viernes, 10 de febrero de 2012

EN VERSALLES HUELE A TORTILLA ESPAÑOLA (SEGUNDA PARTE)


La tortilla española que llamamos "francesa", obra de los refectorios cartujos de España.
En la imagen, el refectorio de Cartujos, Zurbarán.

MÁS SOBRE LA TORTILLA A LA CARTUJA. ERUDITO APUNTE PARA LIBRO DE PITANCEROS

Texto de Hyeronimus

Pues sí, como en tantas otras cosas, nos hemos dejado robar la gloria que nos corresponde. Unas cardan la lana y otros llevan la fama.

A continuación, copio un párrafo de El monasterio de La Cartuja en la historia de Sevilla. 1400-1992, de José Santos Torres, RC Editor, Sevilla 1992 (aclaro, en todo caso, que a pesar del silencio cartujano de puertas adentro del cenobio, hasta que desapareció con la maldita desamortización del siglo XIX la Cartuja sevillana todos los días daba de comer a pobres y necesitados, y los ayudaba más aún en tiempo de hambre y riadas; por eso, no es de extrañar que trascendiera el "secreto" de la receta):

El monasterio de la Cartuja tuvo sus acusados ribetes gastronómicos, bien definidos por otra parte. Los monjes preparaban una tortilla, que dio en llamarse tortilla cartujana, que tuvo fama y que de sencilla composición -yema y clara de huevo batidos hasta que se levante, sal y poco aceite en la sartén- hoy desgraciadamente, por el necio prurito de innovar, llamamos tortilla francesa, pero que es tan española y tan nuestra que, como decía en su Gastronomía sevillana mi llorado amigo Manuel Ferrand, fue "llevada desde la orilla trianera a París en cualquiera de las andanadas de recetas que salieron de acá antes y después de 1808". La tortilla era sevillana desde el siglo XVI a lo menos. Juan de Mal Lara, en su Filosofía vulgar, publicada en Sevilla en 1568, ya decía: "Cuanto más se baten, tanto más se alza y crece la tortilla. La causa, porque al batir mueve aire, hincha las partes delicadas del huevo haciendo ampollas y con el aceite y humo del mismo viene a esponjarse la tortilla haciéndose toda por dentro ojos". Ahí vean si era francesa la tortilla, que era y es sevillana por los cuatro costados. Pero no se deduzca por ello que nos estamos refiriendo a la tortilla sevillana, que esta es otra y nada tiene que ver con ella, porque esta tiene sus buenos tropezones de pimientos y tomates y hasta setas como adorno si se quiere, sazonada con sal, pizca de ajo y perejil, la umbelífera que Juan Carlos Alonso -injerto cabal de sevillanía- ha llamado "el rey de las plantas que adereza todos los platos sevillanos".

Publicado en hispanismo.org

2 comentarios:

Alphonse Marquis de Montauran dijo...

Sinceramente, en Francia a la tortilla francesa se le llama sencillamente "omelette", sin apellidos de nacionalidad, y lo que de verdad les apasiona es la tortilla de patatas, que a eso sí que le llaman "omelette espagnole" o directamente tortilla española.
Una vez mi mujer trató de enseñar a unas amigas francesas a hacer tortilla de patatas, ¡y cuando vieron la cantidad de aceite que se ponía en la sartén casi se desmayan!
Me voy a cenar que me has abierto el apetito, ja, ja, ja...
Un cordial saludo en Cristo Rey

Barandán dijo...

Aunque llegue tarde, le deseo el mejor provecho a alguien tan querido como usted, mi amigo Alphonse.

La verdadera Francia será siempre, como la verdadera Inglaterra, la verdadera Alemania, la verdadera Italia, la verdadera "Europa", querida por nosotros.