domingo, 24 de enero de 2010

UN COTO DE CAZA PARA EL PRESIDENTE GONZÁLEZ


ASÍ SE LAS PONÍAN A... FELIPE GONZÁLEZ

Hablemos de la finca Selladores-Contadero, perteneciente al Parque Natural de Sierra Morena. Son unas 10.046 hectáreas que, en vida de Franco, fue coto privado de caza. Allí iba el Caudillo a practicar su afición cinegética.

Durante los años en que Franco cazó allí, el Jefe del Estado permitía a los vecinos de La Carolina, El Centenillo, Andújar y Baños de la Encina que pudieran abastecerse de leña en esta finca, se les dejaba que llevaran sus rebaños a pastar y hasta podían irse allí a merendar, siempre y cuando no se abriera la veda de caza.


El Caudillo posa con dos grandes cornamentas
a sus pies...
¿de quiénes serán?


En 1990, con Felipe González en el poder, el Instituto de Conservación de la Naturaleza (ICONA) procede a vallar el perímetro de 10.046 hectáreas de Selladores-Contadero. Y poco después, se empieza a construir un cortijo que rompe con el entorno. Es una casa de 10 habitaciones, dotada de un gran salón, y se pinta de rosa. No se puede tener peor gusto, ni tampoco se puede atentar de peor modo contra la vista que plantando una mole rosa en mitad de un bosque... Hay que ser, pues, Felipe González para tener tan mal gusto. Se invirtió en ella más de 300 millones de pesetas de la época. Felipe González, gran aficionado a los bonsais, mandó que se hicieran allí dos viveros para el cultivo de esas miniaturas arbóreas.

Lo que pocos saben, pero en El Centenillo se lo contarán a usted si lo pregunta, es que Felipe González es un gran aficionado a la caza. Al menos lo era allá por los años 90. Hasta 1992, la finca Selladores-Contadero fue el coto privado de caza de Felipe González. Tan aficionado a la caza del venado como el Caudillo, aunque no nos atrevemos a poner en cuestión su puntería.

Pero, a diferencia de la época en que Francisco Franco cazaba en sus temporadas, Selladores-Contadero ahora estaba vallado y a los vecinos de los pueblos colindantes no se les permitía invadir la propiedad estatal que tan ricamente gozaba Felipe González Márquez y sus amigos.

Sin más comentarios.