martes 28 de diciembre de 2010

EL LEAL SÚBDITO DE JORGE III DE INGLATERRA

Howard Phillips Lovecraft, leal súbdito de Su Majestad Jorge III.

HOWARD PHILLIPS LOVECRAFT: MONARQUISMO NORTEAMERICANO

Howard Phillips Lovecraft, nacido el 20 de agosto de 1890 en el nº 194 de Angell Street de Providence (capital de Rhode Island en los USA), y muerto en el mismo lugar que lo viera nacer el 15 de marzo de 1937, es sin duda alguna uno de los mejores escritores del género de terror de todos los tiempos. El abuelo materno de Lovecraft fue un destacado masón, lo cual no pareció contribuir a menguar el conservadurismo del nieto. Lo que se consideran extravagancias suyas, de las que buena cuenta nos da la mejor biografía que de él se escribió*, nos lo hacen simpático:
"Una vez visitó el monumento de los primeros coloniales caídos en la revolución, en Lexington, Massachusetts. Al preguntársele si no había sentido ninguna reacción emocional, replicó: "¡Por supuesto que sí! Me acerqué y exclamé en voz alta: ¡Así perecen todos los enemigos y traidores a Su legítima Majestad el Rey Jorge III!".

Jorge III

La anécdota que protagonizó Lovecraft en su visita a Lexington podría haberle ocurrido a algún hispanoamericano que, sin que nosotros lo sepamos, se haya acercado a la tumba de sus "libertadores", habiendo comprendido que aquella "emancipación" fue un hachazo en el tronco de la Monarquía Católica de España. Y esto, independientemente de estar ésta ocupada por un nefasto inepto -del tamaño de Fernando VII. En el curso del aciago reinado del Rey Felón se vino a independizar buena parte de Hispanoamérica, para su mal y el nuestro; y para mayor "gloria" (que, para ellos, es decir "beneficios") de las potencias enemigas de España: con la Ingalaterra a la cabeza, aplaudiendo la Francia y la Rusia frotándose las manos.

Pero volvamos a Lovecraft. Es, desde luego, curioso que un norteamericano profese tal desprecio por los "padres de la patria", a la vez que sin ambages proclama su lealtad a la legitimidad monárquica de Jorge III. Ni que decir tiene que mucho más simpatizaríamos con Lovecraft si el objeto de su declarada, inesperada y anacrónica lealtad (Jorge III), hubiera sido un monarca católico. Pero, como todo el mundo sabe, Jorge III (de la Casa de Hannover) no era católico y, por si fuese poco, terminó majareta.

Es una lástima -ya lo decía Juan Donoso Cortés- que Inglaterra no sea una Monarquía Católica, pero qué le vamos a hacer: tampoco lo es "eso" que tenemos aquí en España desde 1975. Sin embargo, será mi monarquismo a prueba de bombas, a mí Lovecraft se me hace muy simpático desde que leí esta anécdota.

*La mejor biografía de Lovecraft es el libro de Lyon Sprague de Camp, "Lovecraft. Una biografía", publicada al español en traducción de D. Francisco Torres Oliver, en la Colección AVATARES, de la Editorial Valdemar, en 1992.

1 comentarios:

Soldado Vikingo dijo...

Lo único que conzco de Lovecraft es que fue un escritor de terror, al parecer su obra es muy recomendable (yo me he quedado en Becquer para esas cosas).
El patriotismo de USA se limita a ondear banderas. Lo importante no es cuanto aparezca, sino lo que se sienta al verla y lo que represente.
¿Oportunidades, riqueza?. Para mí, las barras y las estrellas únicamente representan la piratería británica con unas dosis de avaricia judía.