
LA MUERTE NO ES EL FINAL
Me preguntan algunos amigos lectores si es que he convertido esta bitácora en un lugar de encuentro para los amantes del terror o del misterio. En modo alguno me ha dado por ahí. Si a lo largo de dos artículos he hablado de este asunto es por algo tan sencillo como por saber, de buena tinta y por experiencia, que no son pocos los que se sienten atraídos por estas cosas. Y que, también a través de estas historias (verídicas en los dos casos que he narrado), se puede hacer mucho bien a las almas.
¿Cómo?
Primera cuestión: contra lo que afirman los materialistas, desde muy antiguo (desde los poemas homéricos: recuérdese a Patroclo o a Ulises), todos los pueblos han tenido muy claro que no todo termina con la muerte: que hay un más allá de ella.
Segunda cuestión: jugar con estas cosas (como pretenden los espiritistas, por ejemplo) es muy arriesgado, y constituye un pecado mortal. Pero, a diferencia de la invocación necromántica (como la que hizo Ulises en la "Odisea"), el encuentro con fantasmas no sucede ni mucho menos a instancias de la voluntad de quien se encuentra con ellos.
Tercera cuestión: la irrupción en escena de estos espectros, fantasmas o lo que sean es algo más común de lo que creemos. ¿Quién no ha tenido una vivencia de estas o alguna otra experiencia verdaderamente extraña?
Cuarta cuestion: todas las hipótesis que sobre estos fenómenos se hacen son no más que conjeturas, sin que puedan constituirse científicamente en respuestas terminantes. Yerra la llamada parapsicología adentrándose en estos terrenos tan vidriosos, queriendo acabar con el misterio a través de artilugios y más o menos sofisticadas explicaciones.
Quinta cuestión: los antiguos -aunque no fuesen cristianos- no estaban tan desacertados en cuanto a la comunicación de los "mundos"; pero la misma doctrina de la Iglesia ofrece el Misterio de la Comunión de los Santos, Misterio que se entraña en el Cuerpo Místico de Cristo. Dios ha querido que sus hijos puedan comunicarse bienes espirituales. La Iglesia Militante (formada por nosotros, los que vivimos en este mundo) podemos interceder por las benditas ánimas del Purgatorio (Iglesia Purgante) y pedir la intercesión de los Santos de la Iglesia Triunfante (que goza de la Gloria eterna). Iglesia Militante (terrenal), Iglesia Purgante e Iglesia Triunfante formamos el Cuerpo Místico de Cristo. Pero...
Sexta cuestión: No olvidemos que, así como se habla del Cuerpo Místico de Cristo, pudiéramos hablar de un Cuerpo Místico de Satanás (algunos teólogos y bienaventurados llegaron a postular sobre ello: pienso en Beato Francisco Palau). Ese místico cuerpo satánico es un tupido entramado de cómplices que, en el misterio de iniquidad, se comunican a través de los demonios, los precitos (almas en pena) y sus secuaces en este mundo. Quiero decir que hay que tener mucha prudencia con algunas prácticas que pueden perder a las almas.
Existe el diablo, existe el maleficio y existen muchas formas de tomar contacto con estas entidades preternaturales de signo maléfico. Y las explicaciones psicologistas que sobre el mal se han dado y se dan, haciendo creer que el diablo no existe, son sofismas peor o mejor articulados.
El espiritismo ha sido y es, desde el siglo XIX, una avanzadilla de aquellos que no saben respetar el Misterio y que se convierten en cómplices de ese cuerpo místico de Satanás. Sospechosamente, la izquierda política y cultural (pese a jactarse de agnóstica e incluso atea) ha sido siempre muy proclive a estas prácticas pecaminosas. Causaría sorpresa saber cuántos conspicuos izquierdistas han estado vinculados a sectas ocultistas en las cuales se practicaba, por ejemplo, el espiritismo.
Un teólogo franciscano del siglo XVII, inquisidor español para más señas (mucho sabía sobre el asunto), decía que, así como existen "SACRAMENTOS" en el Cuerpo Místico de Cristo, su Iglesia, existen también "EXECRAMENTOS" en el cuerpo místico satánico.
Son temas que tendríamos que abordar para conocimiento de nuestros lectores. Pues no en pocas ocasiones, la desinformación y la intoxicación informativa llevan a muchas almas por caminos de perdición.
1 comentarios:
Lo felicito por este articulo, y por el blog. A esto se llama cantar verdades¡
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