sábado, 20 de febrero de 2010

A LA MUERTE LA TRAJERON LAS CIGÜEÑAS

Castillo del Berrueco, foto gentileza de "Truenos"

PÁJAROS DEL MAL AGÜERO PARA PEDRO GIRÓN

Estas son las ruinas del castillo del Berrueco (en el Reino de Jaén). Fue escenario de luchas entre cristianos y moros, también entre cristianos divididos en banderías y guerras intestinas. Por sus inmediaciones paseaba el otro día, recordando una extraña historia que viene en las crónicas y que ocurrió aquí. En estas tierras preñadas de Historia.

El Maestre de Calatrava, Pedro Girón, había sido propuesto como esposo de Isabel la Católica. Partió de Porcuna y pasa por este castillo del Berrueco, camino del norte, rumbo al encuentro con Isabel la Católica para contraer matrimonio. Era el año del Señor de 1466.

Según Mosén Diego de Valera, sucedió a Pedro Girón y a su séquito este episodio en el Berrueco:

"fué a dormir a un castillo llamado el Berrueco, que es de la çibdad de Jaén, donde casi a ora de vísperas vido venir por el camino quel avía traydo una grand muchedumbre de çigüeñas, que era maravilla de las ver, viniendo delante de todas una que las guiaba; y llegando ençima del castillo, allí estuvieron un gran rato, faziendo tan gran ruido con los picos que era estraña cosa de ver. E juntándose todas, fucieron una redondeza tan grande, que aunque fazía sol muy claro, el castillo escureció, poco menos que si fuera de noche. De lo cual el maestro fue mucho turbado, e preguntó a todos que qué les pareçía de aquello; los quales respondieron que no sabían qué dezir, salvo que nunca vieron semejante cosa. Y el maestre mandó que mirasen qué camino seguían las çigüeñas, e fallaron que llevaron el derecho camino que otro día el maestre avía de llevar".
"Memorial de diversas hazañas. Crónica de Enrique IV", Ordenada por Mosén Diego de Valera.

Siete días después, el muy poderoso Maestre de Calatrava, Pedro Girón, hermano del sedicioso conspirador e intrigante Juan Pacheco, entregaba el alma a Dios.

Las cigüeñas que trajeron la muerte.

2 comentarios:

Princesa Beatriz Almeida dijo...

¡Genial!
No sé si haya conexión entre la muerte y las cigüeñas, pero si creemos que sí, suena asombroso, por eso quiero creer que sí.
Realmente se me complicó leer la cita, quizás sea español antiguo o tal vez, de alguien que no escribia tan bien, jajaja.
Ahora, cuando vea muchas aves, pensaré en la muerte y si son cigüeñas creo que desmayaré.

Maestro Gelimer dijo...

No hagas eso, Princesa. Jajaja... Piensa, cuando veas muchedumbre de pájaros (aunque sean cigüeñas), que cada uno de ellos simboliza un feliz momento que esta vida te depara.

En efecto, la Crónica es del siglo XV... Entonces el español escrito no estaba reglado.

Gracias, primorosa.