sábado, 15 de mayo de 2010

VAYA COSAS...


Eran las 3 de la madrugada cuando sonaba el piano dando los acordes del "Cumpleaños Feliz". Se puede pensar que la fiesta se había prolongado más de la cuenta, pero no. En verdad, ese día habían celebrado el cumpleaños del padre de mi amiga. Y el niño pequeño, hijo de mi amiga, había tocado el "Cumpleaños Feliz" por el abuelo y para júbilo de la familia. Pero, llegada la hora, en aquella casa el matrimonio se había acostado a la hora acostumbrada. A las 3 de la madrugada mi amiga es despertada por aquella música, y mi amiga le dice a su esposo:

-Cariño, anda y ve al salón... Que el niño se ha levantado y está tocando el piano.

El marido despierta, se restriega los ojos, bosteza, se levanta de la cama y se pone la bata. Antes de bajar las escaleras, echa un vistazo al cuarto del niño. Y se encuentra al niño dormido en su cama como un angelito. Entonces...

¿Quién está tocando el "Cumpleaños feliz"?

El marido vuelve al dormitorio de matrimonio:

-Cariño: Juanito está durmiendo.

-Pero, entonces... ¿quién está tocando el "Cumpleaños feliz"? -dice mi amiga.

El marido se rasca la cabeza y pregunta: -¿Será tu padre?

Nadie sabe, a día de hoy, quién tocaba aquel piano. Puede ser que fuese el mismo que cumplía años: el abuelo.

Nada raro... Sí, nada raro sería, de no ser que sepamos que el abuelo llevaba muerto más de 10 años.

No creo en los fantasmas. No tengo que creer en ellos, pues he visto a varios y de los de verdad. A ver si mañana -si Dios quiere- os lo cuento.