
"Acostumbraban repetir con Nuestro Señor en todo momento: "Ita Pater, quoniam sic fuit placitum ante Te: está muy bien así, Padre mío, ya que éste es vuestro gusto".
"La acción les ha proporcionado cien ocasiones al día para decir con todo amor este "Ita" o este "Amen", en medio de todos los contratiempos de la vida."
(Doctrina espiritual de los hombres de acción, P. Francisco Charmot, S. J.)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada