domingo, 3 de enero de 2010

CATOLICISMO Y ESPAÑOLÍA... INDISOLUBLES


"Y como España no existe sin su historia, y su historia no existe sin las Órdenes religiosas, suprimirlas y querer destruir el resultado de su labor secular en la vida de sus generaciones precedentes, es obra parricida, atentado de estulta barbarie, aunque intente en vano disfrazarse de irrisoria cultura con los últimos jirones de la impiedad extranjera, porque equivale a sublevarse contra la tradición y los siglos autorizando todas las sublevaciones futuras y proclamando el derecho a la anarquía selvática, o a la tiranía de avasallar el carácter y el ser propio de un pueblo, arrancando la raíz de su originalidad, para reducirla a la mísera condición de copia servil de los extraños, ignorando con criminal ignorancia esta imperiosa ley social que no ha dejado nunca de cumplirse: "Los pueblos se enlazan con la muerte el mismo día en que se divorcian de su historia"."
(Discurso sobre la persecución religiosa y la Iglesia independiente del Estado ateo, Juan Vázquez de Mella Fanjul)

Desde el año 1767, con el Conde de Aranda (ese chucho faldero de Voltaire), y con variable ensañamiento, el poder político español ha perseguido a la Iglesia en sus Órdenes religiosas, congregaciones y demás organizaciones. Los siglos XIX y XX: Expropiaciones, exclaustraciones, linchamientos, secuestro de sus miembros en chekas soviéticas, torturas, exterminio de sus integrantes. Podemos contemplar el siglo XVIII como la pendiente abajo de nuestra España. Es cuando nuestros enemigos -por complacientes con el extranjero o por maldad- ocupan el Estado, sentando las bases para minar la benéfica influencia de la Iglesia Católica, y ahogar así a los pueblos españoles. Así empezó un largo camino hasta conseguir la ruptura entre España y la Iglesia Católica.

¿Quién ha pedido perdón por ello? Sus herederos lo están haciendo actualmente. Ahora, se nos dirá, no se persigue al clero a tiros, ni a los religiosos se les despanzurra con un cuchillo jamonero. Pero... ¿y todas esas bufas y diabólicas ridiculizaciones que del clero se hacen? ¿Qué creen ustedes que es?


Los inductores y ejecutores de la persecución contra la Iglesia son los mismos que destruyen España. La perfecta identidad de unos y otros nos puede decir hasta qué punto Iglesia Católica y España son consustanciales.

No se puede ser español sin ser católico. Y no hay otra forma de ser católico -en España- que no sea siendo Tradicionalista.