sábado, 3 de abril de 2010

EN EL INTERIOR


Vamos a ver. Todas las cofradías y hermandades penitenciales son buenas. Pues, en su origen, se fundaron como medios para honrar a Dios en su Pasión, Muerte y Resurrección. Pero ocurre -al menos, en Andalucía- que las hay saturadas de cofrades que salen para lucirse, o -lo que es mucho peor- que en ellas hay cofrades que, en la vida pública, son miembros de partidos políticos enemigos de la Iglesia.

En este mundo hay dos maneras de hacer las cosas: para el exterior y en el interior.

Ayer, Viernes Santo, fue toda una iniciación en esa tarea de hacer las cosas en el interior.

1 comentarios:

Seneka dijo...

Felicidades, maestro.

¡Verdaderamente ha resucitado!