miércoles 16 de junio de 2010

CURIOSIDADES FORALES DE LA FRONTERA

Repárese en el largo del pincho de las espuelas que calza el caballero

DEL MATAR A ESPUELAZOS A FUERO DE ANDÚJAR
"Título CCLXXVIII. DEL QUE A OTRO MATARE CON LAS ESPUELAS Qualquier que a otro matare con espuelas o con agijones, peche CCC sueldos sy el querelloso firmar pudiere, e si non, sálvese con XII vezinos e sea creydo."
Así reza uno de los títulos del Fuero de Andújar que hoy por la tarde consulté, sin muchas ganas de habérmelas con el castellano antiguo, la verdad sea dicha. Y cuando vi lo de matar con las espuelas pensé que tenía que ser usanza de la época, como se colige de cierto suceso que relata la "Crónica de Sancho IV".

Sucedió que Don Martín García, a la sazón Obispo de Astorga allá por el año de 1287, recibió por orden de Don Sancho a dos judíos que pleiteaban por quedarse con la administración de la hacienda. Llegaron ante el Obispo de Astorga aquellos dos judíos. Uno respondía al nombre de Don Samuel de Belorado, protegido del mismo rey, y el otro al de Don Abrahem el Barchilón, éste bajo el favor de Don Lope de Haro. El Obispo Martín decidió el pleito a favor de don Samuel de Belorado. Don Lope irrumpió en el tribunal, encolerizado, y le faltó el respeto al Obispo "con denuestos malos e feos". Y ante todos bramó Don Lope de Haro, dirigiéndose al Prelado:

-¡Me maravillo de no sacarte el alma a espoladas!

Y busqué el pasaje reproducido arriba, para hablar con propiedad y no inventarme las cosas sobre la marcha. Y tuve suerte, y lo hallé y por eso lo cuento. Pero después pensé que esta costumbre, tan pedestre, de matar a espuelazos no era cosa de aquella época, que me acordé -sin que haya podido hallar la cita exacta- de lo que le pasó al bandolero "El Pernales" -que mató a hierro y a hierro lo mataron en el siglo XX. "El Pernales" también tuvo el mismo acuerdo de cruzarle la cara con las espuelas a un su enemigo.

La expresión "espolear" se ha entendido siempre, según el uso corriente, como acción de "hincar espuelas al caballo". Pero cuando decimos que alguien terminó "espoleado", no pensemos que corrió cual corcel. A buen seguro lo mataron con las espuelas. En Jaén, no sé si en otras partes, el verbo "espolear" se emplea con bastante frecuencia. Conforme desaparecen los equinos, menos; también es cierto.

En España puede ser que no marquemos goles de tacón... Pero, si se cruza alguno en nuestro camino, siempre podremos atenernos al Fuero de Andújar. Y luego, ya sabe el lector: a buscar a doce vecinos que testifiquen a nuestro favor, si el "espoleado" tuvo la mala suerte de ser de la LOGSE.