías y concilios de la Iglesia, Jean Guitton. Harper & Row, Publishers. New York, 1965. Pág. 51.)

Así definía a grandes rasgos el gnosticismo uno de los filósofos católicos más importantes del siglo XX, Jean Guitton. Hemos querido introducir con este pasaje de Guitton nuestra entrada, para que se nos entienda con claridad. Hipatia, la de Amenábar, vivió en esa época cuando las líneas divisorias del cristianismo estaban confusas incluso entre aquellos que se llamaban cristianos.

Es algo incontrovertible, y así lo hemos expresado reiteradas veces, que la mayor parte de los problemas que afectan a nuestra sociedad actual son producidos a causa de una falsa concepción de Dios, de la Naturaleza y del Hombre (y, por extensión, de la sociedad humana).

Esas falsas concepciones fueron llamadas en la antigüedad "herejías". Desde el Renacimiento, entreverándose en la belleza de los mármoles de Miguel Ángel y las pinturas de Rafael Sanzio, las herejías fueron denominándose "filosofías". Se ejerció una actividad demoledora que se denominó crítica. Implacablemente, los llamados hombres de ciencia actuaron como cáustico sobre todo lo que había venido de Dios. Esto es, se comenzó a desacreditar, con mofa y odio, todo cuanto había sido revelado, así como la exégesis (interpretación) que de la Revelación había hecho el Magisterio de la Santa Iglesia, única instancia cualificada y autorizada para interpretar la Sagrada Escritura.

Se dice -y no es pecata minuta- que la filosofía se basa en la crítica. En efecto, la herejía -disfrazada de filosofía- se empeñó en criticar las bases de la Cristiandad, mientras que arteramente se elevaba a la condición de intocable en su "librepensamiento". Almas profundamente desordenadas, como la de Lutero y Calvino, habían contribuido a despojar, ante lo que hoy llamaríamos opinión pública, a la Iglesia Católica de su legítima autoridad espiritual. En eso consistió la mal llamada "Reforma", que no fue Reforma... Fue Revolución. Lutero creyó que cualquiera era bueno para interpretar la Biblia... Le hicieron caso: iluminados y visionarios de toda ralea se creyeron autorizados para levantar sus propias sectas -antros heréticos- que proliferaron en metástasis.

En ese tiempo, el de Galileo y Descartes, los filósofos "independientes" no quisieron ser menos que los zapateros fundadores de sectas religiosas. Así fue como los filósofos levantaron esos edificios colosales a su soberbia. Ellos se creyeron, por su inteligencia, capaces de levantar monumentales sistemas que explicaban la realidad, concediéndole a Dios -en el mejor de los casos- el papel de "sustancia infinita" y Relojero universal. Descartes fue a Loreto en peregrinación, para agradecer a la Virgen María lo que había entendido él como un don revelado: su sistema racionalista. Pero, en su tontería, lo que había hecho el Cartesio era dar munición para otros, menos devotos que él, que cuales aprendices de brujo cristalizaran su filosofía (su visión del mundo) como materialismo (reducción a la res extensa), o lo no menos aberrante: espiritualismo idealista (apoteosis de la res cogitans). Y la realidad se nos perdió entre los dedos.

Por arte matemático, y por comodidad humana todo hay que decirlo, cualquier dualismo termina resolviéndose en monismo: "Lo insatisfactorio de una interpretación dualista consiste en que, para explicar nuestra experiencia, debe recurrir a algo procedente de fuera, a una instancia diversa por principio y que nada tiene que ver con la forma de operar del cerebro". Por esa misma razón, el mismo neurocientífico que escribió eso (a finales del siglo XX) termina concluyendo: "No hay por qué añadir nada más. La actividad neuronal en la ventana de los tres segundos del "ahora" es la conciencia misma. Recuerde el lector que funciones fisiológicas y funciones psíquicas son una misma cosa para el autor" (Erns Pöppel, "Los límites de la conciencia. Realidad y percepción humana".) Hablando en plata: muerto el cerebro, se acabó lo que se daba.

Tal vez no contaba Ernst Pöppel con que un escritor inglés del siglo XVIII le había refutado. Teniendo en cuenta la de gente que se pasa la vida pudiéramos decir que descerebradamente... El padre filósofo de Tristram Shandy se apresuró a extraer el corolario: "Si la muerte, decía mi padre razonando para sí, no es más que la separación del alma y del cuerpo, y resulta que hay gente que puede andar por ahí sin cerebro, está claro que el alma no puede habitar ahí" (Laurence Sterne, "Vida y opiniones del caballero Tristram Shandy".)

Son cuestiones muy delicadas. Pero, volvamos a la herejía -en el caso hipotétido de que nos hayamos apartado de ella, al tratar estas cuestiones "filosóficas"... El gnosticismo alienta fétidamente toda concepción errónea de Dios, la Naturaleza y el Hombre. El alma de la Revolución no son doctrinas filosóficas (liberalismo, socialismo, marxismo, anarquismo, feminismo; y que conste que no existen liberalismo, socialismo, marxismo, anarquismo o feminismo que no sean radicales; no confundamos el efecto con la causa). El alma de la Revolución es la pestífera herejía que mata las almas -y los comunistas lo demostraron, también los cuerpos. El gnosticismo es el precedente más viejo de la Revolución.

Ahora, tal vez, creo yo que tendremos más claro la razón por la cual Amenábar vaya a una gnóstica como Hipatia, con el propósito de desacreditar al cristianismo. Pero, ni Hipatia era una científica feminista... Ni quienes la lincharon eran cristianos. Era algo con lo que no contaba Amenábar. A los técnicos audivisuales había que exigirles, si quieren hacer guiones presuntamente filosóficos, algunos estudios que él o suspendió o nunca cursó.

Para salvar la situación actual, en la que se imbrican tantas cuestiones, urgen filósofos más humildes, cineastas más documentados, científicos más honestos... Pero, claro está, para eso los filósofos, los cineastas y los científicos tendrían que dejar a un lado sus manías y su amor propio. Y es algo que, a la vista está, parece que no quiere hacer ninguno.

¡Para salvarlo todo hacen falta más santos!

NOTA PARA VOTANTES CATÓLICOS TODAVÍA EN BABIA


PARA QUE LOS CATÓLICOS TOMEN NOTA... EL PP ES CÓMPLICE

Madrid, 20 octubre 2009
. Sin reacción oficial aún, ni política ni eclesiástica, ante el escándalo del "Calendario Laico" puesto a la venta esta semana por la COGAM ("Coordinadora de Lesbianas, Transexuales, Bisexuales y Gays de Madrid"), organización aberrosexualista fuertemente subvencionada por el Partido Popular (PP) a través de la Comunidad Autónoma de Madrid, cuya presidente es Esperanza Aguirre, y del Ayuntamiento de Madrid, cuya presidencia detenta Alberto Ruiz-Gallardón.

Dicho calendario, de cuyas repugnantes fotografías publicó el día 16 una amplia muestra el periódico laicista de derechas El Mundo, es de contenido pornográfico, sacrílego y blasfemo, contra Nuestro Señor Jesucristo, contra su Santísima Madre, contra la Iglesia Católica. FARO se abstiene de dar detalles para no herir sensibilidades. Calendario pagado, evidentemente, con dinero público, que también se utiliza para que los pedófilos, pervertidos y mutilados voluntarios de la COGAM den clases de "orientación sexual" en institutos y en colegios (estatales y concertados, es decir, también algunos nominalmente católicos). Recuérdese que Ayuntamiento y Comunidad Autónoma de Madrid son también los mayores subvencionadores de clínicas-matadero abortistas, de píldoras abortivas, de organizaciones mahometanas, etcétera.

Seguimos esperando los decretos de excomunión correspondientes.

Publicado en:

http://www.agenciafaro.es.vg/

Creo que... Más claro no se puede decir.

miércoles 21 de octubre de 2009

EL PATRIMONIO DE JOANOT MARTORELL

Portada de la edición en castellano de "Tirant lo Blanch"

UN DESTINO VALENCIANO, UN DESTINO IBÉRICO

Cuando en octubre de 1966 Ernst Jünger visita Lisboa, el escritor alemán hace una reflexión al hilo de su lectura de "Os Lusiadas" de Camoes: "Las similitudes entre el destino de Camoes y el de Cervantes causan una impresión extraña: batallas navales, prisión, disfavor de los príncipes, celebridad mundial después de la muerte. Cervantes fue alcanzado en un brazo en Lepanto, Camoes perdió un ojo ante Ceuta. Como en muchas vidas ibéricas, también en la suya interviene el mar con sus mudanzas engañosas; es algo que podría ampliarse asimismo a Colón y a los conquistadores" ("Pasados los setenta I (1965-1970".)

También podría ampliarse a nuestro Joanot Martorell, el insigne autor de "Tirant lo Blanch".

Probablemente, Martorell nació entre los años 1405 y 1410, en el hogar de una familia perteneciente a la baja nobleza. Empero, aunque sus antepasados habían gozado de una considerable fortuna y mucho favor real, Martorell no tuvo suerte. El abuelo de Martorell, Guillem Martorell, había sido caballero de la boca del Rey Martín I el Humano, y el mismo padre de nuestro escritor -Francesc era su nombre- había sido hombre de confianza de su Rey, desempeñando además otros cargos. Al fallecer Francesc Martorell en 1435, padre de Joanot, la holgura económica de la familia mengua y, cayendo en picado... La casa Martorell se hundirá en la ruina, cebándose la desgracia con ellos.

Y no sólo el espectro de la pobreza va a ensombrecer la casa de los Martorell, para colmo de sus males también el deshonor mancillará a la familia. Damiata, hermana de Joanot, será seducida por Joan de Monpalau. Tras ceder a los requiebros de Monpalau, la incauta Damiata le concederá sus favores carnales, fiada en la promesa de matrimonio que le hace el bellaco. Cuando llega la hora de la verdad, Monpalau la deja en la estacada.

Como el caballero andante Tirant lo Blanch, creación literaria suya, Joanot tendrá que salir al paso del honor de la hermana retando a duelo -toda una ordalía- al falsario Monpalau.

Lema de la Orden de la Jarretera

La prohibición real que impedía los duelos a muerte en Valencia empujará a Joanot a partir de la patria, a la busca de padrinos para su desafío. En su viaje llega a Inglaterra, donde el rey Enrique VI acoge a nuestro valenciano con muestras de simpatía. El rey inglés acepta presidir el combate. Pero el cobarde Monpalau rehuirá la cita, compensando económicamente a la familia Martorell. La estancia en Inglaterra familiarizará a Martorell con la pompa y el boato caballeresco.

En "Tirant lo Blanch" nos contará la fundación de la Orden de la Jarretera, la más antigua de las órdenes de caballería inglesas, fundada por Eduardo III el año 1348, también nos describirá la magnificencia de aquella orden inglesa:


Enrique VI de Inglaterra, valedor de Joanot Martorell

"Primerament, fos feta una capella sots invocació del benaventurat senyor Sant Jordi, dins un castell qui es nomena Óndisor, ab una gentil vila que hi ha, la qual capella fos feta a manera de cor d'església de monestir de frares, e a l'entrant de la capella, a man dreta, fossen fetes dos cadires, e a la part sinestra altres dos, e d'allí avall, en cascuna part fossen fetes onze cadires, e fins que fossen en nombre de vint-e-sis cadires, e en cascuna qeu segués un cavaller, e sobre lo cap alt de la cadira tingués cascun cavaller una espasa molt ben daurada, e la coberta de la baïna fos de brocat o de carmesí, bordada de perles o d'argenteria, de de ço que a cascú millor li parega, la més rica que cascú puga fer. E al costad de l'espasa cascú tinga un elm a manera fet d'aquells que junyen, e que el puguen tenir d'acer ben febrit o de fusta ben daurat, e sobre l'elm estiga lo timbre de la divisa ue volrà, e en les espatles de la cadira en una planxa d'or o d'argent sien pintades les armes del cavaller, e allí estiguen clavades." (Tirant lo Blanc, cap. LXXXV.)

El lema de la Orden de la Jarretera va en francés: "Puni soit qui mal y pense!" («Vergüenza de aquél que de esto piense mal».)


Eduardo III de Inglaterra, fundador de la Orden de la Jarretera

Retorna a la patria. Pero los pleitos serán la constante en la vida de Martorell y se verá envuelto en otra cuestión, esta vez de propiedades; como Camoes y Cervantes -que llamaran la atención de Ernst Jünger-, este otro caballero y escritor valenciano, como buen destino ibérico, caerá en desgracia ante el rey Alfonso el Magnánimo, con quien muy probablemente estuvo en Nápoles entre 1440 y 1442. Sus viajes, tanto a la Inglaterra como a Nápoles, no le reportarán una mejora económica y en sus últimos años Martorell perderá su casa en Valencia, viéndose obligado a cobijarse en las casas de sus hermanos -Jaume y Damiata- cuando recalaba en su patria chica.

Uno de los pocos bienes que Martorell poseía en su precariedad era el manuscrito de "Tirant lo Blanch". Poco antes de morir, el manuscrito vendría a caer en manos de uno de sus prestamistas, Martí Joan de Galba. Tan pobre fue nuestro caballero que hasta de su autoría lo desposeyeron, atribuyendo la obra a Martí Joan de Galba.

Gracias a Dios, el "Tirant lo Blanch" se publicó en 1490 y con el tiempo se le restituyó la propiedad que nunca tendría que ser enajenada por ser don de las Musas. "Tirant lo Blanch" fue la primera de las novelas de caballería publicadas en la Península Ibérica y su lectura -a ser posible en la lengua vernácula en que fue escrita- constituye un indiscutible placer. Joanot Martorell pudo ser en cuanto a bienes temporales muy pobre caballero, pero como favorito de las Musas fue ubérrimo en fantasía y, como los grandes poetas, su riqueza fue compartida generosamente con cuantos lo siguen leyendo. Misterios que no entienden los expertos en finanzas, los ricos del mundo.

martes 20 de octubre de 2009

THOMAS MERTON, SAN BERNARDO Y SAN EULOGIO

En la imagen, el trapense Thomas Merton


LA MILICIA DE CRISTO A TRAVÉS DE LOS SIGLOS


"On St. Bernard", de Thomas Merton, es un libro que gana con el tiempo; pero que tiene sus pegas como se verá. Se trata de una colección de textos sobre San Bernardo de Claraval, compuestos por este trapense francés. Convertido al catolicismo en 1938, Merton gozó de fama internacional como escritor de espiritualidad. El índice de capítulos que conforma este libro es buena muestra de la profundidad de esta experiencia religiosa, en íntima correspondencia con la gracia. Hagamos su elenco: "Action and contemplation in St. Bernard", "St. Bernard on interior simplicity", "Transforming union in St. Bernard of Clairvaux and St. John of the Cross"... Magnífico nos ha parecido el capítulo dedicado a la comparación de la experiencia mística de San Bernardo con San Juan de la Cruz, en dicho ensayo Merton despliega su profundo conocimiento de ambos místicos.

En cuanto a la "Action and contemplation in St. Bernard" echamos en falta que Merton ahonde en el papel principal que tuvo San Bernardo tanto en la organización de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo como en la predicación de la Segunda Cruzada, donde el místico contemplativo mostró al mundo que la contemplación es el principal resorte de la acción. Merton pasa de puntillas por ahí. Eso se lo reprochamos.

"Y es que aprendieron ya a confiar no en sus propias fuerzas, sino en el poder del Señor Dios de los Ejércitos, en quien está la victoria, el cual, según se dice en los Macabeos, puede fácilmente por medio de un puñado de valientes acabar con grandes multitudes, y saber librar a sus soldados con igual arte de las manos de pocos como de muchos; porque no está el triunfo en que un ejército sea numeroso, sino que la fortaleza proviene del cielo [...] En fin, estos soldados de Cristo, por modo maravilloso y singular, muéstranse tan mansos como corderos y tan fieros como leones, no sabiéndose si se les ha de llamar monjes o guerreros o darles otro nombre más propio que abarque entrambos." (San Bernardo, "Liber ad milites templi: de laude novae militiae")

Aquí es donde Merton, por su activismo pacifista, prefiere silenciar el mensaje beligerante que nos lanza San Bernardo, a través de los siglos: "Desenváinese la espada doble, espiritual y material, de los cristianos, y descargue con fuerza sobre la testuz de los enemigos, para destruir todo lo que se yergue contra la ciencia de Dios, o sea, contra la fe de los seguidores de Cristo; no digan nunca los fieles: ¿dónde está su Dios?" (San Bernardo)

Por aquellos tiempos, Alfonso I el Batallador había organizado en Belchite su Cofradía de guerreros piadosos y monjes combativos, fuertes almas fronterizas que corrían la tierra del moro, redimiendo sus pecados en la lucha por recobrar España (ver infra)*.

Merton no nos habla de la Nueva Milicia de Cristo, alabada por San Bernardo. Tenemos que leer entre líneas, y eso nos parece la principal objeción que podemos hacerle al espiritualista trapense.

Nosotros sabemos que la Milicia de Cristo surgió en la Córdoba ocupada por los musulmanes, al calor de la predicación de aquel santo varón, San Eulogio de Córdoba, el mismo de quien Álvaro Cordobés dijera: "Cada día nos daba a conocer nuevos tesoros y cosas admirables desconocidas. Diríase que las encontraba entre las viejas ruinas o cavando en las entrañas de la tierra".

Para conocer el mundo y redescubrirlo a su feligresía San Eulogio había partido al norte, a tierras de Pamplona, trayéndose a la tornada como viático para los mozárabes cordobeses esos tesoros con los que predicó, sí, la Primera Cruzada; y es que antes de que la Cristiandad se empeñara en rescatar los Santos Lugares en Tierra Santa, San Eulogio de Córdoba preconizó en la romana ciudad que riega el Padre Betis, romana y senequista, cristiana y solo cristiana, la Milicia de Cristo (ver infra) cuando la invasión sarracena pretendía desfigurarla. Podemos aseverar que la Primera Cruzada -por incruenta que fuera- fue la de los mártires de Córdoba, que probaron en el martirio su fe y su seguimiento de Cristo, sin pactar con el Mal absoluto ni con el Mal relativo (colaboracionistas del Mal absoluto, disfrazados de "cristianos" para perpetrar mejor su traición con sus canalladas, por cobardía, comodidad, aggiornamento o, simple y estúpida tolerancia).

El apostolado de San Eulogio, como el de San Bernardo, consistió -en eso sí estamos con Merton- en un apostolado sustentado en las heroicas virtudes y en la profunda vida interior de contemplativos; pues "The apostolate, without virtues and without a deep interior life, is of no value" (Thomas Merton, op. cit.).

*Con "Ver infra" me refiero a ver las entradas anteriores que tratan estos temas.