
Ser español no es ser cualquier cosa. Y menos todavía podemos estar de acuerdo con eso que quería Cánovas del Castillo, quien afirmó que: “Es español quien no puede ser otra cosa”. Cánovas no pudo decir semejante tontería de no ser por ser él, por su liberalismo, cualquier cosa menos español.
Para quien se toma las cosas en serio, ser español -no nos vayamos a engañar- es un sacramento.
9 comentarios:
Como decía Jose Antonio Primo de Rivera: "ser español es una de las pocas cosas serias de este mundo".
José Antonio Primo de Rivera estaba contestándole a ese del PP del siglo XIX que fue Cánovas del Castillo.
SER ESPAÑOL ES UNA DE LAS COSAS SERIAS DE ESTE MUNDO.
Sólo los tibios ven su españolidad como un accidente.
Gracias, por recordar esta frase magnífica de José Antonio Primo de Rivera, aquel que de tan español murió mirando los fusiles, sabiendo que serlo no era de broma.
¡José Antonio Primo de Rivera!
¡PRESENTE!
Maestro- Me parece a mi que se ha pasado usted de frenada, pero reconozco que me ha encantado.
Mi estimado Embajador, "A grandes males" (el hispanoescepticismo)"... "Grandes remedios" (la Teología Política Hispánica). Jejeje.
Cuando hay que descubrir un Nuevo Mundo
o hay que domar al moro,
o hay que medir el cinturón de oro
del Ecuador, o alzar sobre el profundo
espanto del error negro que pesa
sobre la Cristiandad, el pensamiento
que es amor en Teresa
y es claridad en Trento,
cuando hay que consumar la maravilla
de alguna nueva hazaña,
los ángeles que están junto a su silla,
miran a Dios... y piensan en España.
José María Pemán
José Antonio Primo de Rivera era el PP de su tiempo. Un liberal cuya base doctrinal era el pensamiento del igualmente liberal Ortega, mezclado con las herejías del personalismo de Mounier, fuente del neomodernismo más corrosivo que inspiraba a Juan Pablo II.
Para el liberal modernista José Antonio Primo de Rivera, ser español no podía ser un sacramento, sino “una unidad de destino en lo universal”, es decir, una abstracción revolucionaria al estilo hegeliano; es decir, la anti-España liberal de las falsas Cortes de Cádiz.
La base intelectual de José Antonio no se puede reducir a Mounier. Se está insistiendo mucho en esa "fuente" haciéndola prácticamente exclusiva de otras. Y eso es como si no hubiera leído otra cosa en su vida.
El PP de su tiempo -el de José Antonio- podría ser la CEDA. Pero de todos modos, no creo que esas comparaciones sean justas: hasta en la CEDA había hombres con un par, y en el PP no creo que los haya.
Miguel Argaya Roca escribió un libro sobre José Antonio: "Entre lo espontáneo y lo difícil". Ahí puede verse que la cuestión es más compleja que reducirlo todo a Mounier.
Evidentemente, la Revolución tiene sus fases, y el PP de ayer siempre será menos malo que el de hoy. Junto a Mounier citaba a Ortega, aunque se me ocurre también Unamuno, con el cual tuvo cierta relación. Por cierto que en mi blog tengo colgado en la lista de libros la carta pastoral “Miguel de Unamuno hereje máximo y maestro de herejías”, por si le interesa. Y en cuanto pueda trataré de escribir algo sobre el modernismo de Ortega, tal como expuso magistralmente Santiago Ramírez frente a los orteguianos (falangistas, por cierto). ¿Pero cuáles serían según M. Argaya Roca sus influencias? ¿Algún católico de verdad, y a poder ser español? A mí sólo se me ocurren modernistas y liberales. No he leído ese libro. Gracias.
Magnífico blog, por cierto. Saludos cordiales.
Non nisi te, Domine: Cuando me sea posible, cuanto antes mejor, responderé a sus preguntas con mucho gusto.
En cuanto a lo que dice de Unamuno, Ortega y los orteguianos, comparto su juicio.
Muchas gracias por su aportación al debate.
Reciba un cordial saludo en Cristo Rey.
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