viernes, 12 de marzo de 2010

CASI HACIENDO AMIGOS...

Mi ex-amigo: el otrora profesor de filosofía Ángel Gabilondo.


Y DESHACIÉNDOLOS CASI

Don Ángel Gabilondo, muy caro (por lo que nos cuesta) Sr. Ministro:

Muy casi buenas noches tenga su casi Ilustrísima. Permítame casi dirigirme a usted de esta forma, pues en una manada de ciegos, usted es casi el tuerto. Y, además, todo sea dicho casi sin acritud: en todas sus casi maneras tiene vuesa merced formas de casi filosófico Cardenal -o, visto desde otra "perspectiva" casi orteguiana: ¿será usted -me pregunto- más casi chichón que casi cardenal? Es una incógnita digna casi de resolver por casi Kant. Pero, aunque un servidor no sepa casi tanto de su donostiarra persona, uno se pregunta si acaso a usted, tan casi comedido, no lo educaran los casi curas (pues a los demás casi ministros no pudieron educarlos ni sus casi padres). No sería casi extraño que lo casi educaran los curas, a juzgar por la educación que sabe casi mantener.

¿Se acuerda casi vuecé? Yo casi sí. Hace unos años- usted y yo nos tomamos unos vinos y unos pinchos juntos. Fue en una tasca de una ciudad de Castilla, de cuyo nombre no me da la gana de acordarme. Usted y yo, con otros más. ¡Qué casi felices éramos en aquellos entonces, tanto casi "rojos" como casi "fascistas"! Y menudas categorías se sacaron de la manga sus socios, los de usted, para simplificar: dan asco doblemente: por fascistas y rojos, sus socios). Y, ¿se acuerda vuacé? Hasta parecía que las dos Españas estaban casi reconciliadas. En aquel casi entonces, casi vuacé y sus malas amistades todavía no habían sacado los muertos a la calle; y hasta los carlistas les éramos simpáticos.

Usted, lo confieso públicamente, me pareció hasta casi una buena persona. Pero, claro, en aquel entonces ustedes todavía no le habían concedido un título de "doctor honoris causa" a un integral criminal de guerra. Diré el nombre del genocida, pues es pública y notoria la actuación de ese viejo comunista asesino, pistolero, en Paracuellos del Jarama: su casi nombre real, por muchos que se pusiera en la casi clandestindad, es el de casi Santiago casi Carrillo casi Solares, el mismo que -por poca vergüenza tanto de él como de la emisora- la cadena casi SER cuenta casi con él. Poco después de aquel encuentro conmigo, usted -tan dialogante en apariencia- me la cagó, y vino a demostrarme que más que dialogante, mereciera vuacé el nombre de "cagante".

No tengo la culpa de que casi profesores de casi filosofía quieran ser casi ministros, al precio que sea. Pero no desacredite vuacé por más tiempo el casi nombre de casi filósofo. Acuérdese, siquiera por el casi amor de Sócrates, de Platón que no quiso casi cuentas con el tirano de casi Siracusa, mientras casi vuacé las tiene con casi -y menos casi- Tiranos de Ferraz. Y casi agradezca -casi- la claridad -casi- con la que le hablo casi, pues la culpa -entera- es suya. La culpa es -entera- suya, dado que vuacé se junta con cualquiera. Por eso, casi entenderá que con ésta casi misiva, tenga que dejar de hablarle.

Como casi entenderá casi vuacé, a mí, dejarle de hablar, no casi, sino enteramente me la suda. Olímpicamente: a gente que he querido más la he dejado de hablar con la misma frescura, casi campeón.

Firma:

Yo, que no beso las manos de casi nadie.

4 comentarios:

Seneka dijo...

Muy simpática e ingeniosa misiva, maestro.

Aunque casi pierdo el hilo ...

Maestro Gelimer dijo...

Querido Seneka: Te decía en otro comentario con el que te respondía, que la base de la misiva es tan real como que me tomé los vinos y los pinchos con el Sr. Ministro Gabilondo, antes de serlo.

Quiero reproducir exactamente lo que el Ministro Gabilondo, dijo cuando le preguntaron por el aborto:

"Yo tengo un problema y es que soy de metafísica y por tanto necesitaría un buen rato para decidir qué es un ser humano" -dijo el Ministro a los medios al ser preguntado si considera que un feto de 13 semanas es un ser humano. A continuación añadió que él es "partidario de velar por todos los seres humanos".

Nadamos y guardamos la ropa. Y como somos de metafísica... Pues vivamos de la metafísica: ¿qué tal si le retiramos todo sueldo y honorario al Sr. Ministro? Creo que puede hacerse, pues un "metafísico" no necesita de nada físico... Aunque le podemos dar todo el tiempo del mundo para que piense qué es un ser humano. Los grandes metafísicos como Ángel Gabilondo no necesitan ningún sueldo, que se ocupen del "ser del escarabajo".

Ser preguntado por algo tan serio sobre la humanidad del no nacido, y saltar por peteneras, que si soy metafísico, hay que ver lo que pienso, podría estar horas pensando sobre la condición antropológica de los fetos, etcétera... Es una maniobra sofística, más que metafísica.

Y, en resumen, es: otro "casi"... ¿no?

Herederos dijo...

recuerdo una frase de Bloy:

Convertido en mi enemigo me da usted menos asco

Maestro Gelimer dijo...

Jajaja... Muy buena, Herederos.