viernes 30 de abril de 2010

EL CONDENADO POR TONTO


Conocí a alguien que era del montón, pero su cabeza estaba llena de pájaros: de entre todas las cosas, siempre tenía que escoger lo más raro. Así, creía esta persona, afirmaba su personalidad. Tenía que definirse religiosamente. Fue a escoger religión. Abrió un diccionario de religiones (plagado de herejías) y encontró "priscilianismo". Sin ni siquiera leer lo que significaba, fue y adoptó la etiqueta.

Horas después, se miró al espejo. Y muy satisfecho consigo mismo, se dijo:

-Soy priscilianista.

Calló. Y, todavía mirándose en el espejo, dijo al rato:

-¡Qué original soy!

Era una persona del montón.

El demonio, a sus espaldas, no pudo evitar un comentario:

-Hoy en día me los llevo al infierno no por herejes, sino por imbéciles.

Por cierto, es mentira que el demonio se alegre de llevar a nadie al infierno. Ni siquiera por eso puede alegrarse. Siempre está de un cascarrabias insoportable.

El demonio es incapaz de alegría. Y el tonto es incapaz de originalidad.

2 comentarios:

truenos dijo...

maestro, para todos esos tontos que abundan por el mundo. Para todos esos idiotas que van de "progres" y de "novedosos con respecto a su tiempo", una notcia.

Lo más original hoy en día, y que casi nadie hace ahora, es ser católico, practicante y español. Que vayan tomando nota o que se vayan "al infierno", jejejeje.

Reke Ride dijo...

Muy bueno Maestro