miércoles, 5 de mayo de 2010

NARVÁEZ: EL MODERADOR DE LA REVOLUCIÓN


Precursor de los dictadores militares de derecha, Ramón María de Narváez fue el freno que la Revolución necesitaba en España, para "moderarse". En una época como la nuestra, la palabra "moderado" goza de prestigio, y mal se entiende esa "moderación". Qué bien le viene a su tendencia política, a sus gobiernos de diez años, el nombre: "Moderados". Moderados y moderadores de la Revolución, pero revolucionarios, piezas imprescindibles del proceso de subversión que sufrió España en el siglo XIX. Como Manuel Fraga Iribarne lo fue para el proceso posterior a la muerte de Franco, como Alianza Popular y el Partido Popular lo es hoy.

Se cuenta que, cuando agonizaba en su lecho de muerte, el capellán que le asistía para confesarlo, le dijo a Narváez: "Hijo, perdona a tus enemigos".

-No puedo, padre, los he matado a todos.

Menos lobos, Narváez. Espartero se te escapó a Londres. Y a Miguel Gómez no le diste caza y te burló.

Ese era el moderantismo de Narváez, matar a todos sus enemigos: a la izquierda de la Revolución y más allá de la derecha de la misma.

Narváez, el Espadón de Loja, fue un centrista. Pero, eso sí, digamos en su honor que fue más listo y audaz que todos los que hoy se hacen llamar así.

8 comentarios:

Seneka dijo...

Narvaez es el tipo de español que, cuando yo era pequeño y estudiaba la historia patria, no podía tragar. El estudio de su época me aburría soberanamente, y los personajes relevantes (como él mismo) me producían un extraño sentimiento de repulsión. Ahora ya sé el porqué.

Maestro Gelimer dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Maestro Gelimer dijo...

Me he auto-suprimido el comentario anterior por una errata: es que hay días en que soy insufriblemente perfeccionista.

Decía que:

Siempre se habla del Narváez que domeñó la revolución de 1848 en España. Lo cual no pudo hacerse en el resto de países europeos donde estalló como un volcán.

Muchos ignoran que Ramón María Narváez militó, como buen liberal, en la Sociedad de Caballeros Comuneros -ese híbrido de la masonería y la Carbonaria en versión española, que demostró su verdadero rostro en la matanza de frailes y la quema de conventos del Madrid de los años 30 del siglo XIX.

Nadie quiere recordar a Narváez llevando aquella infame banda morada -color que luego luciría en la franja del trapo republicano- que decía: CONSTITUCIÓN O MUERTE...

Mazadelizana dijo...

Imagínense vuestras merceded a un servidor. Lo tengo que estudiar para selectividad y el tema de Isabelota es el más gordo...

PD: No me quejo de la amplitud.

Maestro Gelimer dijo...

Menudo tostón la Historia de España del siglo XIX, ¿verdad? Quitando las glorias de nuestra Guerra de la Independencia (pronto convertida en una "revolución liberal" en Cádiz), y la gesta heroica de nuestros antecesores los más tempranos carlistas... Todos estos personajillos liberales dan ASCO.

Mazadelizana dijo...

La Guerra de Independencia apenas sí la tocamos. Las guerras Carlistas no dejan de ser meras anécdotas y esos valientes hombres, moscas cojoneras para el estado liberal, el progreso, la luz y la modernidad de la nación. A menos, reconocen a Cabrera el derecho de cepillarse medio Maestrazgo (si es que lo hizo) y Zumalacárregui, admiten que fué el mejor general del siglo.

Maestro Gelimer dijo...

En algunos manuales incluso hablan de "mi" expedición, jeje. Pero son tan inútiles que confunden mi nombre, Don Miguel Gómez, con el de Don Máximo Gómez... En fin, esos son, querido Mazadelizana, los que os enseñan la Historia: la mayor parte de ellos, unos zoquetes.

Mazadelizana dijo...

Miraré en mis apuntes y libro de historia...de una editorial sajona (no me mirés, lo quemaré el año que viene. Cuando mi hermano no lo necesite), a ver si sale tu expedición. Si te soy sincero estoy atascado en la primera desmostización. Sólo de ver los resultados uno se pregunta si merece la pena estudiar a Isabelota.

Aprovecho el comentario: Si no has visto la película: "La Amistad", te la recomiendo para que veas lo bien que funciona el lavado de cerebro a la población gringa. Eso sí, ten cuidado con las indigestiones.