Sin que nadie lo pensara ha muerto el vecino. He ofrecido el Santo Rosario por su alma.
En otro orden de cosas. Es ridículo que alguien nos diga: "Me quemas"... Acusar al fuego por quemar es como acusar al agua por mojar. Una niñatada digna de una mente pueril.
Tú, quienquiera que seas: hay dos opciones. Acercarte al fuego, calentarte con riesgo de sufrir quemaduras, o no saber nunca lo que es vivir: por mucho que viajes. Creíste que moverte en el espacio era aprender... ¡Qué error más tonto!
No te acerques al fuego, y no tendrás que lamentar que el fuego te queme. Creedme, hoy Miércoles de Ceniza, nunca lo vi más claro: el fuego abrasa, pero es momentáneo: tras su acción, el fuego deja cenizas. Es preferible que aquellos que no tienen las condiciones que se requieren vivan lejos del fuego. Vivirán en las cenizas de su egoísmo (un "ego" al que idolatran), un amor que suplen con ilusiones fantásticas que luego, no hay fallo, se hacen cenizas. El ego es el mejor combustible para el infierno. Satanás quiere inflárnoslo para que no dejemos de arder.
¿Soy cruel? Sí. No serlo a estas alturas sería una falta de delicadeza. Además, no se puede ser suave con quien no entiende las caricias.
No somos iguales: La igualdad es un mito que solo prospera entre los inferiores. Los inferiores hacen bien ayuntándose con los inferiores: se avienen perfectamente. He visto a dos que hablaban: me pareció increíble contemplar que gastaran tanta palabrería para decirse tan poco. No conversaban, no hablaban el uno con el otro: Cada uno hablaba de sí mismo, creyéndose que lo escuchaba el otro.
Propósito: Vivir cada instante como si fuese el último.
Pensamiento en la ceremonia de imposición de la ceniza, hoy: La ceniza es símbolo de Penitencia. Pero también es recuerdo anticipatorio de aquello en que el tiempo convertirá nuestra envoltura carnal.
Propósito: Conversión, continua y perseverante conversión a Dios. Vivir de cara a Él: Todo lo demás es quincalla y, por sí mismo, nada -ningún acontecimiento- tiene mayor importancia que la que tiene: o nos lleva a Dios o nos separa de Él.
Pensamiento que cada día echa más raíces en mi alma: Todo lo que ocurre, hasta lo que aparentemente parece más insignificante, me conduce a Vos, mi Señor.
La Virgen Santísima tiene que ver mucho en esta felicidad que experimento, cada día más, sin que me importen las provocaciones de aquellos que se creen importantes, sin que me afecte su tono aleccionador: como si, chapoteando desde el fondo de un pozo, pudieran salpicar a quien los contempla desde arriba, al aire libre, viéndolos allí en lo profundo. No digo "pobres criaturas": ellos se metieron allí por su propia voluntad. Seguid chapoteando. ¿Acaso unas personejas lamentables son algo más que polvo... Y ceniza?
Gracias, Ángel Custodio, por protegerme durante el día, como todos los días haces. Estoy mejor desde que, décadas ha, rezo todas las mañanas rogando tu auxilio.
Dios: voy a reventar de felicidad. Es impensable para aquellos que necesitan restregarse en cualquier otro, que estar solo pueda producir tanta felicidad.
Dejé de restregarme en los demás. Por eso lo sé bien.
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