
Vamos a ver. Todas las cofradías y hermandades penitenciales son buenas. Pues, en su origen, se fundaron como medios para honrar a Dios en su Pasión, Muerte y Resurrección. Pero ocurre -al menos, en Andalucía- que las hay saturadas de cofrades que salen para lucirse, o -lo que es mucho peor- que en ellas hay cofrades que, en la vida pública, son miembros de partidos políticos enemigos de la Iglesia.
En este mundo hay dos maneras de hacer las cosas: para el exterior y en el interior.
Ayer, Viernes Santo, fue toda una iniciación en esa tarea de hacer las cosas en el interior.
1 comentarios:
Felicidades, maestro.
¡Verdaderamente ha resucitado!
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